Jueves, 25 de Mayo de 2006

Palabras sin valor

Francisco Pomares

[La Provincia, 24 de mayo de 2006]

Una propuesta de Perogrullo para el debate canario sobre la inmigración ilegal: “El esfuerzo inútil produce melancolía”. Y melancólicos vamos a quedarnos todos si al Parlamento le da por aprobar propuestas absurdas de cara a la galería. Ante la explicación de José Miguel González sobre el sentido último de la petición del Parlamento de Canarias de usar la Armada para blindar las costas isleñas –”se trata”, ha dicho, “de evitar la actuación de los barcos nodriza”–, uno no puede por menos que preguntarse a qué nodrizas se refiere González: si a las que niega desaforadamente el Delegado del Gobierno o a las que nadie ha logrado aún pescar en aguas territoriales…

Según van pasando los días y van llegando más y más inmigrantes, la política canaria se acartona y amarillea: nadie sabe cómo evitar la creciente oleada de inmigrantes ilegales, nadie sabe cómo hacer frente a la crisis humanitaria que supone tener a casi tres mil indocumentados hacinados en los centros de retención, nadie sabe si vale realmente de algo negociar con gobiernos como el de Mauritania o el de Senegal, que a cambio de tragarse ellos el problema lo que piden es patrulleras o inversiones en pantanos.

Y como nadie tiene la varita mágica para resolver este drama creciente, los partidos radicalizan el discurso: se trata de responsabilizar a otros ante lo que nadie sabe cómo resolver. Para cualquier persona con algo de conocimiento sobre las leyes internacionales debería resultar obvio que pedir la intervención de la Armada es un despropósito. La Armada no puede devolver cayucos fuera de aguas españolas: hacerlo sería negar el deber de auxilio recogido en los tratados marítimos. En cuanto a los barcos nodriza, si se detecta que existen, lo que está claro es que sueltan su mercancía fuera de aguas jurisdiccionales españolas. Y pueden seguir haciéndolo ante la vista de una fragata de la Marina Española, a un par de millas de la línea de aguas territoriales, sin que la fragata pueda intervenir. ¿Que se espera de la Armada? Que cañonee a los barcos negreros con pasaje y todo? ¿Qué los asalte? Los diputados del PP y Coalición han visto mucho cine de Hollywood, mucho Top Gun. Pero en el Parlamento deberían saber que las leyes internacionales están para ser cumplidas. La petición de exigir que la Armada patrulle las costas del Archipiélago no va a impedir que ni un solo barco negrero siga trayendo su cargamento de desesperados rumbo a las islas. De hecho, tal petición no está pensada para que surta efecto. Está pensada para responsabilizar al Gobierno de la Nación y a la Armada Española de la llegada de inmigrantes.

En EE UU siguen discutiendo si la decisión de enviar la Guardia Nacional a taponar la frontera con México sirve de algo. Han enviado 30.000 reservistas a perder el tiempo. Aquí ni eso. Aquí enviamos palabras sin valor y barcos que no existen para cerrar los ojos ante el más absoluto de los fracasos.