Martes, 31 de Octubre de 2006

Amor por el líbico-bereber

Jorge Marsá

Se ha descubierto en una cueva de La Gomera un texto con más de cien caracteres líbico-bereberes, y La Provincia entrevistaba ayer a una entendida en la materia: “La filóloga de origen alemán Renata Springer es la mayor experta en escritura líbico-bereber de las Islas”, quien sostiene que “sin lugar a duda, este hallazgo merece el calificativo de excepcional”. No pongo en duda que resulte excepcional en Canarias. Pero, aunque las comparaciones sean odiosas, no se resiste Springer a su uso en la afirmación que sirve de titular a la entrevista: “Los signos líbico-bereberes en las Islas indican una cultura aborigen muy avanzada”.

No es raro que los estudiosos de una materia tiendan a sobrevalorar la importancia de aquello en lo que se han especializado. Pero a quienes no somos especialistas en la cuestión nos resulta obvia la pregunta: ¿Una cultura muy avanzada con relación a qué otras culturas? Porque el adjetivo escogido implica una comparación, como queda claro en la definición del diccionario: “avanzado, da. (Del part. de avanzar). 1. adj. Que se distingue por su audacia o novedad en las artes, la literatura, el pensamiento, la política, etc.”.

Y no puede establecerse la equiparación más que con otras culturas de la época. Pues bien, si el cotejo lo hacemos de la única forma en que puede hacerse, con las culturas más avanzadas de aquel momento en África, Europa, América o Asia, entonces, no podemos más que llegar a la conclusión de que a Springer le puede la pasión. Porque parece evidente que, puestos a comparar, la cultura aborigen de la Islas se podría incluir con mucha mayor propiedad entre las atrasadas que entre las muy avanzadas de aquel tiempo.

Pero ya se sabe que, a veces, y aunque sea por la filología, el amor es ciego, y logra que unos pocos caracteres de escritura basten para considerar a la destinataria de ese amor como… muy avanzada.