Miércoles, 29 de Noviembre de 2006

Una excusa

Francisco Pomares

[La Provincia, 28 de noviembre de 2006]

Falta menos de medio año para las elecciones, y la maquinaria de todos los partidos está ya en marcha. Aunque sólo fuera por eso, no debería sorprender demasiado la decisión del PSOE de romper con Coalición Canaria y retirar su apoyo parlamentario al Gobierno. Al final, lo único que han hecho los socialistas ha sido adelantarse unos días al mismo anuncio por parte de Paulino Rivero, que lleva ya una semana caldeando el ambiente con la “traición socialista al Estatuto”.

Lo único que sorprende es que esta vez haya sido el PSOE el que rompa la baraja -cuando el PSOE siempre se ha caracterizado por cumplir sus compromisos hasta el final- y también la excusa elegida para la ruptura, que es la publicación del anuncio sobre el concurso para la concesión de las licencias de Televisión Digital Terrestre. Siempre me ha sorprendido la importancia que desde el PSOE se le ha dado en las dos últimas legislaturas a todo lo que tiene algo que ver con la tele. Pero incluso en el supuesto de que las licencias de TDT les interesen mucho a los socialistas (a lo mejor piensan que esto es como el reparto de los canales de televisión privada), esta claro que usar este concurso para romper es una excusa. Han dicho que el Gobierno se había comprometido con el PSOE a retrasar la adjudicación de licencias hasta después de las elecciones. Pero en la última comparencia del viceconsejero Cerdán en el Parlamento, se dejó meridianamente claro que el concurso se plantearía en las fechas en que se ha publicado. Han dicho también que Adán Martín ha cedido ante la presión del periódico El Día, que lleva con la cantinela de que no sale la TDT desde hace meses. Lo cierto es que El Día habría seguido con esa cantinela. Lleva cinco años con lo de quitarle a Gran Canaria el Gran… Mi impresión es que la cantinela de José Rodríguez no sólo no adelantó la publicación de las bases del concurso, sino que la había retrasado. Y por último, han dicho que el Gobierno actuó sin hablarlo con el PSOE. Y eso no es cierto: el Gobierno avisó a Roberto Moreno, e incluso tenía conocimiento por él de que el PSOE armaría algo de bronca, pero sólo para cubrir el expediente durante unos días.

Esta ruptura del PSOE no tiene nada que ver con el concurso de la TDT. Por cierto, que habrá que ver si el Gobierno adjudica antes de las elecciones y la adjudicación es recurrida, como en Galicia. Esta ruptura de relaciones -que no afecta al Presupuesto, los socialistas son así de educados- es consecuencia de la necesidad. El PSOE no puede seguir avalando al Gobierno mientras su candidato -el ministro- se dedica a echar leña en la caldera de la agitación electoral. Es así de fácil. La TDT pasaba por allí y ha servido de excusa. Aquí lo único cierto es que la campaña ya ha empezado y va a ser la más dura que se recuerde.