Jueves, 21 de Diciembre de 2006

Estafas de programas

Josechu Pérez Niz

Menudo estafador Pepe Juan Cruz, alcalde de Tías. Ésta bien podría resultar la interpretación de la nota de prensa del galáctico y candidato de Coalición Canaria, Pedro Calero, para asaltar el feudo sociata, si a esa política se le puede calificar como tal, en el sur lanzaroteño. El anunciado proyecto de piscinas y otras infraestructuras deportivas en la capital del municipio y su previsión de entrada en funcionamiento en 2009 conforma la estafa.

Justifican el calificativo de estafa CC y Calero en que Cruz Saavedra prometió a sus vecinos y vecinas que la citada instalación estaría en pie antes de que concluyera el mandato 2003-2007. Bien mirado, cierto es. No sólo lo prometió, sino que el citado proyecto, presentado en estos días, ya estaba confeccionado básicamente en 1999, piscinas incluidas. El retraso, además de la ya tradicional ineficacia institucional en Lanzarote, proviene de la falta de perras en los ayuntamientos, también cada vez más tradicional. El hecho de que nos prometan el oro y el moro, sabiendo de antemano que no va a resultar posible ejecutar ni el 5% de lo prometido, no es más que el reflejo de la poca vergüenza partidista y la constancia de que al personal se la trae al pairo sacar las cuentas.

Por la misma razón, o por la misma falta de vergüenza, tanto monta, se remite esa nota de prensa que, en sí, resulta también una estafa. Aquí está cronicada por Diario de Lanzarote.

Digo esto –que CC estafa con ese pronunciamiento público– porque si Pepe Juan fuera un estafador por retrasarse dos años en la ejecución del proyecto de piscinas, ¿qué será, para CC, María Isabel Déniz, que en su candidatura a la alcaldía capitalina en 2003 por el PIL prometió ante notario la construcción de, no una, ni dos, ni tres, sino 7 piscinas públicas en Arrecife?

A punto de entrar en 2007 se prevé en sus primeros meses la inauguración de la única piscina que se construirá en la capital en este mandato. La segunda, la tercera y la cuarta tardarán lustros en ponerse en pie y a disposición de los chinijos, jóvenes y adultos de Arrecife y del resto de Lanzarote. No sé, ¿qué será, pues, María Isabel? ¿Una ladrona? ¿Una inmoral? Seguro que Calero y CC ni entrarán ni saldrán en este debate, ¿qué más da? De lo que se trata es de verter mierda en dirección al oponente pase lo que pase y proyecte lo que se proyecte.

En más de una ocasión he sostenido que este mandato sobresale por su eterna precampaña electoral. Paso a paso hacia el 27 de mayo de 2007, el partidaje va mostrando, poco a poco, todas sus armas. Si se trata ahora, lo que faltaba por ver, un debatillo mirando los programas electorales, las risas están garantizadas.

Los sociatas nos volverán a proponer las mejoras del transporte público, porque es básico, claro, y porque las encuestas señalan que, además de la sanidad, lo que quiere oír la gente, dicen las encuestas, es que les prometan mejoras en las guaguas. Los sociatas retornarán al “sí al transporte público” y en Arrecife, Tías y el Cabildo ese proyecto potente y necesario para la Isla ni se ha lanzado a la opinión pública. Los nacionalistas reclamarán una defensa de la cultura canaria pero, al margen de chorradas eventuales, ni en su campo son capaces de desarrollar un serio programa de promoción y práctica de los juegos y actividades lúdicas tradicionales. El PIL, lo más probable, es que retorne al notario para sacarse la foto creyéndose que la gente es tonta. Alternativa no tiene programa y el PP prometerá transparencia, eficacia en la gestión y desarrollo sostenible.

“¿Programas y proyecto político?” “¿Eso qué es?” “¿Pa cuálo?” “Eso es muy complicado”, responderán al unísono. Juerga, pitidos, espectáculo, es lo que quiere el personal, complementarán la respuesta.