Viernes, 22 de Diciembre de 2006

Con la tradición hemos topado

Adrián Rodríguez

Va la ministra Narbona, suelta que piensa legislar contra el toreo con muerte y le contesta Pepiño Blanco, secretario de organización socialista, que, en resumidas cuentas, con la tradición hemos topado. Que el PSOE nacional, con todo lo que ello implica, luchará por mantener vivita la costumbre, muerte al toro, porque es un arte, yeah, y porque es mu español y olé sus huevos, Pepiño.

Entre las reacciones que recoge la crónica de El Mundo, previamente enlazada, clama al cielo la respuesta de otro ministro socialista, del superministro Rubalcaba: “legislar contra el toreo con muerte no está en la agenda del Gobierno”. Entonces, ¿en qué gobierno está Narbona? ¿En el de Suecia? ¿O ese es el ejecutivo en el que le gustaría estar a la medioambientalista?

Rajoy, con su toque gallego, entra dentro de lo obvio, ocurrencias como estas, dice el que dicen líder del PP, “le bajan a uno la morla y parece una broma”. Mucho más genial se muestra, en cambio, Gaspar Llamazares, un tío de izquierdas y progre a más no poder que, como no podía ser de otra manera, se ha puesto del lado del animal…, del animal que lleva dentro, quería decir. Lean: “el coordinador general de IU –sostiene la información mundiana– se opuso a incorporar a la legislación los ‘prejuicios anglosajones’ sobre la cultura española”. Es decir, Llamazares, que está a la izquierda-izquierda, se postula a favor de seguir matando toros cada domingo porque en EE UU están en contra. Ay, si España hubiera generado el toreo por transferencias culturales yankis, ¿cuál resultaría el discurso izquierdista de este botarate? Algo así como “basta ya de globalización, ¿qué hay de nuestra identidad? ¡Fuera el abuso a los animalitos!”.

Los únicos partidarios de la propuesta Narbona provienen de la bancada republicana de la Ezquerra Catalana. Joan Puig manifestó al respecto que daba la bienvenida a la ministra “al club antitaurino, en el que siempre han estado los nacionalistas catalanes”. Animó al PSOE a tener en cuenta la opinión progresista de Narbona. Maticemos a Puig y Ezquerra desde el Google. Ezquerra está a favor porque el toreo y la muerte del toro es una costumbre española. Faltaría, oiga. Porque, ¿a dónde han llegado las súplicas de distintos grupos sociales catalanes para acabar por ejemplo con los Correbous? Pinchen en el enlace y vean lo que hacen con algunos toros en Cataluña. Eso sí, nada de plaza taurina, aquí las costumbres acontecen en las plazas de los pueblos catalanes y la identidad es la identidad. ¿Y la persecución de patos en la Costa Brava? ¿Y qué dice Ezquerra del maltrato de 60.000 animales en Madrid y Cataluña? Pues dependerá. Si son maltratados por costumbres españolas, malo, y si la tradición es catalana, con la tradición hemos topado.

En fin, ante este panorama, lo único extraño proviene del globo sonda de Narbona. ¿A quién se le ocurre en este país de gilipollas proponer la erradicación de un asesinato público de un animal? Muchacha, que es tradicional.