Viernes, 22 de Diciembre de 2006

Rivero, candidato

José Mujica

[Canarias 7, 21 de diciembre de 2006]

Paulino Rivero. Ante las circunstancias actuales, ya no hay duda. El alcalde de El Sauzal será el candidato que aporte Coalición Canaria (CC) a la presidencia del Gobierno en medio del estallido de escándalos de corrupción y una espiral de conflictividad vergonzante entre las tres fuerzas mayoritarias.

Rivero ha ido ganando enteros como portavoz y presidente de CC frente sus rivales naturales, como María del Mar Julios, Manuel Lobo, Antonio Castro, Miguel Zerolo y Adán Martín.

Su legado es apto para superar esa fase de transición y reválida que le espera al nacionalismo canario hasta 2011. Presidió la comisión del 11-M en el Congreso y mantuvo a salvo las siglas de CC en ese imposible maridaje (agua y aceite en estado puro) con Román Rodríguez cuando Gran Canaria se partió en dos con la creación de Nueva Canarias.

La apuesta de Paulino Rivero altera, a la fuerza, el conjunto de equilibrios territoriales que ordena los estatutos de CC, pero los ideólogos nacionalistas ya prevén que la necesidad obliga a velar por el proyecto general en detrimento de las ambiciones locales. De hecho, Las Teresitas ha tumbado las expectativas de Zerolo y del clan que se focaliza en el Club Olíver en torno a lo que se denomina el ATI-burgués. Como contrapunto, el ATI rural no sólo busca el don de la oportunidad sino que puede regenerar a CC en Tenerie.

La historia reciente de la fuerza nacionalista es la reordenación de sus cuadros dirigentes. Hace cuatro años, la escisión afectó a Gran Canaria; hoy, irremediablemente, le toca a Tenerife y tienen todos los boletos para perder la confrontación interna, Miguel Zerolo y Adán Martín.

Es más, el alineamiento que mostró ayer Adán Martín a favor de Zerolo sólo prueba su sabor a despedida. Es consciente de que sus fuerzas flaquean dentro de CC y que llega la hora de Paulino para afrontar con holgura una campaña de férreo enfrentamiento entre PP y PSOE con CC.

Es decir, el resultado postelectoral del 27 de mayo puede dar dos fotos posibles: un pacto CC-PP pese a que el PSOE sería la fuerza más votada; o un PSOE-CC, pero con una Coalición Canaria refundida en la forja de Paulino Rivero, Antonio Castro, Asamblea Majorera y José Carlos Mauricio.

Una tercera vía (menos probable) es que Juan Fernando López Aguilar subiera enteros en el escaño y le faltaran entre cuatro o cinco diputados. La pesca del escaño (¡y a qué precio!) daría entrada a Nueva Canarias, CCN, AHI o el sucedáneo del PIL.

El perfil de Rivero es el idóneo para los tiempos convulsos que le esperan a CC. Sus dotes para la persuasión y la paciencia lo convierten en un veterano duelista capaz de confeccionar un nuevo modelo de gestión nacionalista y aspirar a ser la fuerza líder no ahora, sino en 2011. Anoche dio un paso de gigante en el Congreso en clave interna de CC.