Martes, 29 de Mayo de 2007

La unificación nacionalista

Alberto Aza Rodríguez

La experiencia pasada demuestra que los intentos de unificación nacionalista (tradúzcase con la suma, en un mismo proyecto, de CC y PIL) han acarreado que el proyecto de Coalición Canaria en Lanzarote no termine de robustecerse. En este tercer intento de la coalición presidida por Paulino Rivero de apoderarse del suelo electoral de Dimas, de esos preciadísimos diez mil votos, todo parecía indicar que sí, que Dimas se convertiría en un cadáver político y que todos los tránsfugas habían acertado en la mordida y en el intento de secuestro de las siglas de la tunera en dirección a absorberse en CC.

Los resultados del 27 de mayo pasado han retorcido el propósito de ATI-CC y, paradójicamente, el proyecto en esta isla se sitúa en peores circunstancias que hace cuatro años. Muy libre es Coalición Canaria de pretender, por cuarta vez, ese eufemismo bautizado como unificación nacionalista cuando los sacrificios por la causa les hacen tragar carros y carretones con tal de no enfadar a Dimas Martín. En este sentido, los amagos de reunificación nacionalista protagonizarán los rumores durante los próximos cuatro años si prospera finalmente, todo apunta que sí, un pacto entre el PIL y el PSOE.

Decía que muy libre es CC en Lanzarote de entrar en el juego que imponga Dimas, quien por su posición de fuerza repartirá las cartas, sabrá cuáles están marcadas y siempre ejercerá de pie, esto es, él tendrá la última palabra. En esa posición está capacitado en pedir cabezas: Juan Pedro, Inés y María Isabel, un suponer. Coalición ofrecérselas en bandeja de plata y Dimas dejarlos con el culo al aire.

Insisto en que muy libre es CC en repetir la historia. Sin embargo, resultaría suicida competir en estas condiciones con Dimas. Mejor opción, bajo mi punto de vista, debe partir de asentar el proyecto, vertebrarlo en cuanto a ideas y en modos de hacer política, ofrecerlo desde la oposición con la mejor predisposición y competir dentro de cuatro años señalando, sin complejo, las diferencias entre el PIL y CC. Existen. Sólo cabe exponerlas con claridad y competir. Lo hicieron en 1999 y ganaron. Ustedes mismos.