Miércoles, 30 de Mayo de 2007

Bye, míster Soria

Juan Manuel Pardellas

[Canarias7, 29 de mayo de 2007]

Cualquier candidato con un mínimo de decencia política hubiera presentado su dimisión después de haber recolectado 100.000 votos menos que hace cuatro años. No entiendo por qué usted no. Le queda disfrutar unos días del Cabildo, y las Generales son una botella de oxígeno en esta lenta pero inexorable decadencia. Puede que no se haya movido porque espera, sueña y desea formar parte de un Gobierno de Canarias bajo las órdenes de Paulino Rivero, si finalmente, como en Cataluña y Galicia, quien ha salido victorioso no puede gobernar en solitario.

Puede que no le quite ojo a la Presidencia del Parlamento y que aún confíe en mover ficha en algunos ayuntamientos. Por si no lo ha escuchado, lo que realmente le ha dicho esta tierra es un clamoroso «basta ya», un «así no». Atendiendo a su relativa juventud y preparación, es posible que se rearme, que lama las profundas heridas hasta que cicatricen y vuelva a disfrutar de otro ciclo dorado, como le ha ocurrido ahora a quien usted insultó homófobamente y que, 24 años después de su proclamación como presidente del Gobierno, corona su vida política con la alcaldía de Las Palmas, como si fuera un nuevo Rodríguez Doreste.

Más de 100.000 personas le han enviado un mensaje claro que usted, al contrario de Bravo de Laguna, se negó a digerir en su noche política más amarga. Cuando se desprenda de los perros cuyos ladridos le han impedido escuchar el clamor de la calle y medite este mensaje con la autocrítica que se le supone a un líder de su talla, espero escucharle que sólo usted ha sido el responsable de este Hiroshima im-popular, que ha dejado arrasado a un partido que en el resto del país se vende victorioso.

Ha bajado en las siete islas (aunque ya puede felicitar a Cristina Tavío, la única que le evitó una debacle en las tres listas de Tenerife), pero se ha hundido en su propia casa, con San Bartolomé de Tirajana, Telde y Las Palmas. La otra explicación es que no podía dimitir, porque ha eliminado a todos sus delfines. No se preocupe. Cualquiera con otros modos, lo haría mejor. Su ciclo se acaba, excepto que Paulino le salve.