Jueves, 31 de Mayo de 2007

El PIL renuncia

Rafael Cano

Cuando dos fuerzas obtienen prácticamente el mismo resultado, y se plantean un pacto para gobernar en la Isla, parece normal esperar que se repartan los dos trozos más apetitosos del pastel: el Cabildo y el Ayuntamiento de Arrecife. Porque eso es lo que se espera, es por lo que llama la atención la noticia que publicaba ayer Canarias7: “Arrecife no será un obstáculo para un pacto entre el PIL y PSC”. Los insularistas se muestran de lo más comedido, casi sumisos en su renuncia:

Aunque todavía es pronto para pactos, las fuentes consultadas en el PIL apuntan a que lo lógico sería que de darse un acuerdo entre insularistas y socialistas todo vaya sin fricciones y sobre la premisa de que allí donde ganó en número de votos cada partido, la fuerza ganadora adopte la iniciativa para encabezar gobierno.

¿Es “lo lógico” renunciar a la presidencia del Cabildo y a la Alcaldía de Arrecife? La verdad, me parece cualquier cosa menos “lo lógico” iniciar una negociación concediendo semejante ventaja de salida. Y sólo se me ocurren dos explicaciones: la primera, que el principal objetivo del PIL tenga más relación con la política penitenciaria que con la política a secas. La segunda, que, puesto que “el negociador de los socialistas” será Manuel Fajardo, da igual la ventaja que se le conceda en la negociación, que al final perderá la partida. Visto como negoció la última vez, Fabián Martín debe verse ya como el sucesor de Inés Rojas, y Antonio Hernández en el sillón de María Isabel Déniz.