Viernes, 26 de Octubre de 2007

Crisis turística y crisis nerviosas

José Trujillo

Aunque hace ya tiempo que se viene hablando de crisis en el sector turístico en Canarias, es en los últimos meses cuando más se ha insistido en ello, principalmente por parte del sector empresarial. Bien está que los empresarios estén preocupados por el motor económico de las islas y que reivindiquen apoyo de las instituciones, pero mejor estaría que el análisis de la crisis fuera riguroso y con la altura de miras necesaria para que las medidas a adoptar fueran las correctas.

Calidad parece ser la pócima mágica que dé solución a esta crisis del destino Canarias, que obviamente -y al margen de otras variables externas- se encuentra en el estadio de madurez. Hasta aquí, todos de acuerdo. Cosa bien distinta es cómo se plantea lograr esa calidad.

Las cámaras de comercio de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas acaban de dar la penúltima voz de alarma. Solicitan un plan de reforma de la economía del archipiélago, pero sobre todo, saber que va a pasar con la Reserva de Inversiones Canaria. ¡Oh, la RIC! Ese instrumento fiscal ideado para favorecer a un sector de la sociedad, que no para dar solución a necesidades de la economía de las islas. Porque nadie se puede creer que en el periodo que más dinero se ha destinado a Canarias desde Europa (RUP, PAC, IFOP, etc.) fuera necesario perdonar los impuestos a los empresarios para incentivar la economía.

Mientras algunos pensamos que la calidad pasa, entre otras cosas, por eliminar del mercado la amplia oferta alojativa obsoleta que tira de los precios a la baja, una amplia mayoría del empresariado apuesta por seguir consumiendo territorio y costas con campos de golf, parques temáticos, puertos deportivos y carreteras. Y es que más de uno tiene crisis nerviosa por no saber dónde meter los cuartos de los impuestos que no pagó.

Como quiera que en la economía de las islas influyen todos y cada uno de los miembros de esta sociedad, bueno sería llegar a consenso para abordar ambas crisis. En Lanzarote, un foro apropiado para ese consenso podría ser el consejo de la Reserva de la Biosfera, si el nuevo equipo de gobierno decidiera reactivarlo y finalmente las patronales empresariales decidieran participar en él. En cualquier caso, no se presenta fácil ese consenso. ¡Suerte!