Martes, 20 de Marzo de 2020

Expresiones xenófobas…políticamente correctas

Heraclio Sánchez

Yo defiendo los intereses de mis vecinos: Cuña habitual de, entre otros, Jesús Machín, alcalde de Tinajo. Quiere decir que le importa un carajo lo que puedan pensar en Arrecife y en Haría. Pero, una cosa no quita la otra, cuando hay que echar una mano, o farolas más bien, él, y Leyce, los primeros.

Ese es un godo canario (a veces se utiliza como canario godo): Lo usan aquellos racistas, hoy de candente actualidad en las Islas, que saben perfectamente a quienes se dirigen: a otros racistas. Sus usuarios consideran que el godo canario es un sujeto nacido (aunque desviado) en Canarias, en estas hospitalarias Islas; que hablan raro, son unos enteraos y les pierden unas eses y unas zetas bien pronunciadas. Paradójicamente, a estos canarios que utilizan el término xenófobo ‘godo canario’ se les hace el pompis pepsi cola cuando escuchan a un peninsular pronunciar Yaisa (”es que se adapta a las costumbres canarias, este godo es un peninsular enrollao“, suelen decir muertos de risa).

Mi corazón es muy grande pero en él no caben ni África ni Colombia: Expresión humanitaria que señala los límites del corazón de un nacionalista moderado como Juan Santana. Y la pronunció allá cuando se empezaba a notar la vidilla generada en El Reducto cada domingo, en ese día libre que tienen los ponebloques, limpiadoras de pisos y paseantes de ancianos canarios y que, sin ellos, la playa arrecifeña parecería un muerto total durante los fines de semana, además de quedarnos sin paseantes de ancianos, ni limpiadoras de pisos ni ponebloques.

Yo no soy racista pero, ¡Jesús mío!, cuánto negro había en la calle José Antonio el sábado por la noche: Otra coletilla que aparenta sorpresa y que sin embargo encierra una xenofobia de baja intensidad, aunque peligrosa a más no poder. El racista la utiliza para dejar claro que en cuanto a negros, un par de ellos bien, pero demasiados resultan multitud.

Pues vete pa tu tierra (coge la maleta): Contraataque común del canario, del que siente la tierra, no del godo canario, que es un desviao, cuando tropieza con un tipo de fuera que critica algo de estas ínsulas. Para este sujeto xenófobo resulta insultante que un godo, negro o colombiano se saquen unos garbanzos en la Isla y se atrevan a criticar el deficiente transporte público. ¿Y si se le ocurriera al moro eso de: “tampoco es pa tanto lo de los Jameos del Agua”? Lo escachan.

“Ah, que se pueden presentar los de fuera a las oposiciones del Cabirdo”: Creencia tradicional del xenófobo residente en la Isla, que tiende a considerar que el Cabildo o su Ayuntamiento es una extensión del Instituto Nacional de Empleo. La calidad del servicio o el grado de profesionalidad en la gestión es lo de menos.