Un mundo desigual

22 de Abril de 2006 · (Sociedad)

Enrique Bethencourt

[La Isla, 21 de abril de 2006]

El Índice de Desarrollo Humano (IDH), que elabora y publica anualmente el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, constituye un instrumento eficaz para saber cómo va el mundo en numerosos aspectos, desde los niveles de alfabetización a la pobreza, pasando por la sanidad o la esperanza de vida. Y aunque algunas de sus conclusiones pudieran invitar al optimismo, como el aumento de la esperanza de vida o la disminución de la mortalidad infantil, globalmente presenta muchos más aspectos negativos.

Algunas cifras muestran una realidad descorazonadora, en especial en lo que se refiere a la pervivencia de la pobreza, que sigue sufriendo la inmensa mayoría de la humanidad. Mil millones de personas viven en situación de pobreza extrema, es decir, con menos de un dólar al día; otros 1.500 millones lo hacen con menos de dos dólares al día, lo que se considera pobreza moderada, mientras que otros 2.500 millones se incluyen en el capítulo de pobreza relativa.

Asociados a la pobreza aparecen distintos factores: el analfabetismo (800 millones de personas no saben leer ni escribir), la esperanza de vida, que se ha incrementado en treinta años de los 59,9 a los 67,1 años, aunque de forma desigual, 14,8 en los estados árabes, 8,6 en los países que forman parte de la OCDE y sólo 0,3 en el África subsahariana, mientras que en otros países con una alta incidencia del sida, como Zambia o Zimbabwe, ha disminuido en más de 15 años; o la mortalidad infantil, con diez millones de muertes de niños y niñas al año, por malnutrición y enfermedades curables.

Y también la mortalidad materna, vinculada a la falta de asistencia sanitaria: más de medio millón de mujeres mueren anualmente durante el embarazo o el parto; por cada una que se produce en España ocurren 200 en Nigeria o 400 en Angola.

Entre los datos que arroja el informe extraigo algunos relativos al la cercana África subsahariana. Entre ellos, que “su participación en la pobreza de un dólar al día aumentará del actual 24% al 41% de 2015”. Igualmente, que de mantenerse las actuales tendencias en 2015, “todavía cerca de 670 millones de personas estarán afectadas por la malnutrición, 230 millones más de las personas previstas en el caso de que se cumpla la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) formulados por Naciones Unidas. África subsahariana explica casi el 60% de ese déficit”.

Cifras auténticamente dramáticas de un mundo absolutamente desigual en el que una parte importante de la vecina África tiene un pésimo presente y un no mucho mejor futuro. Cifras adecuadas para dejar al desnudo algún político indocumentado –o mejor malintencionado-, que ante el fenómeno migratorio se empeña en continuar hablando demagógicamente del efecto llamada de las leyes.

1 Comentario

  1. Natalia Jiménez

    12:08 pm · 22 Abril 2006

    No hace falta irse a Africa, aunque España ha subido dos puestos, creo que estamos en el 19, tenemos 8 millones de pobres, el 20%.
    Tampoco debemos olvidar que en el primer puesto repite Noruega, por lo que la conclusión es que si queremos disminuir los indices de pobreza tenemos que estar dispuestos a pagar más impuestos para mejorar nuestro estado del bienestar y aspiarar a un Estado del Bienestar planetario.
    Ensayar propuestas como la Renta Básica de Ciudadania o la Tasa Tobin serían una forma de progresar.

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