“Un sueño hecho realidad”
María Pallarés
Lanzarote no produce noticias suficientes para tanto medio de comunicación como hay en la Isla, lo que hace que los periodistas tengan que buscarlas debajo de las piedras o a veces convertir en noticia meras anécdotas. A esta situación estamos acostumbrados los lectores, pero lo que no resulta frecuente es encontrarse con una crónica a toda página en la que se ofrece una información a la vez que su desmentido, que es lo que ocurría en La Provincia de ayer con la titulada “Un sueño hecho realidad”.
En un lugar como Lanzarote se puede considerar noticia que una joven de la Isla publique una novela, y eso es lo nos cuenta la crónica: “Charlote Derbes es la editora que ha publicado la novela, un proceso en el que también se ha visto involucrada la autora. Todo comenzó a mediados de 2004 cuando la escritora se puso en contacto con la Sociedad de Nuevos Autores a los que remitió su novela para ver las posibilidades que tenían de editársela”. Todo parece hasta aquí de lo más normal, el comienzo de ese “sueño hecho realidad” que nos va a relatar el periódico. Sin embargo, al párrafo anterior le sigue inmediatamente el desmentido: “La respuesta llegó en septiembre de ese mismo año cuando la editorial le remitió las condiciones del contrato y el dinero que tenía que aportar (2.490 euros) para la autoedición”.
Todos entendemos que es lógico que a una joven autora no se le pague mucho por su primera obra, pero es más difícil comprender que no sólo no se le pague sino que se le cobre por editarle el libro. La explicación está en el término “autoedición”, que revela que no había tal “sueño hecho realidad”, sino que la autora tuvo que pagarse la edición de su propia novela, lo que se confirma en la crónica del diario contando la forma en que se las ingenió para conseguir ese capital. Y cualquier conocedor del negocio de la edición es consciente de que no es “un proceso en el que también se ha visto involucrada la autora”, sino que la autora ha tenido que correr con todo el gasto, puesto que la factura es más o menos lo que cuesta imprimir 300 ejemplares de un libro.
Pues así era la noticia que ayer nos contaba el periódico: la de un sueño que se había hecho realidad pero con la salvedad de que hubo que pagarlo. ¿Era noticia que una joven lanzaroteña se pagara la edición de su novela? ¿Se pagan los sueños con dinero? Podría ser que la noticia fuera una manera de contarnos la dificultad que tienen los periodistas para encontrar noticias en Lanzarote.
Robaina I
2:22 pm · 18 Abril 2006
Pobre mujer, se tiene que pagar la novela porque no se la publican y encima la sacan en el periódico. Es verdad que resulta raro que sea noticia, pero más todavía que la mujer se vea tan orgullosa.
colgao
2:43 pm · 18 Abril 2006
que no es que sea orgullosa colega, que es que tiene que recuperar to lo que puso pa sacar la novela, que si me hubiera dejado yo toa esa pasta estaría dispuesto a salir en el periódico y donde hiciera falta. ni noticia ni leches, que el periodista se la está intentando ligar o echarle una manita donde pueda. pero qué sabré yo que lo mio es el costo y todavía me estoy por recuperar de los cuelgues de la semana santa.
Juana Betancort
4:29 pm · 18 Abril 2006
Si que no es noticia y que queda un poco enrevesado, pero tampoco me parece bien hacer sangre de la pobre que tiene que dedicarse a buscar dinero para publicar su trabajo, que no es nada deshonroso y de lo que me parece mal que se rian en los comentarios, yo sería partidaria de darle ánimos para que continúe con su trabajo y desearle lo mejor a esta joven.
WAR
5:04 pm · 18 Abril 2006
Que se publique un libro aquí o en cualquier parte es siempre una buena noticia, que el autor tenga que costearse la edición al 100%, es un mala noticia, que los sueños a veces cuestan dinero es obvio y que la noticia sea que en Lanzarote hay que buscar las noticias debajo de las piedras no es noticia, porque creo que noticias en Lanzarote sobran, lo que pasa es que nadie se atreve a contarlas, vamos que el periodismo de investigación no se prodiga ni dejan que se prodigue por estos lares. Bonito intento fue aquel del semanario”La Isla”, duró poco y no pudo profundizar en todos los “yacimientos”, no se puede morder la mano del que te da de comer.
Volviendo a la autoedición del libro, creo que el problema está en la periodista que escribió la noticia, que no supo enfocar el tema y dejó puertas abiertas para que algunos tengan la oportunidad de hablar de lo menos interesante en este caso, la mala redacción del texto que lleva a la contradicción, y del que la autora del libro no tiene la culpa. Repito, sí me parece una buena noticia la edición de un libro, y más aquí en Lanzarote donde no es habitual su publicación, exceptuando las hechas por el Cabildo,(el señor Hormiga a sus amigos). Y es una pena y una noticia que ninguna institución pública o privada haya ayudado a esta joven escritora, por otra parte algo también usual en esta isla, donde las subvenciones para la cultura no existen y las pocas que se conceden se pierden en murgas, el circo del folklore y algún que otro derroche electoral entre “artistas adictos” al mejor pagador. Potenciar la cultura para todos, ofrecer medios, espacios e intentar sacar nuevos valores en cualquiera de las facetas del arte,¡ eso ni de coña!, y no digo yo que todo tenga que ser subvencionado,además también habría que ser exigente con la calidad de los trabajos, sólo alguna ayudita, para que no sea gravoso publicar un libro o hacer una exposición, no soy artista, pero he podido comprobar que es caro esto de la creación y sobre todo, medios y espacios son lo más necesario y que no pase lo que le ha ocurrido al TEA, con la obra “La Casa de Bernarda Alba”, que por el momento no podremos verla en Arrecife en la fecha prevista, porque una comunión o bautizo ocupa el centro cultural de Valterra ese mismo día, a esto se le llama organización, ¡sí señor!, y como no tenemos teatro ni salas de exposiciones ni “na de na”, seguiremos quejándonos , y algunos fijándose en si las noticias de Lanzarote son más o menos interesantes y sobre todo poniendo su punto de mira en el lugar equivocado.
Por cierto, también decía la noticia del diario La Provincia, que un editor peninsular Antonio Toscano , estaba interesado en editar el libro, malo no será, digo yo, cuando una editora ofrece su nombre, aunque sea para autoeditarse, triste pero es así, y otra está interesada. Todo un logro para una escritora nobel, ya quisieran muchos juntar unas pocas de letras con cierto criterio y que se las publicasen.
fernando marcet
6:32 pm · 18 Abril 2006
Suscribo la opinión de WAR. Lo de la falta de noticias de Lanzarote es algo tan ficticio como hablar de periodismo independiente. Por favor, si en esta misma página, aun usando nicks anónimos, más de uno se muerde la lengua para decir todo lo que le gustaría. Qué decir de los que no usamos nicks. Y qué decir de los periodistas que en última instancia viven de la publicidad pagada por los empresarios a los que muchas veces deberían desenmascarar.
Es como con los periódicos y las televisiones locales de marbella. Ahí tampoco había noticias… todo era fiesta y alborozo. Aquel que rompió con aquella, aquella otra que salío en salsa rosa. Qué lugar tan anodino marbella. Paparazzis los que quieras… pero periodismo…
Respecto al mundo de la autoedición, qué puedo decir. Yo mismo me vi inmerso en ese negocio cuando escribí mi primera novela. Afortunadamente me di cuenta a tiempo de que era tan mala que no valía la pena gastarme un euro en tratar de publicarla. Ahorré a mis familiares y amigos el tener 3 o 4 copias preciosamente encuadernadas en cuero.
Si hubiera hecho caso a los de “nuevos autores” y otros muchos que pululan por internet, habría acabado por estar convencido de que mi obra era poco menos que un nuevo “quijote”… eso sí, pague usted 3000 euros… 1500 ahora y 1500 después. Una incongruencia que se desmorona a poco que piensas “si es tan buena como dicen… ¿por qué no me la editan ellos?”. Lamentablemente hay demasiada gente que cegada por sus ganas de publicar no alcanza a realizar este breve ejercicio de lógica… y de eso viven estos editorzuelos pseudomafiosos…bueno, de esto y de los sacrificados amigos y familiares de los escritores en ciernes, que son los que en última instancia pagan el pato.