Cogotazo para el disidente
Miguel Ángel de León
[Crónicas de Lanzarote, 8 de junio de 2006]
No hay constancia histórica de la existencia de líderes nacionalistas con sentido del humor (Franco, Hitler, Arzalluz, Pujol, Cubillo, Carmelo Ramírez…). No se sabe de simpatizantes de esos iluminados que fueran o fuesen, precisamente, la alegría de la huerta (póngase usted a intentar hablar, y mucho menos razonar, con un cubillista, si es que todavía queda alguno, y ya me contará después de sus dolores de cabeza). Y tampoco hay noticia de escritores nacionalistas que se merezcan tal nombre (si alguien conoce alguno, le quedaré eternamente agradecido si me facilita tamaño hallazgo).
El miércoles hablábamos aquí de la burrada pronunciada la pasada semana por el senador del PNV, Xavier Maqueda, que dando muestra de su altura intelectual y su elaboradísimo pensamiento dejó dicho -textualmente- que “el que no se sienta nacionalista no tiene derecho a vivir”. Convencidos por verdades tan absolutas como ésa, una manada de toletes nacionalistas (con perdón por la redundancia) intentó el lunes dejar sin aliento a uno de los mejores columnistas de los que podemos disfrutar actualmente en la prensa española, Arcadi Espada.
Sobra decir que Espada es descarada y declaradamente antinacionalista. Un delito que lo llevó, primero, a salir a escape de las páginas del periódico psoecialista “El País” (donde apenas caben los columnistas políticamente correctos y aburridísimos tipo Vicente Verdú, Soledad Gallego-Díaz, Javier Pradera, Santos Juliá, Suso de Toro, el Ramoneda, Juanito Cruz y otros ilustres muermos) a las del diario “El Mundo”, y después a recibir mil y una amenazas y algún cogotazo como el que le dieron esta semana la manadita de independentistas catalanes, jaleados por el silencio cómplice de las autoridades incompetentes tanto en materia política como policial y amparados en la razón del más bruto que no admite ninguna voz discordante del discurso oficial (Espada, junto a otros catalanes tan lúcidos como Albert Boadella, es miembro de Ciudadanos por Cataluna, esa suerte de plataforma política e intelectual que se niega a comulgar con la atragantadora rueda de molino etnomaníaca que desde hace años asfixia a aquella hermosa y próspera región del norte de España).
El editorialista de “El Mundo” hablaba al día siguiente de la cobarde acción que tuvo lugar en mi recordada Gerona (Girona escriben en “El País”, pese a que se edita en castellano, motivo que sin embargo no les lleva a escribir London en lugar de Londres, curiosamente) de “la última agresión de los enemigos de la libertad”. Conociendo a esos enemigos convictos y confesos, mejor vamos a dejarlo en penúltima, porque es seguro que aprovecharán la impunidad de la que gozan para volver a intentar acallar cualquier voz que no sea la oficial y gritona del ciego necionalismo ombliguista y separatista de moda. Apuesto doble contra sencillo.
El argumento o la razón de peso para justificar la agresión contra el columnista fue la pretensión de éste de pronunciar una conferencia contra el Estatuto de los c. (catalanes, se sobreentiende). Tamaña osadía, vive Dios, en el país de los ciegos endogámicos.
Pese a que los independentistas habían promovido con varios días de antelación el boicot al acto y habían lanzado amenazas directas a través de internet en las jornadas precedentes, la protección policial brilló por su ausencia, como dicen los cronistas más originales. Los denominados Mossos d’Esquadra ni estaban ni se les esperaba. Simplemente, se inhibieron, como a buen seguro harán por aquí abajo en casos de similares rebeldías “en contra del orden establecido” los futuros integrantes de la que dicen inminente (“culo veo, culo quiero”, reza el credo nacionalista) Policía Autonómica, Autónoma, Autómata o Automáticamente a las órdenes del futuro jefe político de la reabautizada como “Guanchancha” (nombrete o neologismo, por cierto, que apareció por primera vez en la prensa de las islas en un articulillo que llevaba la misma firma que aparece en el que acaban de leer, allá cuando apenas se sabía nada de derechos de autor, propiedades intelectuales o latas similares).
Fernando Marcet
1:09 pm · 9 Junio 2006
Personalmente a mí la idea de que haya un colectivo policial cualquiera directamente bajo las órdenes de un partido o grupo de partidos con una ideología concreta, sea esta cual fuera, me da un yuyu indescriptible. No otra cosa era la SS nazi, y no es necesario recordar que esta contribuyó en gran medida a que el nazismo fuera la única ideología que los ciudadanos podían defender públicamente. No debería dejarse fuerza policial ninguna vinculada al partido político de turno… y mucho menos a nivel regional. Por algo se crearon la separación de poderes.
Y lo de Girona o Gerona, la verdad es que llama la atención. Es tal el miedo colectivo que el independentismo ha fraguado en todos que ha provocado que cosas como esa sean vistas como políticamente correctas, cuando lo cierto es que son aberraciones del lenguaje. Es como si cada vez que quisiéramos nombrar una ciudad china o árabe utilizáramos esos idiomas… algo bastante improbable.
Y tengo que decir que personalmente me fastidia bastante que los periódicos nacionales y los telediarios, así como los tertulianos, se preocupen casi el 90 por ciento del tiempo de hablar solo sobre el pais vasco o cataluña, como si el resto de España no existiera.
S.G.
2:53 pm · 9 Junio 2006
Lo peor es que para esas actitudes, altamente contagiosas, no hay vacunas.
Por otro lado, parece que los nacionalistas canarios de CC, aparte de la ignorancia y la estupidez, están empeñados en imitar a nacionalistas de otras latitudes, incluso cuando estos denuncian ahora la insuficiencia de su “Policía Autonómica” para combatir los problemas prioritarios de la población.
Puede parecer “lógico” que el Delegado del Gobierno pida un mayor contingente en Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ante las avalanchas, no sólo de inmigrantes (y aunque esa no sea la solución), sino del crimen organizado que puede llegar también a la isla.
Para que necesitamos entonces “mozos y mozas” disfrazados de “Guanchancha” (”vestidos de Nestor” o algo más tradicional), dedicados a la vigilancia y protección de personas y edificios autonómicos.
Otro empeño de estos señores de CC, demostrar la incompetencia y el afán lucrativo que esconden sus decisiones.
Juan Rodríguez
7:49 am · 12 Junio 2006
Mezclar de forma malintencionada a fascistas con políticos demócratas como hace el articulista es impresentable. Le recuerdo, por ejemplo, que Pujol estuvo en la cárcel con Franco y que Ramírez es una de las figuras más relevantes de la solidaridad internacional con el pueblo saharaui, y una persona de profundas convicciones democráticas y de compromiso con los más desfavorecidos.
A este paso este articulista se va a convertir en nuestro Federico Jiménez Losantos de andar por casa. Más mediocre y un poco menos insultón, pero del mismo estilo: escasas ideas y descalificaciones a doquier.
ESPAÑOL
7:04 pm · 13 Junio 2006
Soy español y me siento español. Dicho esto, quiero dejar claro que la intolerancia que reflejan las palabras del señor M.A. de León me producen, por un lado, vengüenza y sonrojo, porque un español de bien no se atrevería a escribirlas, y por otro, pena, ya que dice muy poco de esta sociedad y de la persona que las suscribe. ¿A dónde vamos a llegar con este tipo de manifestaciones? Estoy totalmente en contra de los actos vandálicos que cohartan la libertad de expresión, tal y como está sucediendo en Cataluña, pero también, de este tipo de actitudes pseudo-fascistas que descargan toda su mala sangre en este tipo de escrito, sin el más mínimo respeto hacia los demás. No puede hablar de pecado quien no para de pecar….
Es una pena que no luchemos contra el nacionalismo desde otro punto de vista, con otras estrategias. Al final acabaremos asistiendo a los mismos actos vandálicos que se están dando en Cataluña, y como en una riña de niños, a ver quién empezó. ¡Ya está bien de tanta crispación!
Por cierto, llevo bastantes años viviendo en esta tierra y, sin ser nacionalista ni nada parecido, suscribo plenamente la frase que D. Juan Rodríguez dedica al Sr. Carmelo Ramírez. Como todos, tiene sus virtudes y sus defectos, pero he de reconocer mi respeto y admiración hacia una persona que tanto ha hecho por los empobrecidos de la tierra, independientemente que no comparta con él otras posturas ideológicas. Por eso me parece una tremenda falta de respeto que se le incluya en una lista con fascistas. Lo siento pero no.
paco el panadero dicharachero
7:16 pm · 13 Junio 2006
¿Decirse español y sentirse español no es ser nacionalista? Porque para mí no hay mucha diferencia entre quien afirma tan rotundamente ser español y sentirse español y otro que dice que es canario y se siente canario. Convertir un lugar geográfico o una bandera en nada menos que la razón de ser de uno me parece bastante subyugante. Los nacionalismos son una rémora, pero no solo algunos, todos.
Yo soy panadero y me siento panadero.