116 errores
Josechu Pérez Niz
“El Plan General, desarrollista y torpe en el tratamiento de la ciudad antigua, se muestra como una norma ineficaz y, en su uso como herramienta para la ordenación del espacio urbano, se vulnera y modifica para poder justificar lo que es ilegal. La perversión del sistema propicia que la norma se adapte a los intereses particulares”. Este es un fragmento del artículo publicado el sábado pasado en esta libreta electrónica, reproducido de una publicación anterior del año 2002, “La ciudad y sus habitantes: de la gestión de sus recursos”, firmado por Manuel Perdomo y Ramón Pérez Niz.
Afirmaba uno de ellos que los autores habían decidido su publicación a estas alturas de siglo porque, a pesar de estar escrito negro sobre blanco en 2002, las ideas expuestas y los análisis efectuados tenían completa vigencia. Muy a mi pesar, e imagino de todo bicho viviente de Arrecife, los autores tienen más razón que un santo. El artículo mantiene una vigencia que acongojaría al más optimista.
Sirva el párrafo reseñado al inicio de este texto como muestra. El Plan General de 1991, escriben los autores, “en su uso como herramienta para la ordenación del espacio urbano, se vulnera y modifica para poder justificar lo que es ilegal. La perversión del sistema propicia que la norma se adapte a los intereses particulares”.
Una adaptación de esa norma a las Directrices de Ordenación del Gobierno de Canarias trajo consigo 116 modificaciones del texto reconocidas en el documento de corrección que conoceremos en pleno del Ayuntamiento de Arrecife en unos días.
Adaptar no es sinónimo de modificar. Adaptar significa que en las Directrices la zona verde lleva por nombre “verdito” y la adaptación del PGOU sólo tenía que poner donde ponía zona verde, “verdito”. Pues bien, esa adaptación se aprovechó para vulnerar acuerdos sobre el territorio arrecifeño tan sencillos como lo que leerán a continuación: donde había un parquito pequeño, con hierba, bancos y kiosco de periódicos (zona verde), por arte de magia, en lugar de adaptarse con el nombre “verdito”, se transforma en “zona urbanizable con capacidad para tres pisos, un retranqueo y un cuarto de pilas”. Ya te cagas.
Ha sido un error, cuentan los responsables políticos de esa operación, y fue un error responden también quienes están arreglando la trastada. Nuria Cabrera y el PSOE de Lanzarote no serán responsables políticos de estos “errores” pero sí lo son de pasar un tupido velo sobre esta trastada o golfada.
La perversión del sistema propicia que, al igual que el PSOE y Nuria Cabrera, los medios de comunicación en Lanzarote hayamos trasladado a la opinión pública que estas 116 modificaciones o, para que nos entendamos, golfadas se transformen en “errores”. Es como ocurre con los tránsfugas del PIL. De tanto llamarlos disidentes o discrepadores con Dimas se nos va a olvidar que son unos tránsfugas.
En unos días podremos ver, usted, yo y a quien le plazca, qué “errores” se cometieron, en qué consistieron y cómo se concretaron en el papel. Lo publicarán, según le acabo de oír a María Isabel Déniz, en www.arrecife.es y, espero, que la ciudadanía en general tenga a su disposición cuantas opiniones técnicas sean necesarias para conocer de qué se trataba.
Cabe recordar que algunos propietarios de suelo “errado” cuentan con licencia de construcción. ¿Permiso para un parque o zona verde?, pues no. Permiso para la zona urbanizable con capacidad para tres pisos, un retranqueo y un cuarto de pila o algo bastante parecido. Si bien hay que destacar el afán corrector de la responsable de Urbanismo, Nuria Cabrera, correspondida unánimemente por el Consistorio de Arrecife, no sobraría un ejercicio de análisis y conclusiones sobre esta adaptación básica del PGOU a las Directrices de Ordenación del Gobierno de Canarias.
Resulta imposible construir una ciudad moderna mientras prosigan estas prácticas… ¿Cómo decirlo? ¿Corruptas? Dejémoslo en prácticas raras o extraños modos. Imposible. De ahí a que sea tremendamente desquiciante tener que publicar propuestas, las mismas propuestas, los mismos criterios, cuatro años después. Mi reconocimiento, por lo tanto, a aquellos que han tenido momentos de bajona en el largo y tortuoso tránsito de pensar y repensar Arrecife para, superados esos momentos, insistir e insistir e insistir.
EL GRILLO
8:43 am · 23 Marzo 2006
JUSECHO TE HE DICHO UNA Y MIL VECES QUE NO LLAMES TRANSFUGAS A LOS TRANSFUGAS, QUE ESO JODE, VAMOS LA VERDAD JODE, DICHA ESTA ACLARACION VEO QUE SIGUES EMPERRADO EN LA UTOPIA DE UNA CIUDAD LINDA, HABITABLE, QUE ESTES ORGULLOSO DE ELLA, PERO ES QUE “ELLA” NO QUIERE UNA CIUDAD ASI, “ELLA” NO SABE NI LO QUE QUIERE, “ELLA” LO QUE BUSCA ES HACERSE RICA PARA PODER TENER UN ROPERO MAS GRANDE PARA PONER SUS LINDAS ROPAS, A “ELLA” LE IMPORTA UN HUEVO LO QUE PASE O PASO CON NUESTRO ARRECIFE, PERO LO QUE ME TIENE MAS PREOCUPADO ES LA OTRA, LA POSIBLE CANDIDATA A LA ALCALDIA POR EL PSOE, AHORA QUE LA NOMBRAS EN TU ARTICULO, ¿ EN DONDE ESTA METIDA ESTA SEÑORA?¿DONDE ESTAN LOS SOCIALISTAS QUE SE LEVANTARON POR 2 VECES DE LA MESA DE SEGUIMIENTO DEL DESASTRE DEL PLAN GENERAL DE ARRECIFE?¿QUE PASA SOCIATAS?¿MAS DE LO MISMO? PUES JEDE QUE SI.
Pedro G
10:28 am · 23 Marzo 2006
No sólo es bueno el artículo, sino muy oportuno: vamos a ver qué hace el PSOE en el Ayuntamiento de Arrecife con lo que acertadamente se dicen “golfadas”, y vamos a ver qué distancia entre lo que decían hace un año y lo que dicen ahora. Vamos a ver esa regeneración de la que presume Manolo Fajardo en qué queda. Vamos a ver esa gestión eficaz de la que presume Carlos Espino en qué queda. Vamos a ver qué pinta en el Ayuntamiento Nuria Cabrera. Y vamos a ver si en el PSOE mandan los socialistas o si para estos asuntos es otra sucursal de los pepes parrillas. Por ganas de verlo que no quede.
Meredith
8:07 pm · 23 Marzo 2006
¿Sabes que me había ilusionado porque M. Perdomo dijo que pondrían árboles en la calle Canalejas, y no veo un solo agujero donde plantar?