Hablan las urnas

26 de Marzo de 2006 · (Economía)

Jorge Coll

[Lancelot, 24 de marzo de 2006]

Es natural que quienes protagonizaron y encabezaron la lucha para que Lanzarote contara con una Cámara de Comercio propia e independiente de Gran Canaria pretendan ahora controlar los órganos de poder de ésta. Pero que lo pretendan no significa que sea lo justo. O, incluso, lo democrático. Ni siquiera el pretendido consenso, que tan buenas críticas tiene, es por sí mismo positivo y necesario. Un grupo puede consensuar o acordar un reparto injusto para la mayoría. En fin, que más que partidario de planchas consensuadas, lo soy de no dar espectáculos con rencillas personales. Cuando el presidente de la Confederación de Empresarios de Lanzarote, José Parrilla, asegura que el llamado grupo promotor se merece un reconocimiento público por su labor en pro de la Cámara lanzaroteña no lo dice en plan sorna, como alguno se lo toma. Lo dice porque entiende que una cosa es una cosa. Y una cosa más otra cosa son dos cosas. Lo que quiero decir es que el haber luchado mucho o más que otros en la consecución de la Cámara de Comercio no da más derecho a estar presente en el plenario de la futura Cámara lanzaroteña que el derecho que pueda tener otro que ni siquiera había oído hablar de ese ente cameral. Esa especie de derecho de pernada que pretenden tener algunos no es de recibo. Por muchos servicios prestados, deben ser los electores, en este caso los empresarios, quienes libremente decidan si ese grupo de 16 representantes merece su confianza para que siga liderando la nonata Cámara de Comercio de Lanzarote. A lo mejor sí se lo merecen, o a lo mejor no.

En cualquier caso el pretender consensuar una plancha electoral bajo las premisas de imponer a 16 personas a la vez que se vetaba a miembros del otro grupo de empresarios con el que se sentaron a negociar una candidatura unitaria era demasiada ambición. Cuentan los empresarios que hablaron con los representantes del llamado grupo promotor, y que éstos acudieron con una actitud altiva y prepotente. Quitaban y ponían candidatos sin ponerse colorados, como si pudieran hacerlo por los presuntos derechos adquiridos en estos años de lucha por conseguir la autonomía cameral. En definitiva, que no se buscaba consenso sino una fórmula en la que ellos, el señalado grupo promotor, dominara y controlara el mayor número de representantes del plenario para luego colocar a un hombre de su cuerda en la presidencia y otro en la vicepresidencia. Y en su derecho están los Spínola y sus muchachos de luchar por sus legítimos intereses como los otros de luchar por los suyos. Creo que la postura del presidente de la CEL, José Parrilla, fue la más sensata al rechazar participar en la mesa camilla en la que dos sectores empresariales, posiblemente de buena fe, trataban de consensuar un plancha electoral para dar una imagen de unidad del empresariado lanzaroteño. Y a lo mejor no hubiera estado mal que la primera directiva de la Cámara de Lanzarote fuera consensuada. Aunque, personalmente, prefiero que, consensuada o no, quienes conformen el plenario cameral sean los mejores.

En cualquier caso, agua pasada no mueve molino. Lo importante ahora es que el empresariado lanzaroteño más comprometido con la isla y su desarrollo se haya movilizado como nunca se había visto antes. De hecho, se calcula que el 26 de abril se superará con creces la cifra de mil personas a la hora de votar a una de las dos planchas electorales que finalmente se han configurado. Y gran mérito de esa movilización, sin duda, lo ha tenido el grupo promotor. Muchos empresarios no muy dados a meterse en estos líos decidieron moverse y mover a otros para evitar que alguien tuviera la tentación de secuestrar la Cámara de Lanzarote ante de que ésta comenzara a andar. Ahora, serán las urnas las que hablen. Y así debe ser siempre.

P.D. Uno sólo pide, por pedir algo, que el primer hombre que presida la Cámara de Comercio de Lanzarote sirva para demostrar que valió la pena independizarnos de Gran Canaria.

7 Comentarios

  1. Chapapote

    9:17 am · 26 Marzo 2006

    El Lancelot se vende bien, y no al mejor postor sino a cualquier postor. La falta de independencia y el partidismo de esta revista es de marca mayor, y ahora vemos a Jorge Coll metido en otra campaña, esta vez en favor de José Parrilla y contra los otros empresarios. El artículo es de verguenza, por lo parcial y descarado que resulta.

  2. Rafael Cano

    10:22 am · 26 Marzo 2006

    Lo último que me quedaba por ver, a Jorge Coll y a Pepe Parrilla dando lecciones de democracia, porque además de ser de verguenza el artículo como dice Chapapote, la entrevista que le hace a su amigo Pepe es para no creerlo.

  3. Un lector

    11:23 am · 26 Marzo 2006

    Si hace falta apoyo para un campo de golf, allí está Jorge Coll. Si hace falta apoyo para una urbanización que se salte la moratoria, allí está Jorge Coll. Si hace falta apoyo para un secretario condenado por corrupto, allí está Jorge Coll. Y en etcétera larguísimo. Por lo tanto, me parece normal que si hace falta apoyo para Pepe Parrilla y sus colegas Rafael Laso y Juan Francisco Rosa, pues aquí está Jorge Coll para echar una mano a los amigos.

  4. puntualización

    12:59 pm · 26 Marzo 2006

    No sólo amigos, lector. Esos señores que mencionas y que yo prefiero no hacer para que no se me enronche el teclado son los que dan de comer a los hermanos colilla. Esos tontos útiles que expanden las bondades de los campos de golf, los puertos deportivos y los hoteles ilegales. Esos mediocres (su panfleto les delata) ya no engañan a nadie. Por suerte.

  5. Carlos Díaz

    8:00 pm · 26 Marzo 2006

    Es verdad que lo de Jorge Coll es impresentable, pero no sólo por esto. Pero si Pepe Parrilla tiene al Lancelot y a Onda Cero a su servicio, los Spínola tienen al Diariodelanzarote.com y al Canal 6. Que en esta carajera no hay nadie inocente y que no tenga las espaldas bien cubiertas.

  6. Camarero

    8:48 pm · 26 Marzo 2006

    Por supuesto, pero lo que pasa es que la entrevista que le hizo Jorge Coll a José Parrilla es parte de una estrategia muy simplona. Que el que manda de verdad es Juan Francisco Rosa, el Rey, José Parrilla es sólo un caballo en la partida de ajedrez para colocar a la Reina, Rafael Lasso, como presidente de la Cámara de Comercio de Lanzarote. Jorge Coll hace de alfil interesado. Las torres siguen en la sombra, todavía. Más de lo mismo.
    Enhorabuena por la página web.

  7. Conejero digital

    11:17 am · 27 Marzo 2006

    Vaya cara que tiene Jorge Coll, seguro que ya no le da ni verguenza escribir lo que escribe.

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