Autoinmolarse
Paqui Trujillo Eugenio
[Crónicas de Lanzarote, 27 de marzo de 2006]
El consejero socialista Manuel Fajardo decía la semana pasada, durante la defensa que hizo en el pleno de la Reforma del Estatuto celebrado en el Cabildo de justamente lo contrario de lo que había apoyado hace unos meses, que no se iban a autoinmolar en aras de algo que “habían defendido y llevado hasta el final, en una votación en la que participan las siete islas y únicamente votamos no a la ruptura de la triple paridad el PSOE de Lanzarote”. Un argumento que se vio complementado con afirmaciones tales como que él es demócrata y tenía que acatar lo que dicen las mayorías.
Resulta hasta cierto punto comprensible la actitud de los socialistas de Lanzarote si no hubiera existido un antes y un después, si no se hubiera producido un enfrentamiento directo con la dirección del partido a favor de la población de Lanzarote y si no hubiera existido una dimisión que llegó a las altas esferas del partido y que supuso hasta cierto punto el arrinconamiento de un partido con ‘mentalidad’ regional , además de la supremacía de la figura de Manuel Fajardo como defensor de unos intereses que beneficiaban sobre todo y por encima de todo a Lanzarote y a sus habitantes.
Ahora todo eso ha caído por su propio peso en saco roto y el consejero y también secretario general del PSOE sale diciendo que no puede actuar en contra “de lo que dice el 94 por ciento de mi partido” cuando él sabe perfectamente que si hubiera mantenido esa posición desde el principio, no hubiera pasado nada pues no supondría más que la ‘obediencia’ a la que se deben los miembros insulares de partidos nacionales, pero con un amago de dimisión de por medio, es muy discutible su postura.
A pesar de ello, Fajardo insiste en que sigue considerando que la reforma que pondría fin a la triple paridad (30 diputados la provincia de Las Palmas y 30 la de Santa Cruz de Tenerife; 30 diputados las islas llamadas menores y 30 las dos capitalinas, y 15 diputados Gran Canaria y 15 Tenerife) no es conveniente.
Es la primera vez que el grupo de gobierno en el Cabildo de Lanzarote ha votado de forma dividida desde la constitución del actual tripartido en la corporación y esto a todas luces supone también el inicio de la autoinmolación del PSOE en el propio grupo del Cabildo. Comienza la ‘campaña electoral’.
LZ-III
11:19 am · 28 Marzo 2006
Lo de Manolo Fajardo es tan impresentable como la triple paridad. Pero démosle un respiro que este hombre no está hecho para las dificultades de la política, que lo suyo es largar discursos y escucharse. Además son ganas de ensañarse con alguien que está prácticamente terminado para la política, cuyas metederas de pata han sido excesivas. Probablemente se presente en el 2007, aunque ya veremos, pero poco más recorrido le queda.
Leocadio
11:22 am · 28 Marzo 2006
Lleva autoinmulándose unos años el bueno de Fajardo. El rollito de la regeneración pasó a mejor vida.
Como le encanta escucharse, hace el ridículo de una manera tan bestial. Primero se pone gallito y luego se autoadjudica el apelativo de demócrata por cumplir con los dictados de su partido.
La reflexión que hace Paqui Trujillo, del antes y después de ponerse gallito, es muy atinada.
Gloria Hernández
11:55 am · 28 Marzo 2006
Totalmente de acuerdo con Paqui Trujillo. Si Manolo Fajardo no se hubiese mostrado tan enérgico en su negativa a la ruptura de la triple paridad se habría hasta comprendido su obediencia al PSOE de Canarias.
Toda vez que dio la rueda de prensa, amagó con la dimisión por cuestión de conciencia, ahora su cambio de bandera es vergonzante.
Aquilino Romero
6:23 pm · 28 Marzo 2006
El sr. Fajardo perdió su oportunidad de erigirse en líder insular con notables diferencias respecto a la política lanzaroteña.
El PSOE también olvida ese retorno a cierta cordura. Ahí están, encantados de haberse conocido, esperando la transferencia de ZP a Canarias y verlas venir.
Por eso, es indiferente hacer el ridículo como lo hizo el sr. Fajardo con su defensa a ultranza de la triple paridad y la obediencia debida actual a su partido.
heartless
11:01 pm · 28 Marzo 2006
¿ en qué se diferencia Manolo Fajardo de cualquier otro de nuestros poíticos en activo ? Ël que no cambia de opinión de un día para otro, cambia de partido. Se traicionan, se reconcilian, se censuran y vuelven a votar. Son nacionalistas y ecologistas, insularistas y pro/anti campos de golf, y se vuelven a juntar y se ponen sueldos y contratan a sus amigos en buenos puestos de la administración. Y todos creen que no necesitamos fiscal anticorrupción. En fin, que no, que Manolo Fajardo no es más que un político más del montón, lo único que como su compañero Espino con una labia increible y unas ganas de hablar de todo que los obliga a desdecirse constantemente.
Pero lo más grave de todo esto es que nosotros volvemos a votarles una y otra vez.