Miguel Fierro
Entiendo que la Cultura es sobre todo sentido empírico de lo correcto e incorrecto, del bien y del mal, mediante la capacidad crítica que nos da el Conocimiento. No debemos confundir conocimiento con erudición, ésta es sólo una parte del mismo. La Cultura, como se sabe, está dividida de momento en dos ramas, la cultura científica y la humanística, las cuales por desgracia nunca se han llevado muy bien. Hiato que hoy se trata de superar por la vía de una nueva cultura, que vendría a ser la informadora en un lenguaje culto y no científico, de los resultados de la investigación científica. Impulsada en principio por el novelista y científico Charles Percy Snow, y últimamente sobre todo por el escritor y editor estadounidense John Brockman. En España se han interesado por el tema, entre otros, el filósofo Francisco Fernández Buey.
La cultura de un pueblo, por lo evidente la conforman las necesidades físicas y emocionales de las personas que lo habitan; dichas necesidades están a su vez condicionadas o influidas por la geografía y ecología del lugar del que formamos parte. Por lo tanto, y como es sabido, el sistema tratará siempre de eliminar lo inocuo, o bien éste se excluye por si mismo.
Este principio se da claramente en Lanzarote, sólo que al contrario; se ha hecho de lo inocuo la “necesidad”. Necesidad de mimetizar lo externo ocultando la obviedad de lo autóctono, con sus valores y riqueza estética, además del carácter humilde y sencillo de sus habitantes Esto no quiere decir, ni mucho menos, rechazo a lo externo, sino la debida adecuación armónica de ambos.
“Necesidad” de hacer y ser como los “otros”, como los que gobiernan, como los “importantes”, en definitiva necesidad de todo eso de que se ha “carecido”. Mimetismo que por otra parte es el producto de un déficit educacional que nos impide discernir con propiedad sobre la información recibida, es decir, saber en realidad lo que es positivo o negativo, como proceso enriquecedor para una evolución sostenible del individuo, que nos lleve a compartir y no segregar indiscriminadamente, partiendo de la máxima “yo no existo sin el otro”.
Hoy más que nunca, la prensa o medios de comunicación en general juegan un papel muy importante en generar una opinión u otra sobre cualquier evento que suceda, sea político, social, científico, etc. Y los medios lo saben, por lo que hacen uso de su poder mediático deformando o tergiversando la realidad de los hechos en un sentido u otro. Digamos que es así en general y que probablemente existan excepciones.
Dicha avalancha de “información” y publicidad que actualmente nos invade, va enmascarando o globalizando en una necesidad ficticia las necesidades reales de una sociedad, que a veces por su ambigüedad cultural, o por falta de ella, es fácil de absorber y manipular, sobre todo cuando lo ambiguo y lo inculto se manifiesta en la clase política, empresarial y titulados universitarios, cuyas actuaciones, al ser publicas en su mayoría, se convierten en el espejo donde el resto nos miramos.
Una de las maneras más prácticas, diría yo, de fomentar la “jirivilla” por la cultura, es la de crear focos activos de investigación y desarrollo. Y para que no me digan: bueno, eso ya lo sabemos, lo que se necesitan son ideas. Pues bien, a bote pronto, ahí van cinco que, desde mi punto de vista, son factibles de realizar. Bien, estas cinco serían: Acción Cultural en los barrios y pueblos, Cultura popular, Energías renovables, Plástica y Agua.
Y como es bien sabido, antes de comenzar a enumerar las ideas mencionadas, primero habría que decir que lo principal y más perentorio es conseguir la normalización en su funcionamiento de lo que ya tenemos, como pueden ser El Conservatorio, La Escuela de Teatro, La Escuela de Hostelería y, no sé si se me queda alguna otra por nombrar. Con respecto a la Escuela de Hostelería, parece ser y en palabras del Sr. San Gines, consejero de los CACT, que se ha llegado a un acuerdo de modelo educativo que normalizará su funcionamiento. Esperemos que así sea.
Los pueblos y barrios
Se debería comenzar por, adecuar, restaurar y construir, en el caso que sea necesario, los centros socio culturales o similares. Promover por parte de la presidencia del Cabildo una mesa donde se sentasen responsables de la cultura de cada Ayuntamiento y Cabildo, directores con algún educador de la Escuela de Teatro, Escuela Pancho Laso, Escuela de Formación Profesional, Escuela de Hostelería, El Conservatorio, directivos de Patrimonio y Asociaciones Culturales; también sería conveniente la presencia de un etnólogo y un biólogo que puedan aportar ideas para actividades relacionadas con esas materias, y por qué no, también a la Prensa.
En esa primera reunión, se discutirían las bases de una programación cultural factible, atractiva y puntual a corto y medio plazo, encaminada a crear una inquietud cultural en barrios y pueblos. En una segunda reunión, cada uno aportaría según su especialidad un programa de actividades que expondrían a los distintos concejales y consejero para estudiar su viabilidad y aprobación. Una vez aprobadas, se necesitaría la participación de varios gestores-animadores culturales (luego, cuando la programación funcione con normalidad, podrían ser uno o dos máximo, suficientes para activar las mismas, hoy con Internet se facilitan mucho las cosas), los cuales, a través de o con los concejales de cultura de cada Ayuntamiento: en primer lugar, contactarían con los responsables de lo Centros socio culturales, para mostrarles las actividades previstas. Seguidamente, actuarían indistintamente en cada barrio o pueblo, para comunicar y provocar en las personas del lugar la motivación e inquietud suficientes como para sentirse capaces de participar y tomar parte en las actividades que se les propongan, de tal manera que no las vean como algo ajeno sino propias. En esta tarea los medios de comunicación pueden realizar una labor muy importante.
Todo esto sin perjuicio de las actividades que allí se estén desarrollando, como pueden ser la baraja, bolas, lucha, folklore, etc. Todo lo contrario, protegiéndolas y complementándolas con las nuevas ideas que traigan los gestores-animadores culturales.
Desde mi punto de vista, es aquí, en estos barrios y pueblos donde está la “madre del cordero” para crear una inquietud cultural en toda la isla. Por lo que no se debería escatimar esfuerzos para conseguirlo. Ya alguien dijo que un pueblo culto es un pueblo con futuro; lo contrario es el caos.
Como es obvio, la financiación de estos proyectos correría a cargo de los distintos ayuntamientos y Cabildo e implicando al Gobierno Autónomo. También desde la UE existe financiación para proyectos culturales específicos.
Cultura popular
Realizar un estudio serio y científico de la misma, para aprender cómo se puede evolucionar mirando hacia atrás, teniendo en cuenta la relación entre hombre, territorio y tradición. Las tradiciones y el conocimiento ancestral de los lugareños necesitan urgentemente de una recopilación e investigación debido a su inminente desaparición. No por un sentimiento de pseudoamor patrio, sino por su interés académico y cultural-científico, pudiendo de esta manera ser útil en la planificación para un desarrollo sostenible de la sociedad. Este saber antiguo puede aplicarse conjuntamente con el conocimiento técnico en áreas como pueden ser el urbanismo, la conservación de espacios naturales y, en general, todo lo que signifique desarrollo sostenible. Un ejemplo sencillo de cómo se podría usar el conocimiento de nuestros mayores podría ser la construcción de la carretera que va de Tahiche a Arrieta. Si antes de su construcción y del trazado de la misma, se hubiera pedido la opinión de algún anciano campesino del lugar, las inundaciones y demás desperfectos que han ocurrido, probablemente no hubiesen ocurrido. Otra cosa sería la necesidad de construirla o no, que también.
Con respecto al folclore, a su música, el cante y el toque de Lanzarote tienen unas características muy diferenciadas con las otras islas, su cromatismo vocal y su cadencia rítmica son únicos, por lo que se debería hacer un estudio similar (salvando las diferencias) al que hizo F. G. Lorca sobre el cante jondo en su Arquitectura del cante jondo, con el fin de que no se pierda para siempre. Esto dicho sin ningún sentido puritano. La tradición no está para nada reñida con la evolución, todo lo contrario, se complementan. Muchas de las experiencias y variaciones que se están haciendo últimamente con el folclore, me parecen un trabajo loable y positivo. Lo que sí puede ocurrir bajo mi punto de vista es que, precisamente por esas variaciones y demás elementos sonoros que se van incorporando, y por la propia evolución, desaparezca la raíz. Por eso la necesidad de un estudio serio. Una vez que la base está a “salvo”, resuelta y segura, el que la necesite puede utilizarla para desarrollar su trabajo en la dirección que más le convenga, sabiendo con certeza de dónde parte. También puede ser muy útil para los educadores del folclore.
Este proyecto podría realizarse por un equipo que cuente como mínimo con un musicólogo y un etnólogo. Económicamente, al ser un proyecto a realizarse en un periodo de tiempo más o menos concreto, pienso que tendría un costo que el Cabildo podría asumir sin dificultad. El centro de estudio puede estar situado en cualquier pueblo.
Energías renovables
Todos sabemos el daño que provocan en el medio ambiente la utilización de los combustibles fósiles, y de las tragedias humanas que han originado y seguirán originando debido a las guerras por conseguirlos. También que, más tarde o más temprano, desaparecerán, más bien temprano. De igual manera conocemos aproximadamente el potencial eólico en distintos puntos de la isla y sus horas de sol anuales.
Es evidente que el estilo de vida moderno requiere del consumo de grandes cantidades de energía. Un desarrollo sostenible requiere que esta energía sea lo mas limpia posible, la energía solar transformada en eólica o fotovoltaica ofrece la posibilidad de generar energía limpia.
Este hecho hace necesario y perentorio un proceso de captación de recursos humanos para la creación de grupos de profesionales experimentados en energías renovables, diseñado para facilitar el desarrollo de dichas energías, con proyectos que tuviesen una fuerte influencia positiva en la economía y el medio ambiente local, generando un desarrollo social sustentado en un equilibrio entre economía y ecología. Dándole así sentido al titulo de Reserva de la Biosfera, pudiendo ser al mismo tiempo un ejemplo de sostenibilidad para el mundo, e indirectamente un atractivo turístico por dicho ejemplo.
El problema principal con las energías renovables, como todos sabemos, es su almacenamiento. La utilización de la energía eólica para la obtención de hidrógeno líquido por electrólisis puede ser un método muy adecuado de almacenamiento, y ser utilizado como combustible de una estación de apoyo. Esto dicho como hipótesis, pues desconozco la posibilidad que haya en la isla de la viabilidad del binomio producción-consumo referido al hidrógeno y la estación de apoyo. Si además interrelacionamos fotovoltaica, eólica y, si fuese posible, la hidráulica (Risco de Famara), y por qué no, también los Residuos Sólidos (basura), y los Fangos de las depuradoras de aguas residuales para la obtención de metano, más la Biomasa, hay mucho campo en Lanzarote abandonado que podría ser reutilizado en la producción de algún producto agrícola que necesite muy poca agua y que tenga un contenido energético adecuado.
Todo ello me hace pensar que al menos existen posibilidades que son dables de ser investigadas.
Este tipo de ensayos o similares ya llevan tiempo realizándose en algunos lugares, como por ejemplo en Argentina y Noruega en la obtención de hidrógeno, utilizando para ello energía eólica. Y en la isla del Hierro se está llevando a cabo un proceso con energías renovables e hidráulica para su autoabastecimiento energético. En Las Palmas se han realizado ensayos para la producción de agua potable por ósmosis inversa, utilizando la energía eólica con resultados positivos; estos ensayos han sido dirigidos por un científico lanzaroteño. Todo ello puede servir como punto de partida para Lanzarote.
El deterioro del medio sería mínimo, haciéndose con el mayor respeto hacia el mismo, instalando el parque eólico en un solo lugar y que tenga el potencial de viento lo más idóneo posible para el buen funcionamiento de los aerogeneradores, evitando salpicar de estos la isla. Actuando de la misma manera con el parque fotovoltaico, el poco daño que se le pueda causar al medio sería en su mayor parte estético, y creo que el resultado bien lo merece.
No podemos esperar sin hacer nada hasta que la necesidad apriete, o a que el gobierno autónomo de turno decida cuándo. Ya sabemos por experiencia cómo es el comportamiento del gobierno con las islas menores. Debemos ser prevenidos y que el cambio sea gradual y sin traumas para la sociedad.
Este proyecto por su envergadura resultaría bastante costoso económicamente, pero si se está convencido de su viabilidad y necesidad, y con una visión clara de futuro y unidos en la consecución del mismo la clase política y empresarial, apoyados por toda la sociedad isleña, insistiendo en la puerta de los gobiernos autónomo y central, más la UE, estoy convencido de que lo conseguiríamos. Incluso si se pone un pequeño canon en la tasa del agua y electricidad, cuyo montante vaya dirigido al proyecto, exponiendo públicamente, con periodicidad y con claridad el destino de esos dineros, quizás la sociedad podría entenderlo y aceptarlo. Sé que la gente está muy escamada y con razón, pero ¿…? También existen fórmulas económicas que permiten a cualquier persona participar en la producción y venta de estas energías a la empresa distribuidora. Es decir, un parque eólico o fotovoltaico o bien mixto, de multi-propiedad. Esto ya se hace en varios lugares de España.
Por otro lado, decir que esta idea también apoya a la ya dada por Fernando Marcet en este blog sobre este tema y que expuso de tal manera que le honra.
La plástica
Por alguna razón, en la isla existe una inquietud muy viva por el arte moderno y la plástica en general, probablemente originada en su día por la influencia de Manrique. Lo que hace necesario la creación de una escuela superior de artes plásticas, que esté vinculada con la Universidad, podría ser como aula de la misma. La cual sería conveniente que contase con la presencia temporal de creadores reconocidos, tanto nacionales como internacionales para que impartan clases magistrales, y así mantener al día, viva y dinámica la actividad de la escuela. Sería el mejor reconocimiento a la figura de Manrique y lo que significó su obra para la isla. No es necesario que le pongan su nombre, él se alegraría de igual manera.
Teniendo las ideas claras y ofreciendo para la construcción de la misma o adecuación de algún inmueble ya construido, y sin importar el lugar de la isla donde se ubique. Con tenacidad y convencimiento, la posibilidad de conseguirlo existe. Hay que ser constantes y repetitivos hasta lo imposible.
El agua
La creación de un museo del agua tiene en Lanzarote un lugar idóneo por formar parte importante de su cultura, y en general de la de toda Canarias. Pudiendo ser ese lugar interactivo que nos recuerde la importancia que tuvo y tiene nuestra dependencia de la misma. También como un lugar de una importancia pedagógica relevante.
El lugar más adecuado desde mi punto de vista para su ubicación, sería “las maretas de los cuarteles”. Como hoy se habla tanto de la oferta de ocio alternativo, ésta puede ser una de ellas, ya que se ofrecería un lugar singular por su emplazamiento y una oferta lúdico-cultural relacionada con el agua. Además, podía servir como vehículo para acercar el turismo hacia Arrecife.
Puede formar parte de los CACT y ser el primer centro post Manrique, tomando si es posible sus directrices (que no copiarlo) y con la impronta de quien lo realice, como es lógico. Eso sí, teniendo cuidado con los miméticos, pseudocreadores que sólo copian y luego lo disfrazan con elementos autóctonos, convirtiendo en kitsch todo lo que tocan.
En principio se necesitaría una idea clara y planificada de lo que se va a mostrar y a desarrollar en el museo, la cual debe ser realizada por un científico relacionado con el agua, bien sea un biólogo, un ecólogo o alguien similar, también de un etnólogo para las actividades hombre-agua-territorio-tradición. Una vez se tenga dicho trabajo y el organigrama de funcionamiento que presente quien lo promoviese, y basándose en los mismos, se procedería al desarrollo de los proyectos de ingeniería y arquitectura. Este ultimo estaría dividido en dos partes, la inferior o subterránea de los aljibes, los cuales sólo necesitarían de su adecuación sin que por ello pierdan su autenticidad, y su conexión con la nueva estructura que sería en la superficie, cuya idea arquitectónica en principio, podía estar basada en los tanques de agua que utilizaban los barcos pesqueros cuando iban a faenar a la costa africana, y que ya utilizó Manrique en la ejecución de la escultura “Fecundidad”.
Este proyecto, si se convierte en otro CACT, por obviedad puede ser promovido por los responsables de los mismos. A simple vista parece, y digo parece, que su mantenimiento podría autofinanciarse. Esta idea del Museo del Agua, un poco más desarrollada y acompañada con información de otros museos similares ya existentes, tanto en España como en el resto del mundo, ya la he presentado a la dirección de los CACT para su estudio y posible viabilidad.
Como por lógica, viene a colación el proyecto Maretas. Del mismo sólo conozco lo que de él se expuso en el MIAC, por lo tanto, no en profundidad. Si sé de la necesidad que tiene la isla de un centro cultural, como mínimo de esas características, por lo que el proyecto Maretas o similar debería realizarse, pero podría elegirse para el mismo cualquier otro lugar de la isla con la intención de diversificar la actividad cultural. Y dedicar las maretas al museo del agua, como localización ad hoc.
Bien, éstas son ideas expuestas muy superficialmente y que deben ser desarrolladas por personas más capacitadas que el que escribe. Existen docentes universitarios, residentes o nativos canarios, que poseen el suficiente conocimiento sobre cada tema como para indicar correctamente el camino a seguir para la realización de estos proyectos. Los grupos para el desarrollo y viabilidad de los proyectos podrían ser en primera instancia jóvenes licenciados residentes en Lanzarote o Canarias. Aunque personalmente no creo mucho en eso de las “titulitis”, porque en ocasiones existen personas que sin tener el dichoso titulo son poseedoras de mayor conocimiento. Eso es algo que en USA lo saben muy bien y lo practican.
Cinco ideas que yo he expuesto, pero obviamente habrá muchísimas más por ahí, y gente que las haya ya pensado, dicho o demandado y seguramente mejores; en todo caso, lo que trato de decir es que, si ideas de este tipo se hicieran realidad, toda la vida cultural que alrededor de ellas se generara demandaría por inercia la creación de centros culturales de divulgación, no por ningún sector de opinión, ni político, sino por la mayoría de la sociedad. Lo lógico sería que, este tipo de proyectos fuesen asumidos por la clase política con generosidad y amplia visión de futuro, como podría ser la Sanidad o el Transporte Publico. También la cultura es un alimento de primera necesidad para cualquier pueblo. En resumen, como una idea de progreso que beneficiara a toda la sociedad Lanzaroteña.
Si desde el principio los convertimos en objetos de luchas partidistas, difícilmente se conseguiría la realización de los mismos y si alguno de estos proyectos se llegara a realizar, podría ocurrirles lo que a otros, como el Conservatorio, Escuela de Teatro, Escuela de Hostelería, etc., siempre con problemas de financiación y funcionamiento. Soy consciente de las dificultades que padecen las instituciones para satisfacer las demandas y necesidades sociales que se plantean, al padecer la isla un crecimiento demográfico tan precipitado y espectacular. Pero esta misma dificultad debería servir como acicate a la clase política para demostrar su capacidad de análisis y solución de las mismas.
Alguien dijo: para conseguir lo que uno se propone hay que procurar que lo negativo en el camino no te hunda y tener siempre presente que el éxito necesita de dos componentes, conocimiento y suerte. Como iconoclasta, las ideas que he propuesto no me parecen descabelladas, y si así parecieran, espero que lo sean para la mayoría, no sólo para los negativos crónicos de siempre. En cualquier caso, es solo la opinión de uno de esta isla, donde a la cultura algunos sólo le conocemos el nombre y otros la escriben con M.
La Opinión de Lanzarote » El saber de la tradición (I)
19:15 | 19 Diciembre 2006 | Permalink
[…] PD: El texto se alarga, así que seguiré mañana. La idea de escribirlo surgió tras la lectura del artículo de Miguel Fierro, “La Cultura y Lanzarote” (aunque no debe considerarse como una contestación a ese escrito), y de unos comentarios, en la fotografía “Fachada horrorosa” (sobre la conveniencia de tener en cuenta la Arquitectura inédita para diseñar edificios en Arrecife) y de Lancelot. Edición especial 25 aniversario. « El “innombrable” vegetariano Desigualdades de la España plural » […]
Pepa rodriguez
21:17 | 7 Enero 2007 | Permalink
esta pagina es la mas mierda k e visto en mi vida kitenlaa yaaaa sunormales
La Opinión
1:54 | 8 Enero 2007 | Permalink
Mujer, no tiene usted otra manera de decir las cosas, alguna que diera muestra del mínimo de educación exigible para convivir entre seres racionales. Pobre.