José Parrilla

1 de Abril de 2006 · (Economía)

Miguel Gallardo

Cuesta entender la encarnizada batalla que libran los empresarios más poderosos de la Isla en otra clave que no sea la de las diferencias personales en la lucha por el poder. No se alcanza a ver en qué se distinguen los dos proyectos que ofrecen para la Cámara de Lanzarote, y es que ni siquiera se han llegado a plantear en qué consisten esos proyectos. Así que resulta difícil no entender la contienda como el resultado de las ambiciones de dos grupos de personas por controlar la sabrosa parcela de poder que va a suponer la Cámara.

No obstante, sí hubo un momento, hace ya años, en que se nos contó que había otro proyecto, otras maneras, en determinado sector empresarial. Se nos dijo que se intentaba regenerar el poder empresarial insular, arrebatárselo a quienes lo detentaban, a aquellos que lo estaban utilizando en contra del interés general de la población de la Isla. En suma, se trataba de poner fin al oscuro reinado de la pareja que conformaban Juan Francisco Rosa y Rafael Lasso y a sus corruptas excrecencias, entre las cuales se señalaba como ejemplo que tenía nombre y apellidos el caso FORELAN. Y el llamado a liderar aquella regeneración no era otro que José Parrilla.

Nunca dieron a conocer cuál era el proyecto del Círculo de Empresarios, en realidad, hablaron tan sólo, como tantos políticos, de regeneración. Comenzaron por constituir una Mesa Social que proporcionara apoyo ciudadano a su primer objetivo: impedir que se instalara una gran superficie comercial en Valterra que, nos dijeron, acabaría con el pequeño comercio de Arrecife y, por lo tanto, empobrecería el tejido urbano de la ciudad. La Mesa Social desapareció en cuanto se evaporó el peligro. Y hoy uno de los objetivos es la instalación de una gran superficie comercial en Valterra, pocos metros más arriba, pero en manos de algunos de los protagonistas de aquella oposición y con el apoyo de otros cuantos.

Pero lo más llamativo ha sido ver la candidatura presentada por Empresarios por Lanzarote (siempre por Lanzarote, siempre por nosotros, nunca para ellos) a la Cámara, en la que el líder destinado a regenerar el ámbito empresarial insular, José Parrilla, se ha transformado en manso minino al que acarician sus otrora enemigos, Juan Francisco Rosa y Rafael Lasso, a quienes hoy presta sus servicios. Así que continúan mandando los mismos, los de siempre, los que ayer constituían el gran peligro. Y como compañía la excrecencia al completo: los más señalados protagonistas de la corrupción de FORELAN en la misma plancha.

No es desde luego mi batalla la que libran los dos bandos empresariales, pero hay algo que tengo claro: las personas son importantes, no son el mero instrumento al servicio de los proyectos políticos o empresariales. Es falso que lo único importante sea el proyecto y que dé igual quién se pone al frente. Son muchas las ocasiones en las que es suficiente conocer a la persona que propone para saber que la propuesta no nos conviene.

Y en este caso, lo más sorprendente de todo es que algunas personas que se precian de su inteligencia y perspicacia desconocieran quién era en realidad José Parrilla, y colaboraran activamente a situar donde está a tan cuestionable personaje.

10 Comentarios

  1. Juan Tormento

    8:11 am · 1 Abril 2006

    Miguel, nadie lo podía haber retratado mejor, ni el Voyeur ese, además que ya era hora que alguien hablara claro de este tipo, todo no va a ser publicidad gratis en el Lancelot. Enhorabuena por tu artículo

  2. Zebenzuí

    10:01 am · 1 Abril 2006

    Vaya con los bandazos de los empresarios locales. Y yo que le creía un hombre firme y bondadoso.

    Ahora estás sirviendo como perrito faldero a los mismos que detestabas en público. Y todo, parece, por soberbio.

    Háblanos de regeneración dentro de cinco años.

  3. Leocadio

    10:10 am · 1 Abril 2006

    Il Padrino: “Gracias por volver a mi regazo, Pepe”.

    Pepepa: “De nada Padrino, disculpe que me desviara de la línea recta, sólo quería controlar la isla entera”.

    Il Padrino: “Cualquiera se confunde, tranquilo Pepe, tranquilo, tuyo será el poder pero por debajo de Rafael Lasso”.

    Pepe: “Gracie amo, molta gracie”.

    Pepe abandona el lugar. e Il Padrino ríe.

    Il Padrino: “Rafaelo, vaya pringado este Pepe Pa, Rafaelo, ¿tú lo viste cómo me hizo la rosca? Patético el Pepe”.

    Patético. Vete por ahí con los forenales, berruguistas y aparcamientos subterráneos en el Gran Hotel.

  4. colgao

    11:13 am · 1 Abril 2006

    pero hombre colegui quita palla al pepe parrilla este q se nos contamina to el blos. con lo bonito q os había quedao y viene el miguel y os lo pone to perdido de mierda.

  5. marx

    11:14 am · 1 Abril 2006

    Contundente artículo. Casi nada.
    Áquí, luchar por el poder, el poder para mi para que no lo tengan otros. Esos otros ni de coña. Si fueran otros pues igual los dejábamos, pero esos otros, que va, me pongo con mis otrora enemigos.

  6. Javier Cabrera

    11:40 am · 1 Abril 2006

    ¿Pero Pepe Parrilla no era comunista, nacionalista, ecologista y el que se encargaba de echar una mano económica a los alternativos?

  7. conejero digital

    12:14 pm · 1 Abril 2006

    Pepe Parrilla siempre ha sido nacionalista, lo demás era secundario, y por eso se ha ido con los suyos, con Mauricio, Juan Francisco y Lasso, con CC, así que no se le puede poner de chaquetero a un hombre que ni de puro ha cambiado desde hace un montón de años.

  8. Il Divo

    1:00 pm · 1 Abril 2006

    PP pá anda buscando una respuesta entre sus notas literarias, en el bolsillo interior de su chaqueta.

  9. pedro

    4:07 pm · 1 Abril 2006

    Ay Miguel, diria Jose Parrilla; que poco sabes de tactica y estrategia.

  10. Mati

    7:41 pm · 1 Abril 2006

    Pues tampoco parece que sepa mucho de táctica y estrategia Pepe Parrilla, porque para arrimarse al sol que más calienta y dejar en la estacada a los compañeros y a los principios no hay que ser un lumbrera, no hace falta más que plegarse a los intereses de los poderosos y eso siempre ha sido muy fácil.

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