Literatura con denominación de origen

11 de Mayo de 2006 · (Cultura)

Jorge Marsá

En este país de naciones, de realidades nacionales o de culturas parceladas acaba por pasar como normal que los gobiernos autónomos se dediquen al adoctrinamiento nacionalista, que la construcción de la identidad cultural se anteponga a la Cultura en el trabajo de la instituciones. Es decir, que ya ni extraña que hace un par de días se escenificara en el colegio de La Graciosa el programa Canarias lee Canarias de la Dirección General del Libro.

Ha transcurrido ya un tiempo desde que el sistema educativo comenzó a restar espacio curricular a la cultura universal o nacional para que cada comunidad autónoma lo utilizara para impartir enseñanzas sobre su cultura local. En el intento de reinventar la tradición, que diría Hobsbawm, la historia se ha reescrito en España en 17 versiones, y ha dado lugar a las aberraciones que en ocasiones han aparecido en los medios de comunicación. Lo importante era construir una visión histórica que pusiera de relieve aquello que nos diferencia de nuestros vecinos más próximos; aunque hubiera que inventárselo.

Con la enseñanza de la literatura está ocurriendo algo similar: hay que promocionar «lo nuestro», hay que poner el acento en lo que nos diferencia. En consecuencia, no queda otra que prescindir de algunos autores de la gran literatura para dedicarse a lo que se pueda encontrar en la tradición local. Y como en esa tradición son pocos o ninguno, depende de los casos, los autores que han escrito obras de mérito suficiente como para que alguien las considere dignas de ser enseñadas allende nuestras fronteras, pues se las imponemos a los nuestros por narices, por la defensa de nuestra identidad cultural, que más parece a veces relacionada con la tradicional incultura que con la cultura.

Raro es el día en que no hay quejas sobre lo poco que se lee en este país, y especialmente sobre lo poco que leen los jóvenes. Y puesto que tan poco leen, según nos cuentan, parecería lógico que los esfuerzos para promover la lectura entre ellos se concentraran en los mejores libros posibles, puesto que es de esperar que despierten más interés en ellos los que estén mejor escritos. Esto es, que por poco que lean, mejor que sea de la mejor literatura.

Pues va ser que no, como se dice ahora: para la Dirección General del Libro del Gobierno de Canarias lo importante no es que lo pibes lean buena literatura, sino que sea canaria, que sea diferente a la que se gastan en otros territorios. En fin, que lo importante no es la cultura sino hacer patria. Y, como decía, ya ni nos sorprende que este estrecho provincianismo se haya convertido en nuestra realidad «cultural» de cada día.

23 Comentarios

  1. Carmen Delgado

    10:57 am · 11 Mayo 2006

    Pero que exageración es esta de que no se puede promocionar la literatura canaria porque es “estrecho provincianismo”, es que los chinijos no van a poder leer literatura universal y canaria a la vez? Es que hay que elegir entre una y otra?

  2. aloe

    11:07 am · 11 Mayo 2006

    No es una exageración Carmen, es una verguenza que Marsá siempre encuentre donde escribir sus provocaciones contra cualquier manifestación de la cultura canaria, un malcriado que insulta a la cultura de la tierra que le acogió.

  3. S.G.

    11:23 am · 11 Mayo 2006

    Ahora que también se esfuerzan en difundir el uso de “la Internet” y las nuevas tecnologías entre los pibes (a través de actividades como Redcreo), estaría bien promover, desde la Consejería de Educación, un buscador de Internet para defender la “multiculturalidad canaria”.
    Un “canariobuscador”, que privilegie los resultados canarios frente a los de+. Que corrompa la búsqueda en defensa de nuestra identidad cultural.
    Una estupidez más.

  4. Feliz como Martín Hormiga

    12:15 pm · 11 Mayo 2006

    El que se lo tiene bien montado es Félix Martín Hormiga, como director de Publicaciones del Cabildo: se publica sus propios libros con el dinero de todos los conejeros y con dinero de todos los conejeros los lleva de viaje a La Graciosa o donde sea para firmar sus propios libros (lo siento por los niños, que van a odiar la literatura para los restos). Qué gracioso. “Yo me lo guiso, yo me lo como”. Y encima me pagan la comida los demás… ¿Nadie va a denunciar nunca tanto abuso y tanto morro? Ya está bien de que siga ejerciendo de juez y parte interesada, y de que siga viviendo del cuento.

  5. Lola

    1:38 pm · 11 Mayo 2006

    Es verdad lo que dice Aloe de que Marsá ya está otra vez faltando al respeto a la identidad canaria, se empeña en comportarse como un godo y provocarnos con su comportamiento, pero le puedo decir que ya le conocemos y no nos damos por aludidos, con su pan se lo coma si no sabe respetar a los canarios.

  6. Jorge Marsá

    1:38 pm · 11 Mayo 2006

    Dos cosas:

    La primera, que no conozco mucho a Félix Hormiga. No obstante, vengo cruzándome con él e intercambiando algunas ideas desde hace años y puedo decir que le tengo respeto y un cierto cariño. A cualquiera que lea mis artículos no se le ocultará que no comparto sus posiciones nacionalistas, más aún, que discrepo muy seriamente con él en este aspecto. Ahora bien, que discrepe con Félix no significa que me resulte un enemigo ni que, como decía, no respete sus ideas y su conducta, que me parecen claramente respetables. Somos demasiado amigos en este país de dividir el mundo entre los buenos y los malos, entre los nuestros y el resto, y es una práctica muy poco recomendable en una sociedad democrática o abierta. En cualquier caso, allá cada cual con sus opiniones, pero las mías no coinciden, en absoluto, con el comentario anterior.

    La segunda: me parece que el anonimato en Internet permite expresarse a muchas personas que encontraría dificultades o no lo podrían hacer si tuvieran que hacerlo con su nombre; bienvenido sea el anonimato desde este punto de vista. Sin embargo, también está sirviendo para algunos “valientes” lancen las invectivas que jamás se atreverían a lanzar si tuvieran que hacerlo a cara descubierta. Como suele ocurrir con casi todo, el nuevo medio que es Internet tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

  7. WAR

    4:16 pm · 11 Mayo 2006

    Estoy contigo Marsá, tenemos que tragarnos todo lo que sea canario, y yo lo soy, tenga la calidad que tenga. No se de otras latitudes, pero el nacionalismo canario en muchos casos se ha inventado una realidad a su medida, medias verdades y muchas mentiras para buscar grandes diferencias con los demás donde sólo hay míninimas diferencias. He visto como en el colegio de mi hijo, le enseñan vocabulario propio de canarias,”canarismos”, sin enseñarle su etimología, olvidando deliberadamente, algunos profesores, indicar que palabras eran realmente aborígenes y cuales portuguesismos, anglicismos o españolas en la mayoría de los casos, el resultado final es que mi hijo, tenía un mucha información errónea en su cabeza y pensaba que todo el vocabulario que estaba recibiendo era aborigen, así mismo ocurre con el folklore de origen español en gran medida, o europeo, vamos que algunos piensan que el Timple era de origen guanche, incluso hasta los carnavales. ¡No te digo!. Me gustaría saber dónde se encuentra el yacimiento de la famosa piedra Zanata, es curioso que sólo se encontrase esa piedra en ese yacimiento, extraño yacimiento de un solo objeto.

  8. colgao

    6:53 pm · 11 Mayo 2006

    joder cómo son algunas tías, si pudieran le cortaban las criadillas al Marsá. ni me atrevo a decir como el de la guerra que está hasta el moño de culturilla canaria de esa que nos dan a todas horas, pero bueno si no hay material del bueno pues habrá que fumar del malo.

  9. Plácido

    7:08 pm · 11 Mayo 2006

    ¿Si entre los autores que se intenta promocionar hubiesen (que no es el caso) nacionalistas, federalistas, ecologistas, existencialistas, freudianos, fascistas, pro derechos de los hosexuales, realistas, románticos, negadores del holocausto, pro celibato hasta el matrimonio… me pueden decir que “identidad colectiva” saldría de esa mezcla?
    Habría que reducir las exigencias al mínimo para lograr aglutinarlos en un conjunto común… y, en gran parte de los casos, ese mínimo común sería haber nacido y/o vivido en el mismo sitio. Ni mucho menos la forma o las ideas de sus obras. De hecho, sería un signo muy importante -no el único- de salud para la producción cultural de una zona el hecho de tener una remesa primero, amplia, y luego muy hetereogénea de autores y obras.
    Cada autor, en el caso de esa ingente producción local, tendría que defender la calidad de sus obras frente al resto, porque no sería una rara excepción, sino uno más entre cientos de escritores deseosos de transmitir lo que llevan dentro. Y lucrarse, por qué no, con ello.
    Esa producción extraordinaria, elevada a la potencia, está a nuestra disposición: tenemos acceso a las obras de autores de todo el mundo Y de todas las épocas). Que dedican a ello muchos años de trabajo de sus vidas porque saben que se las van a tener que ver con los mejores. Que si quieren dejar una huella, aunque sea pequeña, y solo en el pequeño ámbito de su especialidad o estilo literario, van a tener que ser rigurosos, innovar, armar algo coherente, dedicar cientos de horas a informarse, a leer, a crear y a descartar… para al final destilar algo que sea digno de ser publicado.
    En los ámbitos locales, tiene su parte de sentido que se potencia la producción cultural propia, como acicate, como forma de catalizar actividad emancipada… pero de ahí a aislar esa producción, solo por el hecho de estar hecha aquí, para un programa de producción de la cultura…
    Si nuestros hijos tuvieran una enfermedad… ¿querríamos los mejores medicamentos posibles, o principalmente los que estuvieran producidos en nuestra comunidad, en nuestro país, o en cualquier otra zona en concreto?, la respuesta la supongo obvia. Entonces, ¿por qué no se traslada eso al campo de la lectura? ¿por qué esa infravaloración de la importancia de ésta?

    Las ideas, las obras, serían lo importante

    ¿Por qué

  10. Plácido

    7:10 pm · 11 Mayo 2006

    Obviamente, los dos últimos renglones de mi comentario sobran… se me han colado.
    Disculpas y a seguir leyendo y comentando!

  11. nano

    8:01 pm · 11 Mayo 2006

    Pero esa gente que critica a Marsá… ¿son de verdad o los ponen ahí para animar el cotarro? Si lo rancio pudiera olerse a través del ordenador (que todo andará), el pestazo llegaría a la graciosa…

  12. Plácido

    10:06 pm · 11 Mayo 2006

    Fe de erratas:

    Donde pone:

    “pero de ahí a aislar esa producción, solo por el hecho de estar hecha aquí, para un programa de producción de la cultura…”

    Quería decir “promoción de la cultura”

    Perdonen, de nuevo

  13. Lola

    10:34 am · 12 Mayo 2006

    El imbecil que firma nano no se si lo ponen ahí para animar el cotarro, pero por descontado que a mi no me pone nadie, y pongo lo que me parece y si a él le huele mal que se fastidie.

  14. atónito

    1:34 pm · 19 Mayo 2006

    A todos est@s que están en contra de que se promocione lo nuestro, también estarán en contra de que se promocione y se defienda nuestra: producción agraria, producción pesquera, paisajística, turística, etc. En un mundo global es imprescindibles la diversidad, y esta la ejerce cada una de las partes que componen esa globalidad. Pero, de todas maneras, es cuestión de percepciones, y la mia es defensora de la policromía universal, en contra de la intención uniformatizadora de D. Jorge Marsá y sus seguidores.

  15. yesquera

    6:51 pm · 19 Mayo 2006

    Anónimo pero con respetito, el que tú no tienes dando el nombre. Olvidas por ignorante que hasta ayer nos enseñaban la geografía de tu tierra, la nuestra no existía, ¿has dicho algo?, nuestro modo de hablar era corregido por maestros cabreados que venían de ultramar en busca del plus colonial que premiaba el trabajo en el exilio más desolador. Tú eres el anónimo tirador de piedras pues no se sabe si te corrieron a gorrazos de tu tierra y vienes a una especie de Terranova a reconducirnos aduciendo verdades universales que obvian la reciente tumba caliente y seca que eran estos islotes antes del turismo. Maldigo los partidos nacionalistas locales compuestos de la peor trepa enredadera, me gustan las ideas y lo universal, pero abomino del pensamiento colonizador que nos quiere hacer creer que está aquí con la cruz y el libro. Mirarte a los ojos, bajoelrisco, barba al viento sur mientras te escucho, sería un placer, yesquera al fondo, rojo ancestral derramado por los que siempre tuvieron falta de entendimiento sobre mi pueblo.

  16. agüita

    7:07 pm · 19 Mayo 2006

    yesquero. m. Fabricante o vendedor de yesca. || 2. Encendedor que utiliza la yesca como materia combustible. || 3. Bolsa de cuero para llevar la yesca y el pedernal. □ V. cardo ~, hongo

    A todas las yesqueras y yesqueros les daba yo mi maleta… a ver si se la llevaban lejos y hacían sus guerras incendiarias en otras tierras, desiertas a poder ser. Que aquí bastante tenemos con tener que pagar nuestras hipotecas y demás para encima tener que aguantar guerras santas patrióticas.

  17. yesquera

    11:18 pm · 19 Mayo 2006

    Yesquera:Planta autóctona en peligro de extinción cuyas últimas colonias pisotearon obras militares en el risco de famara. No me pises que llevo clanclas, tolete.

  18. atónito

    11:21 am · 20 Mayo 2006

    Yesquera te das cuenta como est@s universalistas se conocen todas las definiciones que da la real academia española a las palabras, pero no saben definir con palabras los elementos de nuestra realidad social, cultural, económica, territorial y nuestra biodiversidad; ese es su temor a la promoción de lo nuestro, no es mayor nivel cultural, sino miedo a reconocer su desconocimiento de nuestra realidad.

  19. "yo soy aquel"

    11:58 pm · 20 Mayo 2006

    ¿Lo del nacionalismo me hace mucha gracia…, o pena?, pues no lo se muy bien, ¿Cual?, ¿el político?, el de nuestras islas da lástima, simple oportunismo al adoptar un “idealismo” que en la inmensa mayoría de los casos no es verdadero ni sentido. ¿El central…? ese es aún más peligroso, el verdadero nacionalismo, el que intenta imponer una nación, “unida” a toda costa, por encima de ideales y sentimientos que difieran de los suyos. Luchando para que las culturas que no provengan de los gestores del imperio no sean promovidas, promocionadas. ¿No se han dado cuenta de la cantidad de gentes que viven a costa de los demás?, pues eso, no conviene que piensen por si mismos.
    LA CULTURA debería estar por encima de todo eso. Es la manifestación de un pueblo, y cuantos más pueblos diferentes hallan, pues más culturas hay, es decir hay más CULTURA. Eso debería de ser enriquecedor y digno de ser defendido

  20. agüita

    8:41 am · 22 Mayo 2006

    Era y soy perfectamente consciente del significado que tú quería dar a esa palabra. Pero me parecía que lo que ponía en el diccionario te cuadraba mucho más. Ojalá fueras una especie en extinción… pero me temo que los incendiarios como tú se reproducen por esporas… como los hongos. Me mantendré lejos de tus “clanclas”.

  21. bencomo

    9:24 pm · 22 Mayo 2006

    En fin, sin novedad en el frente. Marsá sigue con su obsesión como nacionalista español: lo “canario” es algo “local”, mientras que lo español es “nacional o universal”. Y, además, según su artículo, cuando se promociona lo canario nos intenta enfrentar con lo “más cercano”. Señor Marsá: lo “mas cercano” a Canarias no es Andalucía, ni Madrid, ni Extremadura. Lo más cercano es el Sáhara o Mauritania. Y en Canarias sólo se habla de África como enemigos y de España como amigos. Claro, que para amigos como el español Marsá, prefiero a los africanos que nos respetan o a los españoles que nos respeta. Pero Canarias es tan peculiar que sus medios de comunicación están abiertos para aquellos que disfrutan insultando a la gente de aquí.
    Bencomo

  22. Blas E.

    9:53 pm · 22 Mayo 2006

    “porque mi postura sobre la literatura o la cultura local es exactamente la misma si hablamos de la canaria, la madrileña o la gallega, algo que quedaba lo suficientemente claro en mi artículo como para que no venga a cuento eso de que «denigro» o «abomino» de lo canario. Yo no denigro ni abomino, simplemente doy mi opinión sobre lo que considero el anacrónico resurgir en las últimas décadas del localismo provinciano en este país, y respeto, por mucho que me asombre, que a Enrique Bethencourt le parezca la positiva corrección de «una situación injusta».

    En algo me perdía, Bencomo, cuando leía tu comentario indignado con que el Marsá se mete con lo canario. Date una vuelta por La Pizarra, y comprobarás, que lo mismo de Canarias lo denuncia en Cataluña, País Vasco o Bolivia. Y sin irnos muy lejos el párrafo anterior lo escribió hoy el tal Marsá. Te lo repito, “mi postura sobre la literatura o la cultura local es exactamente la misma si hablamos de la canaria, la madrileña o la gallega”…Pero te la trae al pairo porque seguirás pensando que Jorge Marsá disfruta insultando a la gente de aquí. Repítelo para que continues creyéndotelo.

  23. gines

    10:56 am · 16 Agosto 2006

    Hace un tiempo yo, que soy como soy, tuve que acompañar al equipo de lucha infantil de La Graciosa a Fuerteventura porque ese día no había nadie que lo pudiera hacer. Me consta que la inmensa mayoría de los que no podían son más bien de los que se pasarían a Marsáa por la hoguerilla. Todos por supuesto muy de la lucha canaria y esas cosas.

    Se preguntarán qué había tan importante para que nadie quisiera ir a ver bregar a sus chinijos con los majoreros. Pues había algo que sí lo justificaba, el partido España-Corea del mundial asiático que recordarán se jugaba por la mañana. Nuestros pibes lucharon, España perdió y no lo vimos, no recibimos ni una llamada interesada en cómo nos había ido. Pero luchamos y lo vimos.

    Sé lo que es la yesquera y contaría varias anécdotas como la anterior relacionadas con el tema. Y sé que por aquí campó durante años un felipe y gamberro que casi recoje en su persona todas esas lindezas que le largan al Marsá sin que nadie le dirigiera una mirada mientras nos lo destrozaba todo, hasta el alma. No deja de ser curioso cómo Marsá junta odios tan extraños.

    Al hilo del principio, un recuerdo. Un día una profesora le preguntó a los chinijos del colegio en La Graciosa si habían ganado su partido del fin de semana. Uno contestó: ¡ganemos señorita! A lo que la profe respondió, como no podia ser de otra manera con ¡no se dice ganemos sino ganamos! No, no, dijo el pibe: ¿cómo que ganamos si usted ni fue a vernos?, ¡ganemos nosotros solos!
    Pues eso, a ver si lo cojen, sabios los pibes.
    Una pista: en este caso el partido fue de fútbol. Los jodidos le meten a todo.

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