De Miguel y la violencia
Teresa Cárdenes
[La Provincia, 8 de junio de 2006]
El sociólogo (?) Amando de Miguel aprovechó ayer unas jornadas sobre inmigración del Parlamento valenciano para perpetrar la especie de que comunidades como Canarias padecen peores registros estadísticos que otras sobre violencia doméstica por culpa de los sin papeles, en especial si son de piel negra o cultura islámica. Si De Miguel se diera una vuelta por los juzgados canarios, cosa que le agradecemos que no haga, porque así nos ahorramos su verbo florido, comprobaría fácilmente que muy pocas de las muertes de novias, amigas o esposas contabilizadas en el último quinquenio tienen como protagonistas a varones no nacidos en España.
El cómputo, por el contrario, acumula una variada gama de agresores patrios, desde un militar que perdió supuestamente la memoria después de acuchillar a su ex pareja cuando ésta despedía con un beso a su hijo de 5 años, a jóvenes con edades en principio incompatibles con el grado de salvajismo necesario para quemar, disparar o golpear hasta la muerte a sus mujeres e incluso a sus hijos. Es más. En los pocos casos protagonizados por extranjeros, como el penúltimo y doloroso episodio de Elena Pedraza, los verdugos tenían pasaporte comunitario o procedían de Latinoamérica. De Miguel, sin embargo, carga principalmente contra “los africanos y los musulmanes, que se integran muy mal”, y los hace responsables no sólo de la inseguridad (favor amnésico que le hace el sociólogo a las mafias rusas, albano-kosovares o colombianas) sino del “déficit fiscal”. ¿Cómo? A costa, dice él, de no cotizar a la Seguridad Social y descubrir luego, “de repente, que tienen derecho a utilizar nuestros servicios”. ¿Y dónde dijo todo esto? Pues en unas jornadas celebradas en las Cortes valencianas, donde compareció flanqueado por su presidente, Julio de España, y por su homólogo canario, Gabriel Mato. Ambos, por supuesto, del PP. No consta en ningún teletipo que ni De España, con su apellido tan ad hoc, ni Mato se levantaran de la silla cuando De Miguel empezó su exhibición de basura retórica y mentiras indecentes, que probablemente le reportará pingües beneficios por la vía de la provocación. Qué mal momento y que mal sitio para que allí estuviera sentado el presidente del Parlamento de Canarias.
raquel
9:44 am · 9 Junio 2006
Llevamos unos días que no hacemos sino contemplar ejemplos de actitudes xenófobas, después del recital de nuestro presidente regional, ahora el del sociólogo de guardia del PP. Creo que está bien dicho: “su exhibición de basura retórica y mentiras indecentes”. Y de eso vamos a tener una buena ración hasta las próximas elecciones, porque no hay más que recordar lo que tuvimos antes de las anteriores, las leyes de extranjería del PP y la pretensión de ley de residencia de CC. Preparémonos.
nano
12:20 pm · 9 Junio 2006
Solo hay algo más esperpéntico que ser nacionalista de izquierdas, y es ser conservador nacionalista neoliberal. Practicantes del odio y defensores a ultranza del cabreo.