¿Una posibilidad inquietante?

8 de Junio de 2006 · (Política)

Miguel Hernández

A uno le cuesta permanecer impávido ante la permanente batalla que el Cabildo lidia con el Ayuntamiento de Yaiza en los últimos tiempos. Sin hablar aquí de quien pueda tener razón y quien no, que la libertad de expresión de la que algunos podemos hacer gala no da para tanto, la verdad es que no deja de ser sorprendente, por usar calificativos amables, que estas dos corporaciones se anden denunciando un día sí y otro también.

¿Qué está pasando? Bueno, ya lo sabemos, unos quieren hacer más hoteles y otros dicen que no. Unos dicen que quieren un hospital y no sé cuántas cosas más y otros dicen que no hay dinero. Lo que yo quiero decir es: ¿Qué está pasando realmente? ¿Acaso es lícito que un Ayuntamiento y un Cabildo insular inviertan buena parte de su tiempo y de su dinero tratando de dilucidar cuál de los dos la tiene más grande (la razón, se entiende)?

El caso es que estas cosas hacen que uno se replantee situaciones aparentemente incuestionables, como es la necesidad de que haya siete ayuntamientos en una isla cuyo territorio o cantidad de residentes totales es menor que en muchas ciudades de España.

Las instituciones deberían estar para facilitar las cosas, para acelerar los procesos, no para entorpecerse las unas a las otras. Cuando los conflictos son constantes, hasta el punto de que la vida de los ciudadanos se ve perjudicada de un modo u otro, como es el caso, resulta obvio que algo no va bien y que las correcciones no son sólo necesarias, sino imprescindibles.

Pensémoslo un poco. La población total de derecho en Lanzarote es de poco más de 100.000 personas, mucho menos que una cantidad no pequeña de municipios, todos ellos, claro está, con un solo Ayuntamiento. Telde, sin ir más lejos, tiene casi noventa mil personas censadas. Sirva como ejemplo. Decimos Telde, no Madrid ni Barcelona.

La superficie insular es de 845 kilómetros cuadrados. ¿Saben cuántos municipios hay en España que tienen entre 500 y 1000 kilómetros cuadrados? Cincuenta y uno, ni más ni menos. Y ocho con más de mil. Ahí es nada. Todos con un solo Ayuntamiento. Basten estos datos para demostrar que no estamos hablando de ninguna locura.

¿Cuánto tiempo más vamos a tener que seguir soportando las continuas luchas de intereses entre Cabildo y Ayuntamientos sólo por el hecho de que en un lugar gobiernen unos señores de un partido y en los otros gobiernen los de otro partido? ¿En qué cabeza entra que esta batalla campal constante entre partidos perjudique un día sí y otro también a los que hemos de vivir en esta isla?

La disolución de los Ayuntamientos es solo una posibilidad drástica, pero no estaría mal que se la hiciéramos tener en cuanta a algunos, aunque sólo fuera para que empezaran a dedicarse a hacer eso para lo que están ahí. Trabajar de cara a los ciudadanos.

1 Comentario

  1. alfil

    1:15 pm · 8 Junio 2006

    Dejando a un lado que el autor utiliza indistintamente números o letras cada vez que ofrece datos numéricos, lo cual resulta un poco desconcertante, a mí me parece que una isla con un solo ayuntamiento seguramente sería más eficaz que una con siete… pero a ver quien es el guapo que baja de la poltrona a los que hace tanto tiempo hacen posesión de sus reinos taifas, como comentaban por ahí.

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