Discursos eternos
Rebeca Chacón
[Canarias7, 8 de julio de 2006]
Los responsables de la cosa pública llevan treinta años llenándose la boca con esa frase tan manida de que Canarias tiene que ser plataforma tricontinental. Puente entre África, América y Europa que hasta ahora nadie ha sabido cruzar pero con el que nuestros políticos llevan años fantaseando. No hay presidente de esta Comunidad Autónoma que no haya dedicado entre diez y cincuenta discursos a anunciar que ¡por fin! las Islas van a ocupar el lugar que les corresponde en el mundo como nexo de unión entre economías y culturas.
Se trata de una de esas ideas que se lanzan cada seis meses como si se hubiera descubierto la pólvora y el planeta entero tuviera que dar saltos de alegría ante el innovador político de turno que aspira a poner una pica en Flandes.
Sin embargo, esta eterna cantinela de convertir a Canarias en plataforma tricontinental tiene ahora la oportunidad de hacerse realidad. Los americanos quieren instalarse en las Islas realizando inversiones millonarias para introducir sus multinacionales en África. Somos los elegidos de la primera potencia del mundo y me quedo sin respiración sólo de pensarlo.
La pena, una vez más, es que esta oportunidad puede convertirse ahora en el cuento del lobo. De tanto oírlo año tras año, muchos se muestran ahora incrédulos ante la posibilidad de que EEUU busque en el Archipiélago su trampolín para lanzarse a la piscina empresarial africana. Pocos sopesan con verdadero interés la oferta americana y casi ninguno valora en su justa medida la amenaza de apostar por Marruecos si los administradores públicos canarios no ponen toda la carne en el asador.
Mientras la cámara empresarial de EEUU busca ya locales en Gran Canaria y Tenerife para abrir sucursales en el Archipiélago, algunos políticos siguen pensando en clave insularista. Continúan buscando dónde está la trampa de esta golosa oferta, si los chicharreros se guardan un as en la manga o si el pastor grita ¡que viene el lobo! únicamente para molestar.
Pero los americanos no saben de peros y, con su mentalidad práctica, rechazarán cualquier movimiento que persiga parar el reloj. EEUU tiene prisa en entrar en el mercado africano. Lo hará con o sin Canarias, por lo que las dudas de nuestros políticos pueden llevar el proyecto al borde del precipicio para caer en los acogedores brazos de Marruecos. Nuestros vecinos no tendrán tantos reparos a la hora de gritar bienvenido mister Marshall o lo que haga falta.
En el país vecino no habrá políticos de Tenerife y Gran Canaria tirándose de los pelos por repartirse el pastel. No habrá administradores públicos pensando en clave electoral. Allí no hay dudas y aquí preferimos pasarnos otros treinta años repitiendo que «Canarias debe ser plataforma tricontinental».
LZ-III
11:38 am · 9 Julio 2006
¿Estadounidenses en Canarias?: yuyu. Todo lo que viene de Estados Unidos es malo: imperialismo. Es el país que encarna toda la maldad sin mezcla alguna de bondad. Además, ¿qué pretende la periodista?, ¿quitarnos el último refugio de la pureza ideológica que nos queda: ser antiamericanos?