En la acera no se aparca
El Voyeur

¿Tendrá la señora del fondo espacio suficiente para pasar entre el coche mal aparcado y la fachada de las casas?, ¿o tendrá que arriesgarse a bajar a la calzada, cuando el semáforo está en verde y los vehículos pasan a toda velocidad? ¿Y si en vez de una bolsa llevara un coche de niños? ¿Y si fuera una persona mayor? ¿Y si fueras tú? Ya bastante espacio ocupan los automóviles en las ciudades. Por eso ahora me permito citar nuevamente a Tonucci:
Los coches son, de hecho, los nuevos amos de la ciudad; es para ellos para lo que se estudian remedios y facilidades, en su favor se efectúan las operaciones más radicales y más costosas. Piénsese en los planos de nuevos aparcamientos en las grandes ciudades. Es a ellos a quienes los policías municipales dedican la mayor parte de su tiempo y de sus energías. Las multas que se aplican son en su gran mayoría por estacionar en lugares prohibidos, es decir por un delito que perjudica sobre todo el movimiento de los propios coches y relativamente poco a las personas. Los coches en movimiento o parados, ocupan de forma permanente un considerable porcentaje del suelo público, transformándolo en un espacio privado: casi todas las calles y las plazas se han convertido en aparcamientos. Cuando se propone restituir a los ciudadanos un espacio público la respuesta más frecuente es: “Primero que se resuelva el problema del estacionamiento y ya pensaremos en un uso social de la plaza”. Me parece un razonamiento incorrecto. Tener espacio para “apoyar” el propio coche es, sin duda, una necesidad, pero no creo que se pueda considerar un derecho: cuando un ciudadano adquiere un coche, el alcalde no se compromete con él a reservarle un área de espacio público en la que ponerlo en movimiento o estacionarlo. Poderse mover serenamente a pie y utilizar el espacio público, en cambio, es sin duda un derecho de todos los ciudadanos. Restituir a todos la posibilidad de moverse libremente andando es, por tanto, un deber prioritario del administrador y un modo correcto y serio de preparar el futuro de la ciudad. Un futuro en el que el poder de los coches acabe donde comiencen los derechos del peatón; un futuro en el que la ciudad esté más limpia, menos “ocupada”, donde podamos movernos; donde podamos encontrarnos; donde, en definitiva, se pueda vivir mejor; donde sea posible que un niño salga solo de casa y juegue con sus amigos. Así que ante todo se restituirá la plaza a los ciudadanos; después se buscará, en lo posible, resolver el problema del estacionamiento de los coches.
raquel
10:40 am · 21 Julio 2006
La cita de Tonucci está muy bien, pero lo que no termino de entender es que el Voyeur se haya dedicado a retocar la foto para tapar la matrículo del vehículo. ¿Será una muestra de esa costumbre tan española de considerar chivatos a quienes colaboran con la policía o cualquier autoridad para el mantenimiento de la convivencia ciudadana en los espacios públicos? Porque esa es una costumbre que explica bastante bien la falta de participación que caracteriza a la sociedad española a la hora de preocuparse de los bienes comunes.
nano
10:48 am · 21 Julio 2006
Eso es verdad, yo habría puesto la mayúscula subrayada, agrandada, rodeada por un círculo fosforito… Y el nombre del dueño y donde vive también, y no es coña.
Lo de los coches clama al cielo, lo único que faltaba era que hicieran una película de dibujos animados que humanizaran todavía más esas cosas de cuatro ruedas.
Siempre me ha parecido algo tremendamente patético observar como la gente se ofusca y clama al cielo por un arañazo en la carrocería a su vehículo mientras permanece impasible ante las verdaderas miserias del mundo.
Los coches significaron una revolución para el ser humano, pero llegados a este punto se están convirtiendo en nuestro verdugo.
El Voyeur
11:02 am · 21 Julio 2006
Sí, retoqué la foto para quitar la matrícula del coche porque lo importante de la imagen es la situación que se denuncia, tan repetida en esta ciudad; aunque también reconozco que después pensé en dejarla, para que se avergonzara el conductor. Al final decidí publicarla tal cual esperando recibir algún comentario, como ocurrió con Raquel y Nano. Pero reitero que lo importante, para mí, no era identificar a ese coche sino denunciar la situación que crea.
Lo tendré en cuenta.
Anabel Medina
12:25 pm · 21 Julio 2006
Quizás tenga razón Tonucci en que, por lo general, los coches acaparan la mayor parte del tiempo de la policía municipal. Pero dudo que sea así en Arrecife, vista la desfachatez e impunidad con la que algunos aparcan.