Juan Francisco Rosa, Hijo Predilecto de Lanzarote

5 de Septiembre de 2006 · (Medio ambiente)

Josechu Pérez Niz

De últimas, todos los enemigos de la llamada moratoria turística se apuntan a una machacante frase: “todos estamos de acuerdo en que no se puede construir ni una cama más”. Se da la circunstancia de que muchos de ellos han levantado hoteles con licencias presuntamente ilegales que vulneraron la citada moratoria, y que aprovecharon cualquier resquicio normativo para colar un buen número de camas turísticas a la ya saturada Lanzarote.

Extraña concordia verbal ésta que choca con los codazos que se están dando para sentarse con el Cabildo y formalizar algún tipo de convenio para incluir sus planes parciales en el cacareado Plan Territorial Especial. Como sabrá el lector, una cosa es hablar y otra, a tres mil kilómetros de distancia, es actuar.

Lo habré escrito cientos de veces, así que por una más. Pero mucho me temo que no será la última; tampoco es tanto trabajo hacerlo otra vez: después de 2010, cuando se cumpla el período de vigencia de la llamada moratoria turística, unas 40.000 camas turísticas podrían edificarse siempre y cuando no se establezcan los mecanismos que lo eviten.

Los que gastan la frase “todos estamos de acuerdo en que no se puede construir ni una cama más” bien podrían proponer un pacto definitivo anticamas a las instituciones públicas. Pero ni una, ¿eh?, que no vale hacer trampita. Que no lidere la propuesta el Cabildo o el Ayuntamiento de Teguise, el de Tías o el de Yaiza. Y es así de simple: ¿ve usted esas cuarenta mil camas que podríamos edificar? Las ve, ¿verdad? Pues bien, se las ventila todas. Tiene nuestro permiso, Excelentísimo Cabildo de Lanzarote, para modificar su calificación territorial: esto es, páselas usted de urbanas o urbanizables a rústicas que aquí no va a construir ni una cama más ni Cristo.

La clase dirigente igual frunce el ceño mosqueada, como preguntándose, ¿cuánto pide a cambio? Y ustedes, que son más inteligentes, responderán: ni un euro, bichillos, ni un euro. Pueden desclasificar suelo de gratis total, apostillando que los euros vendrán, conformando un torrente fluido y rítmico, con facilidad pasmosa, porque en el futuro se elevará el nivel de ocupación turística en las más de 70.000 plazas alojativas que operan en la actualidad en Lanzarote.

Un maravilloso toque final para consumar la organización de sus negocios y, ¿quién sabe?, una acción decidida como ésta allanaría el terreno para que Juan Francisco Rosa sea condecorado con el galardón de Hijo Predilecto de Lanzarote. Suena de maravilla: Juan Francisco Rosa, Hijo Predilecto de Lanzarote. Juan Francisco, ¿qué me dices? ¿Hace? ¿No te animas? ¿Hijo Predilecto de Lanzarote?

4 Comentarios

  1. alfil

    11:19 am · 5 Septiembre 2006

    Tú espérate, que estos son tan listos que igual ponen hamacas en lugar de camas en los hoteles a partir de ahora:

    “Ah… se siente. Nosotros dijimos que ni una cama más, pero no dijimos nada de no hacer más hoteles”

  2. LZ-III

    11:48 am · 5 Septiembre 2006

    Y no podríamos cambiar un poco la propuesta: que se haga a Juan Francisco hijo predilecto de, por ejemplo, Marbella. Quizá sería una forma de quitárnoslo de encima, de que trasladara domicilio y actividad profesional. Ya sé que es una muestra de falta de solidaridad con Marbella tratar de encasquetarles al individuo, pero hay que comprender que los humanos tenemos nuestros defectos.

  3. chapapote

    12:37 pm · 5 Septiembre 2006

    Pero hombre, LZ, no se te ocurre otro sitio que no sea Marbella, porque allí andan sobrados de personajes como Juan Francisco. Hay pensar un poquito en diversificar, no se pueden concentrar todos los riesgos en el mismo sitio.

  4. independentista

    5:32 pm · 5 Septiembre 2006

    Está muy bien la intención de Josechu, pero la realidad de Juan Francisco Rosa va en la dirección de ordeñar la cabra hasta que no quede nada.

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