Del efecto llamada al efecto hambre

12 de Octubre de 2006 · (Política)

Teresa Cárdenes

[La Provincia, 11 de octubre de 2006]

No es muy frecuente escuchar a un dirigente o cargo público del PP hablar de África, y mucho menos de la miseria o la desesperación que impele a los subsaharianos a tirarse literalmente al mar con tal de alcanzar una costa que identifican con un futuro diferente. Lo hizo ayer en Gran Canaria el portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, después de visitar el centro de retención de extranjeros de La Isleta, donde tuvo la oportunidad de oír de primera mano las razones de los inmigrantes para saltarse la frontera y llegar a cualquier precio, incluido el de la muerte.

No deja de ser un rasgo de humanidad de Escudero, infrecuente y por lo tanto más llamativo en las huestes del PP, en general poco dadas a la sensiblería humanitaria.

Pero el discurso es el discurso. De modo que, a pesar de todo, el portavoz popular del Senado no se abstuvo ni mucho menos de encasquetar a los periodistas el capítulo retórico del PP para asuntos de inmigración, esto es: el Gobierno socialista es esencialmente inútil en todo, incluidas las repatriaciones, lo que se traduce en ese efecto llamada que el Partido Popular agita como una idea fuerza incombustible cada vez que otea un cayuco asomando por el horizonte electoral.

No deja de ser una contradicción. Si lo que hay en África es hambre y lo que padecen sus habitantes es desesperación, tal vez podría hablarse del efecto miseria, del efecto huida, o si se quiere del efecto futuro, que es el que empuja a un ser humano a arrancarse a sí mismo de cuajo, muchas veces dolorosamente, del entorno donde echa sus raíces, con tal de no asumir como una condena inapelable los designios de la pobreza. Y a la vista está que es el hambre una fuerza tan poderosa que, frente a ella, hay quien prefiere quedar sepultado para siempre bajo una losa de agua.

Pero si de lo que se trata es de picotear sobre el cogote del Gobierno, ya sea a cuenta de la delirante conspiración del 11-M, ya por la crisis de los cayucos, lo que toca es poner cara de joker y repetir hasta la extenuación que todo ocurre por culpa del Gabinete ZP y su habilidad para atraer cual imán a todo inmigrante que circule por esta zona del hemisferio. Como ayer sí que hizo junto a García Escudero, sin concesión alguna a los gestos de humanidad, José Manuel Soria.

1 Comentario

  1. R.Cabrera

    10:42 pm · 14 Octubre 2006

    !De cuantas cosas nos olvidamos o cuantas cosas queremos ignorar!

    Pregunto: Cuanto aporta el Santo Padre, aparte de palbras?

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