Marcianos sueltos
Francisco Pomares
[La Provincia, 13 de octubre de 2006]
Al final ocurrirá o no, pero todo apunta a un cambio de registro en los comportamientos internos de Coalición Canaria. Si nadie le pone remedio, la preparación de las candidaturas de 2007 puede devenir en una auténtica carnicería, una secuela gore del peor estilo.
Ocurre que Paulino Rivero ya tiene decidido dar la pelea por la candidatura a la Presidencia del Gobierno. Ha asegurado por ahí que Adán Martín tuvo tiempo para pedirle que no se presentara, y no lo hizo. En la mayoría de los partidos, cuando se trata de enfrentarse a un proceso electoral para la renovación de la Presidencia del Gobierno, lo normal es que repita como candidato el político ya colocado, si es que existe. Pero eso no es lo normal en Coalición Canaria. De hecho, en Coalición Canaria sólo en una ocasión ha ocurrido así, y Hermoso sólo llevaba año y medio de presidente cuando optó por la reválida.
Otra cosa habría ocurrido si Adán Martín hubiera anunciado hace un par de meses su intención de seguir. Pero no lo ha hecho. Quizá espera que las masas acudan a pedirle que dé el paso, o más probablemente, sigue deshojando la margarita metafísica de su duda permanente sobre si le importa bastante o bastante poco seguir o no en la Presidencia durante otra legislatura. Para cuando se decida, si es que lo hace, Paulino Rivero estará ya a cincuenta pueblos de recorrido. Pero Rivero no va a hacer las cosas con suavidad: no quiere dejar tras de sí ni un solo enemigo. Cada vez parece más obvio que hay algún fondo en los insistentes rumores que sitúan a José Bermúdez como candidato en Santa Cruz, por decisión sorpresa del Comité Local que controlan al unísono el propio Bermúdez y Rivero.
Puede que la sustitución de Miguel Zerolo en las listas llegue a provocar un auténtico desaguisado. Al alcalde de Santa Cruz le quedan bastantes dientes en la boca y bastantes amigos en la ciudad. No es de los que se van y ya está. Casi con toda probabilidad intentaría montar una lista alternativa y ´reventar´ el poder político de ATI en Tenerife. Pero quienes conocen a Rivero saben que eso no le preocupa en absoluto. Lleva años diciendo que Coalición Canaria no necesita el poder municipal en Santa Cruz, que le basta y le sobra con los votos del interior. En realidad, aunque Rivero lo diga, su argumento es sólo una manifestación de bravuconería. Coalición no sería ni la mitad de lo que es en Tenerife si perdiera Santa Cruz, plaza fuerte y uno de los tradicionales viveros de votos de ATI. Aún así, los más próximos a Rivero hablan de que se acerca el Día del Juicio: quizá Rivero prefiera un partido un poco más pequeño pero absolutamente en sus manos, al cien por cien, desde el que pactar su propia Presidencia con el PP, que un grupo más grande pero más dividido.
¿Todo esto le parece ciencia-ficción? No lo es. Si se fija atentamente, verá que hay marcianos sueltos.
LZ-III
7:47 pm · 14 Octubre 2006
Puede ser que la principal duda que asalta a la mayoría con respecto a las próximas elecciones autonómicas sea si López Aguilar conseguirá o no la mayoría suficiente como para llegar a la presidencia. Para los socialistas sería una buena noticia, desde luego, que el candidato de CC fuera Paulino Rivero.