Jorge Marsá
[Publicado también en Basta Ya]
El editorial de ayer de El País se titulaba “Todos contra el dióxido”. Y comenzaba de esta forma: “Con mucho retraso, el Gobierno ha redactado un documento que recoge los objetivos que debe proponerse la sociedad española para afrontar el cambio climático”. Se refiere a la Estrategia Española de Cambio Climático presentada el martes. Y más que de retraso, que también, habría que hablar de decepción.
La “historia medioambiental” del Gobierno comienza con una reunión del presidente con los grupos ecologistas al poco de iniciarse la legislatura: salieron encantados con las buenas palabras de Zapatero. Año y pico después, los colectivos ecologistas rompían con el Gobierno: se habían hartado de que fueran sólo buenas palabras. En lo que se refiere al cambio climático, el Gobierno no ha hecho prácticamente nada durante sus primeros tres años. Aunque es cierto lo que no se cansan de repetir: durante los ocho años de la presidencia de Aznar, hasta el prácticamente sobraba.
Ahora bien, el calentamiento global se transformó en ola mediática en el último trimestre del pasado año, impulsada en buena parte por el Informe Stern y por la película de Al Gore. Y Zapatero, claro está, decidió coger la ola: en su ya famoso mensaje del 29 de diciembre, dijo que “uno de sus objetivos para 2007 es convertirse en líder mundial también en la lucha contra el cambio climático”. Había esperanza.
La semana pasada se presentó el informe del Ministerio de Medio Ambiente en el que se anunciaba que España es uno de los países que más duramente va a sufrir las consecuencias de la alteración del clima. Y Zapatero se reunía con Al Gore y afirmaba que el cambio climático es “el reto más importante de la humanidad”. Pero el titular del diario El País nos daba cuenta de la solución del presidente: “La película de Gore se verá en la escuela”. Maldita la gracia.
Y anteayer se presentó la Estrategia. ¿Cómo resumir la propuesta? Es sencillo. Así terminaba el reportaje en el que El País adelantaba el domingo su contenido: “Esta es la hoja de ruta para alcanzar Kioto. O al menos intentarlo. Pero hace falta cumplirla”. Falso. Ni siquiera eso. El Gobierno no intenta “alcanzar Kioto”, sino que nos propone más que duplicar el 15% de incremento de las emisiones de efecto invernadero que nos permite el Protocolo de Kioto. Exactamente: se plantea que la contaminación en España haya aumentado en 2012 un 37% sobre la del año de referencia (1990).
Además, la propuesta se realiza en un momento en el que los científicos han dejado claro que el objetivo de Kioto resulta absolutamente insuficiente, que hay que hacer mucho más y mucho más rápidamente. Y ante la gravedad del problema y la urgencia de la solución, la Estrategia Española de Cambio Climático no puede calificarse más que de decepcionante.
No puede sostenerse, por supuesto, que sólo sea humo lo que se propone; pero resulta claramente insuficiente. Muy poco para tratarse del Gobierno que prevé tan graves consecuencias para su país. Casi una broma de mal gusto viniendo de un presidente que nos decía que estábamos ante “el reto más importante de la humanidad” y nos anunciaba que “uno de sus objetivos para 2007 es convertirse en líder mundial también en la lucha contra el cambio climático”. Visto el resultado, parece que Zapatero se cree un líder mundial a nada que haga; en realidad, a nada que diga.
chapapote
11:00 | 15 Febrero 2007 | Permalink
Pero hombre, cómo quiere usted solucionar este asunto sin diálogo. Aquí lo que hace falta para terminar con el calentamiento global es un proceso de diálogo que nos conduzca a terminar con el conflicto. Y a qué negar que Zapatero es el hombre indicado para eso, para montrar la ACCC (Alianza de las Civilizaciones contra el Cambio Climático) y liquidar el problema. Confíe usted en este hombre, que él sabe de lo que lo habla y lo que se trae entre manos.
qwerty
11:25 | 15 Febrero 2007 | Permalink
muy negativo te veo marsá. hay que reconocer que por lo menos están haciendo algo y pienso que no es tan poco si lo comparamos con como estabamos. hay que seguir convenciendo a los ciudadanos de que hay que hacer más como dices, pero también reconocer que se avanza.
Dolores Fajardo
13:38 | 15 Febrero 2007 | Permalink
Como dice el informe Stern el cambio climático tiene costes económicos que aumentan cada año que no se haga nada par combatirlo. Además no cumplir el Protocolo de Kioto tiene multas que tendremos que pagar todos, habría que pedir cuentas a todos los gobiernos que lo firmaron y no lo cumplieron. Lo que queda claro es que es más importante los intereses de las empresas automovilísticas, petroleras y de energias sucias, que la vida de nuestros hijos.
digo yo
13:43 | 15 Febrero 2007 | Permalink
De negativo nada, si dicen que la temperatura puede subir 8 grados en la península hay que exigirles que hagan lo imposible para que no pase y si es verdad lo que dice Marsá, lo que han aprobado no vale.
Natalia Jiménez
13:55 | 15 Febrero 2007 | Permalink
España tiene las condiciones para ser líder europeo en energía solar, es el país más soleado de todos. Lo suficientemente ventoso y no nos falta mar ni residuos orgánicos, tampoco nos faltan campos que llenar de girasoles u otras plantas para biocombustibles. Además así ayudaría al desarrollo de la España pobre, como la llama Julio llamazares en Las Dos Españas. Sólo hace falta voluntad política para apoyar esa nueva industria, y no recortar las ayudas como pretenden. Sin esa voluntad las buenas palabras son hipocresía.
Carmen Delgado
17:38 | 15 Febrero 2007 | Permalink
Por esta vez estoy completamente con Marsá y con los que dicen que hay que exigir más para parar el cambio del clima. Pensemos en que será de Lanzarote si sube el mar y las temperaturas tanto como dicen.
Fernando Marcet
20:17 | 15 Febrero 2007 | Permalink
Lo que tendría que dejar el gobierno bien clarito son las causas y razones de que no se haga más. ¿Es falta de dinero? ¿Falta de tecnología? ¿Falta de terreno donde colocar placas solares u otras fuentes renovables?
Porque yo tengo claro que Zapatero, como casi cualquier hijo de vecino, haría mucho más si le dejaran. Pero hay cosas que no dependen únicamente de los políticos. O al menos circunstancias bajo las cuales el poder político es netamente insuficiente.
Porque todos sabemos que ninguna de las causas mencionadas antes son las que impiden que se haga más. Las causas reales son otras, y tienen el nombre y apellidos de empresas energéticas con mucho poder en España, casi siempre asociadas a grandes entidades bancarias. Estas son los tapones que impiden que se pueda hacer más y que, por tanto, nos están abocando a todos al desastre. Y muy difícil es solventar la papeleta, porque a estas empresas no se les puede dejar de votar. Son empresas que siempre están ahí, toque el gobierno que toque. Gane el partido que gane en las próximas elecciones, así como en las otras y en las siguientes, el gobierno de turno siempre tendrá por encima suyo entidades que impedirán que pueda acometer esfuerzos decididos en el terreno medioambiental. Es lo que hay.
alfil
20:51 | 15 Febrero 2007 | Permalink
es verdad q a estas empresas no se las puede djar de votar. Pero no viven del aire, digo yo. Dependen de los consumidores que somos todos nosotros. Todos los que ponemos gasolina, todos los que pagamos a unelco. Así que sí que se podría hacer algo. Lo que pasa es que estamos todos idiotizados y jamás lo haremos.