Marsá y los comportamientos extremistas

19 de Mayo de 2006 · (Cultura)

Enrique Bethencourt

[La Isla, 19 de mayo de 2006]

Me cuesta comprender los comportamientos extremistas, vengan de donde vengan, de la derecha o de la izquierda, del nacionalismo español o del guanchismo, del ecologismo furibundo o del cementismo militante. Por eso, me asombra que el señor Jorge Marsá aproveche su columna en laopiniondelanzarote.com para, situándose en posiciones tan extremistas como faltas de sustento, abominar de todo lo que suene a canario, en este caso en el ámbito literario. Lo ha hecho en otras ocasiones, pero su última diatriba contra la difusión entre los escolares de libros de autores canarios por parte del Gobierno (la campaña Canarias lee Canarias) supera todos los límites.

Se equivoca quien piense que sólo es un artículo antinacionalista. Va mucho más allá. Es un artículo que denigra lo canario. Que resulta ofensivo, algunos me lo han manifestado así, incluso para gente que no ha nacido en estas islas pero que las ama y las respeta profundamente. Y que demuestra muy poco estilo en quien tan bien ha sido acogido en esta tierra. Un texto construido, además, sobre afirmaciones sin base alguna, como la presunta existencia de un sistema educativo que margina a la cultura “universal o nacional” para mirarse sólo el ombligo.

En nuestro caso, igual no lo sabe porque lleva poco tiempo por aquí, desde la educación sólo se ha corregido parcialmente una situación injusta: hasta hace poco tiempo en las escuelas no se enseñaba nuestra geografía ni nuestra historia, ni por supuesto se nos permitía conocer a nuestros literatos que, aunque a don Jorge no le gusten, hay algunos realmente buenos, como Pedro García Cabrera, del que se celebra este año su centenario, aunque sea poco conocido fuera del Archipiélago. O Luis Feria, Rafael Arozarena, Carlos Pinto, Víctor Ramírez, Isaac de Vega, Tomás Morales, Pino Ojeda, Pancho Guerra, Dolores Campos Herrero…

Y ello, el acercamiento a nuestros escritores y su obra, no se hace, se lo aseguro, impidiendo que nuestros niños y niñas dejen de conocer a Quevedo, García Lorca, Cervantes, Machado, Cortázar, García Marquez o Borges, por nombrar algunos autores en nuestro rico idioma español. Las dos cosas son tan imprescindibles como compatibles.

Me asombra que diga que una campaña que pretende difundir la literatura hecha en las islas sea “promocionar lo nuestro, poner el acento en lo que nos diferencia”. Y que de ahí se derive que nuestros pibes van a conocer mala literatura, maliciosamente ofrecida por el Gobierno para hacer patria y comer conciencias.

Le puedo asegurar a don Jorge que disfruto tanto con autores canarios como con otros castellanos, vascos, colombianos o franceses. Que la lectura de los unos no me impide la de los otros. Igual me ocurre con la música. Me encanta el sonido de nuestro timple, el rock y la música brasileña. Igual a don Jorge también le disgusta que nuestros chinijos aprendan a tocar el provinciano pequeño camellito y prefiera en exclusiva la universal y más culta guitarra. Qué le vamos a hacer.

Sólo hay una pequeña diferencia que tal vez no haya comprendido nuestro prolífico columnista. Si las instituciones canarias no apoyan a nuestros autores, difícilmente podrán ser conocidos. Tengo amigos escritores canarios, algunos nacidos en León, que le podrían explicar los problemas para editar y colocar la obra en los kioscos y librerías. Y si nosotros no potenciamos el timple, me da la impresión de que no lo va a hacer la Junta de Andalucía o la Generalitat de Cataluña. Serénese, pues, don Jorge. Le garantizo, además, para su tranquilidad, que las autoridades sanitarias advierten que la lectura de autores canarios ni produce sarpullidos en la piel ni induce a independentistas proclamas.

19 Comentarios

  1. asombrado

    11:21 am · 19 Mayo 2006

    Tiene toda la razón porque es verdad que Marsá lo que hace es “abominar de todo lo que suene a canario”. Ya está bien de aguantar las lecciones de este enterao peninsular.

  2. Lola

    11:36 am · 19 Mayo 2006

    Por supuesto que abomina de lo canario, esto es lo que puse yo en los comentarios cuando Marsá escribió el artículo:

    Marsá ya está otra vez faltando al respeto a la identidad canaria, se empeña en comportarse como un godo y provocarnos con su comportamiento, pero le puedo decir que ya le conocemos y no nos damos por aludidos, con su pan se lo coma si no sabe respetar a los canarios.

    Ya era hora de que alguien pusiera a Marsá en su sitio y bien puesto como el artículo de La Isla.

  3. Leocadio

    11:51 am · 19 Mayo 2006

    “Se equivoca quien piense que sólo es un artículo antinacionalista. Va mucho más allá. Es un artículo que denigra lo canario. Que resulta ofensivo, algunos me lo han manifestado así, incluso para gente que no ha nacido en estas islas pero que las ama y las respeta profundamente. Y que demuestra muy poco estilo en quien tan bien ha sido acogido en esta tierra”.

    Le escucho a diario en Punto Radio y sigo sus artículos con atención desde hace algunos meses. Me extraña que usted firme el párrafo anterior.

    De ahí a la xenofobia antigoda sólo hay un pequeño paso.

    Innecesario, Sr. Bethencourt, para responder a lo expuesto por Jorge Marsá en su reflexión sobre los libros canarios de gira y autógrafos.

    Un saludo.

  4. atónito

    1:13 pm · 19 Mayo 2006

    La xenofobia es deplorable, pero más, aún, lo es la endofobia; y este es el cuadro psicológico que se deduce de la mayor parte de las opiniones vertidas por Jorge Marsá cada vez que opina de la cultura de esta tierra.

  5. Ana Aparicio

    2:03 pm · 19 Mayo 2006

    Es insoportable lo del nacionalismo, y según ellos estamos obligados a tragarnos cualquier mierda por el hecho de que sea canaria y gastarnos el dinero de todos en promocionarla. No se cansarán nunca de ejercer de paletos.

  6. S.G.

    3:13 pm · 19 Mayo 2006

    Viera y Clavijo, Benito Pérez Galdós, Agustín Millares o el ya mencionado Tomás Morales…
    ¿Podemos hablar de una “tradición literaria canaria” que represente una aportación más a la literatura hispana? ¿Una literatura con características propias, con “denominación de origen” como diría Marsá, merecedora de ocupar un “espacio” mayor en el programa educativo?
    O estamos en mitad de una campaña por reinventarnos una nueva “Oda a lo Atlántico”.

    Está claro que a “nuestro” ejecutivo canario le interesa fomentar esa “visión histórica” como agua de mayo (2007).

    No creo que sea una cuestión de imposición; ni de la “intención uniformatizadora” que le “imponen”, valga la redundancia, a Marsá, ni tampoco de “lo nuestro”.
    Es cuestión de méritos, de si “nuestra literatura” se lo merece (una mayor presencia en el programa educativo) y de si “nuestros escritores”, merecen ser apoyados por las instituciones canarias por la calidad literaria de las obras y no por el lugar de origen, o por que la imperiosa búsqueda de una “identidad” (para eso está el marketing nacionalista, unas chácaras en la portada del libro y listo).

  7. Isleño

    4:15 pm · 19 Mayo 2006

    Si Marsá tuviera un respetito por la cultura canaria no le pasaría esto.

  8. fernando marcet

    4:36 pm · 19 Mayo 2006

    A alguno solo le falta sacar la soga y colgarla en el centro del pueblo a ver si Marsá pone el cuello.

    No se si es que yo soy menos canario o qué me pasa, tal vez mis padres canarios no sean lo suficiente canarios, o mis abuelos… algo debe estar mal en mi sangre… serán cosas del rh… pero por más que leo y releo el artículo de Marsá no veo esa provocación y ese odio a todo lo conario que por ahí dicen.

    Más bien me parece que Marsá habla de lo que conviene y no conviene enseñar en las escuelas… si lo canario por el hecho de ser canario, o lo mejor por ser lo mejor. No se de donde será Marsá, pero estoy seguro que si va a su ciudad natal y se encuentra con que allí solo enseñan autores de su tierra por el simple hecho de que sean de su tierra, también pondría el grito en el cielo. Así que no creo que se trate de una especie de “tiro al blanco” al canario, sino de una postura que es tan válida aquí como en china. No sé a qué viene tanto rencor y tanta mala sangre, por dios… que se empieza así y se acaba quemando consulados por que un tipo pintó una caricatura ofensiva.

    Se puede discutir si hay canarios dignos de estar entre los mejores, cosa que yo sinceramente creo, pero de ahí a convertir esto en una especie de guerra entre godos y canarios para ver quien mea más lejos me parece que no, porque no creo que esa fuera la intención de Marsá.

  9. Javier Díaz Reixa

    6:09 pm · 19 Mayo 2006

    Bienvenida la aportación de Enrique Bethencourt, aunque consista en un ejercicio de manipulación y demagogia francamente indigerible, una proclama xenófoba aunque disfrazada de paternalismo y conmiseración hacia “quien ha sido tan bien acogido aquí”. Arrímate a esta cohorte, Jorge Marsá, son los que te van a dar el permiso de residencia

  10. Mati

    6:11 pm · 19 Mayo 2006

    Yo también soy canaria y me pasa como a Fernando y me da lo mismo si Marsá es de aquí o de allá lo que me importa es que creo que tiene razón.

  11. Plácido

    8:04 pm · 19 Mayo 2006

    Eso de que quien lleve “poco tiempo aquí”, no tiene por qué tener la base para hablar de ciertas cosas; o lo de escudarse en las secuelas del post-franquismo en Canarias (en el sistema educativo, en este caso); o lo de alegar la (supuesta) estupenda bienvenida que se le ofrendó al recién llegado, para taparle la boca; o lo de identificar ciertas producciones culturales con la “identidad colectiva” ,son a estas alturas tópicos tan cansinamente repetidos que parece que figuraran en algún manual (superventas) para mentes constreñidas de la tierra.

  12. Graco Martín

    9:11 pm · 19 Mayo 2006

    Me parece significativo que entre los grandes literatos canarios que cita el articulista, no este Benito Perez Galdos, será porque este canario universal, siempre lo hemos estudiado tanto los canarios como el resto de españoles.
    Pero no se trata de menoscabar a los canarios si no pensar que es más importante que nuestros hijos estudien, por ejemplo, Germinal de Emile Zola, que Mararia, porque los problemas que trata el primero son más universales y le pueden servir más a su educación que el segundo por no hablar de la calidad y no es que a mi no me guste Mararia, pero como el tiempo no es elástico hay que elegir cuales son nuestras prioridades.
    Canarias siempre a sido una región pobre, escasamente poblada y en la periferia de Occidente. Es lógico que su producción literaria o artística fuera también pobre y escasa, ahora que gracias al transporte, sobre todo aéreo, estamos conectados con el resto del mundo, puede que aumente nuestra producción de canarios universales, pero necesitamos menos autocomplacencia y más amplitud de miras.

  13. atónito

    10:30 pm · 19 Mayo 2006

    A todos est@s que están en contra de que se promocione lo nuestro, también estarán en contra de que se promocione y se defienda nuestra: producción agraria, producción pesquera, paisajística, turística, etc. En un mundo global es imprescindibles la diversidad, y esta la ejerce cada una de las partes que componen esa globalidad. Pero, de todas maneras, es cuestión de percepciones, y la mia es defensora de la policromía universal, en contra de la intención uniformatizadora de D. Jorge Marsá y sus seguidores.

  14. Tasarte

    1:24 am · 20 Mayo 2006

    Ana Aparicio, S.G., Graco Martín: LA LUZ.
    Me uno a Marsá. Entiendo que su artículo pretende que se aleje el fantasma del PAGANISMO.
    Por supuesto que hay que conocer a nuestros autores locales, pero amigo, hay prioridades. Lo primero, lo universal, y de ahí hasta lo local un trecho.
    Me recuerda esta discusión a una contestacion que dio en una tertulia un buen amigo, hoy fallecido, cuando le preguntaron porqué elegía la bandera de España en sus travesías alrededor del Mundo y no la canaria, que era su tierra, como tinerfeño, y contestó: “Amigo, llevo la española, porque en el Índico o el Pacífico es conocida. La canaria no, y me harían muchas preguntas.”. Descontado que lo mismo en el Atlántico.
    De igual corte, la respuesta de un político local a una pregunta de un arquitecto, al que se le había encargado un proyecto “prestoso”: “Hazlo como tu quieras, pero que sea típico”.

  15. Un canario universal

    7:11 pm · 20 Mayo 2006

    Claudio de la Torre Millares, varias veces ganador del Premio Nacional de Teatro y Literatura (les recomiendo ‘El verano de Juan el chino’), Josefina de la Torre Millares, ‘la musa de la generación del 27′, Carmen Laforet, los hermanos Millares Cubas, Millares Torres, Quesada, Espinosa, Pino Ojeda, Pino Betancor, Chona Madera, GALDÓS, Morales, Orlando Hernández (Catalina Park, Y llovió en Los Arbejales…), La Perejila, Viana, Viera…
    ¿La literatura canaria ha de ser despreciada o conocida por sus paisanos? ¿No tiene calidad? El que afirme eso es un ignorante… Es como decir que la Cueva Pintada no tiene interés que para eso ya tenemos Altamira. Una cosa es una cosa y no se pueden sumar cuchillos con naifes.
    Si los canarios no valoramos la literatura canaria ¿quién lo hará? ¿tenemos que tragarnos a los insulsos Salvadores Rueda? ¿a la poesía social española que surgió después de la canaria y sin apenas figuras pero es más valorada porque es metropolitana? ¿Si Canarias hubiera estado en un embalse madrileño o junto al puerto de Barcelona nuestros artistas, escritores, músicos… habrían sido más valorados por la ‘cultura’ española?
    A mi me obligaron a estudiar cultura e historia española y desconocía la canaria ¿Se pretende volver a enseñarnos los reyes godos, visigodos, alanos y vándalos? ¿quieren que nos aprendamos los afluentes de los rios sin haber visto uno en nuestra vida? ¿a quién le molesta aprender o interesarse por la cultura local y universal de Canarias? ¿O acaso no tenemos grandes figuras como Juan Negrín, Blas Cabrera, Antonio Bethencourt, Agustín Millares Carlo, Manolo Millares Sall, Benito Pérez Galdós, Alfredo Kraus… ¿por qué? ¿porque al salir de las islas eran distintos…?
    Yo si creo que existe una literatura canaria, propia, con grandes hitos y figuras. Y es ahora cuando empezamos a conocerla porque durante siglos intentaron ocultárnosla, bien los defensores del colonialismo, los de la iglesia más retrógrada e inquisidora, o los que desde Canarias siempre se han sentido ahogados por la propia insularidad.

  16. Juan Rodríguez

    9:43 pm · 20 Mayo 2006

    El mundo al revés

    Esto es el mundo al revés. Alguien desprecia públicamente la literatura canaria y sale una cohorte de fieles aplaudidores –por cierto los mismos que siempre se aplauden entre sí: Marsá a Díaz Reixa, Díaz Reixa a Marsá, como si fuera un secta; me hace recordar a Caiga quien caiga, cuando los copresentadores le hacen la pelota al jefe: ¡Qué buena pregunta, Manel!- , absolutamente acríticos y sin argumentos.

    Y encima insultan, calificando de xenófobo a quien defiende a las Islas y su identidad. ¿Cómo habría que llamar a los que abominan de lo canario?

    Es absolutamente compatible lo canario y lo universal. Y la diversidad que supone el respeto a las expresiones culturales distintas de los pueblos, entre ellas sus formas lingüísticas, es mucho más interesante que la homogenización. Si no terminaríamos todos comiendo hamburguesas, hablando exclusivamente en inglés y adorando al petróleo.

    Supongo que sufrirán mucho esta semana, con los actos que se celebran en numerosos lugares por el Día de Canarias, entre ellos los que protagonizan nuestros niños y niñas en los colegios. Ustedes lo verán, a buen seguro, como un intento de manipulación de los chinijos por parte de los poderes nacionalistas.

    Entre el fanatismo guanchista de Antonio Cubillo, que nos pondría a hablar bereber, y el anticanarismo de Marsá y seguidores– que parecen disfrutar con la eliminación de nuestras señas de identidad-, hay afortunadamente puntos intermedios mucho más razonables y que comparten la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas.

  17. S.G.

    9:59 pm · 20 Mayo 2006

    Por supuesto que existen grandes figuras.
    La obra de Pérez Galdós, por ejemplo, se estudia ampliamente en los contenidos de Literatura española del siglo XIX. Carmen Laforet, Premio Nadal. Que decir de Alfredo Kraus, todo un mito para los amantes de la Lírica. Óscar Domínguez…
    Habrá, por mi ignorancia, un montón de autores y artistas canarios que desconozca, y sin embargo si he leído El Quijote, y he estado en Altamira, donde se encuentran las cuevas más importantes y famosas del Paleolítico a nivel mundial. Que nuestras pinturas rupestres tengan interés científico, no lo pongo en duda, más que las de Altamira, si.
    ¿Qué es lo que denuncias? ¿Carencia de “canariedad” en los programas educativos?
    A mí no me obligaron a estudiar Historia del Arte o Literatura Universal, me apetecía.
    Imagino que en las Universidades canarias existen programas dedicados a la Literatura Canaria donde puedan conoce, entre otros, la obra de Nicolás Estévanez:
    “Mi patria es una isla, mi patria es una roca, mi espíritu es isleño, como los riscos donde vi la aurora.”

  18. Honorio Peplo

    11:00 am · 22 Mayo 2006

    A mi me importa un truño la opinión de Marsá pero me resulta curioso el hecho de que se vea como paletos a aquellos que defienden (tímidamente) dar algo más de protagonismo a la literatura canaria (que me importa tres cuartos de lo mismo) dentro del conjunto literario nacional.
    Me encantaría saber como serían las reacciones de los ciudadanos si el señor Marsá estuviese afincado en… no sé, por ejemplo…. CATALUÑA y se le ocurriese verter las mismas opiniones acerca de CUALQUIER aspecto de la cultura catalana (gastronomía, arte, literatura…) Entonces queridos, veríamos si lo de ser paleto es un mal endémico de Canarias o afecta a gran parte de la población de este país.

    A mamarla

  19. fernando marcet

    12:30 pm · 22 Mayo 2006

    Por paradójico que suene el nacionalismo es un sentimiento universal. Como animales que somos, una de nuestros más acérrimos instintos es el de “marcar” nuestro territorio y hacer la distinción entre los de fuera y los de dentro. Elevamos nuestro lugar habitual de residencia a la categoría de patria y lo dotamos de atributos casi humanos. Amamos nuestra tierra, la añoramos, etc… eso ocurre aquí y en el polo norte. Vete a decirle a un esquimal que el frío es una mierda y que el clima en canarias es mucho mejor… aunque sea cierto y racionalmente lo piense así, jamás lo reconocerá, e incluso, si tiene dolor de muelas o algo, puede que te parta la cara por decirlo. Ahora bien, es nuestra responsabilidad tener la delicadeza de no decirle algo así a un esquimal.

    Lo que se discute aquí es, por tanto, si Marsá ha faltado el respeto a alguien. Si ha dicho que la literatura canaria es una mierda, por ejemplo. Y yo creo que no. Otra cosa es que los haya con el sable a medio enfundar, dispuestos a sacarlo a la menor oportunidad. Tampoco se trata de interpretar las sagradas escrituras, creo yo. Él lo único que dice es que le parece mal que se hagan esfuerzos institucionales por promocionar la lectura méramente canaria, en lugar de la lectura en general. De eso a entender “la literatura canaria es una mierda” media un abismo, en mi opinión.

    Y lo que de ningún modo tiene excusa es el tono ofensivo en el que se critica el artículo de Marsá, pues diera la impresión de que en lugar de aspirar a un mínimo entendimiento, que es para lo que se inventó la comunicación, lo que se hace es buscar la confrontación y la pelea sin condiciones. Y eso jamás ha llevado a ningún sitio. A ningún sitio bueno, quiero decir.

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