A pleno sol

25 de Julio de 2006 · (Arrecife)

Jorge Marsá

Leo en Diario de Lanzarote que se está celebrando un congreso o taller de arquitectos esta misma semana en Arrecife y, por la noticia, descubro que la principal preocupación del encuentro es la sombra: “ideas sobre nuevos espacios abiertos que inciten a la convivencia, y cómo construir sombra para albergar actividades al aire libre”. Pero lo que más me sorprende es que haya acudido a la cita, e incluso haya intervenido en ella, la alcaldesa de la ciudad.

Podría ser que María Isabel Déniz pensara que al hablar de “nuevos espacios” quedaba fuera el más tradicional medio para proporcionar sombra en los espacios abiertos urbanos, el árbol. Sólo así se entiende la asistencia de la alcaldesa, que ha mantenido incólume la tradición municipal de Arrecife: árboles, los menos posibles, y que den la menor sombra posible.

Hasta el sábado no había hecho todavía un día de calor, pese a ello, pasear por Arrecife constituía una desagradable obligación que siempre conlleva un objetivo básico: la huída del solajero, la imposible búsqueda de la sombra inexistente.

Así se hace la ciudad que gobierna Déniz: a pleno sol. Ya comprobamos cómo se las gastaba María Isabel en la reforma de La Plazuela: solajero para todos y cuatro palmeras reales que, la verdad, poca sombra proporcionan; el resto de las plantas, ni poca ni mucha. Presentó a bombo y platillo la remodelación del parque Islas Canarias: no hay parque, no hay sombra; y en la Avenida: cuatro ejemplares llamados palmitos, cuya característica más destacada es que no proporcionan sombra. Las mismas plantas que se utilizaron en la remodelación de la zona de El Reducto y que se plantaron a la altura del puente de las Bolas.

Cuando se reforman las calles del centro –Canalejas, José Antonio…– se evita la sombra de los árboles, y a conciencia. Como se ha hecho en algunas otras calles de Arrecife: cuatro plantitas y, como siempre, que no den sombra. En alguna de ellas llegó el despiste: en la calle Góngora se colocaron algunos ficus benjamina que, a la que se descuidan, proporcionan sombra al viandante; pero se descuidan poco: se dedican a recortarlos como si fueran cursis arbustos decorativos, y así logran eliminar la sombra.

En otros casos, los jardineros municipales utilizan métodos más expeditivos: el intento de matar los árboles que puedan darnos sombra por medio de salvajes podas: en Las Cuatro Esquinas tuvieron un notable éxito al conseguir eliminar uno de los pocos árboles llamativos de la ciudad y dejar el otro reducido a la mínima expresión. El mismo mecanismo utilizaron en la Avenida con los pinos: muchos han resistido el ataque, pero quedaron maltrechos y pasará tiempo hasta que volvamos a ver algo de sombra junto a sus ahora pelados troncos.

En fin, que lo de la sombra y los espacios públicos, en Arrecife, y con la presencia de la alcaldesa, dan ganas de tomárselo a guasa. En realidad, sólo se me ocurre una propuesta seria que hacer a ese congreso: para el mantenimiento de la identidad de la ciudad, y en consonancia con la política desarrollada por todas las corporaciones, parece conveniente poner remedio a las escasas anomalías que se han producido en las últimas décadas: sustituir los laureles de indias de la Medular por palmitos, acabar con las jacarandas de la calle Real y que a los árboles del Ramírez Cerdá les den una pasadita los jardineros municipales… a ver si la resisten. Y el que quiera sombra que se mande a mudar… a una ciudad en la que ni noticias tengan de María Isabel Déniz.

Cuánta razón tenía el líder socialista, Manuel Fajardo, cuando hace año y medio declaraba que esta mujer no podía seguir ni un minuto más siendo alcaldesa de Arrecife. Pero, como parece ya costumbre, en su partido le hicieron el mismo caso que a usted y a mí. Y aquí estamos… cobijados bajo la corrupta sombra del PEPA y la del asombro que provoca la actuación de los socialistas en la capital.

13 Comentarios

  1. Anclado

    9:00 am · 25 Julio 2006

    Un curso, un estudio, mil artículos pidiendo la plantación de frondosos árboles que ofrezcan sombra en los espacios públicos y la solajera sigue presidiendo la mayor parte de estos.

  2. Pedro G

    10:26 am · 25 Julio 2006

    Peca Marsá en el artículo de algo de lo que ha acusado a otros, de utilizar una dosis de demagogia “antipolítica”. Es cierto lo que dice sobre los árboles en Arrecife, y sobre la responsabilidad que por su ausencia tienen los políticos que han gobernado la capital, pero no se acaban ahí los componentes que explican esa falta de sombra de la que habla en el texto.

    En Arrecife no se plantan árboles porque la gran mayoría de los vecinos de la ciudad no los echan en falta, no los demandan. De hecho, la mayor parte de las reivindicaciones de esos vecinos tienen que más que ver con las necesidades de sus automóviles que con esos espacios abiertos de la ciudad que pudieran conformar espacios de reunión. Probablemente sean los atascos en el centro y la falta de aparcamientos las mayores preocupaciones de esos vecinos. Así que no resulta tan raro que los políticos que les representan no se hayan preocupado nunca por los árboles, por lo que no preocupa a quienes les eligen.

    Es cierto que en los últimos años se han formalizado algunas propuestas que sí reivindicaban la necesidad de reverdecer Arrecife; especialmente las que surgieron del colectivo Ciudadanos por Arrecife. Pero no podemos olvidar que ese colectivo poco ha tenido que ver con las aspiraciones y preocupaciones de la mayoría de los vecinos de la capital. Así que las propuestas en favor de los árboles se han hecho desde sectores bien minoritarios (desde la élite ilustrada) y que no representan, como es lógico, las aspiraciones de la mayoría de la población que vive en Arrecife.

    Y cuando no se hace ninguna mención a esa situación, la descripición de la realidad es incompleta, sólo se ha dicho media verdad. Entonces se deja uno llevar, como hace Marsá, por la fácil pendiente de descalificar a los políticos y responsabilizarles en exclusiva por la situación. Y este comportamiento llama aún más la atención cuando se está hablando del congreso de unos profesionales que tienen una parte muy importante de responsabilidad en la configuración del Arrecife actual, los arquitectos. Así que conviene recordar que aunque los políticos tengan su buena porción de culpa, no todo es culpa de los políticos.

  3. aloe

    11:29 am · 25 Julio 2006

    Me encanta que a Marsá le hayan dado una ración de su propia medicina y me gustaría ver que tal le sienta cuando se lo hacen a el.

  4. Silvia

    11:39 am · 25 Julio 2006

    Creo que te equivocas Pedro G en las dos afirmaciones que sustentan tu comentario. Los ciudadanos de Arrecife demandan sombra, árboles, el común de los ciudadanos y no sólamente los ilustrados Ciudadanos por Arrecife. Lo confirma la microencuesta publicada por La Provincia, en la que hay unanimidad, arrolladora coincidencia de opiniones.

    Y si los políticos que gobiernan de verdad hicieran caso a lo que demandan sus electores, hoy sería una realidad en Lanzarote la contención del crecimiento turístico. ¿Y qué ha pasado con el PEPA, acaso ha habido clamor ciudadano para su aprobación?

    Sí estoy de acuerdo contigno, no obstante, en que no todo es culpa de los políticos.

  5. Encarna

    11:45 am · 25 Julio 2006

    Estoy con Aloe. ¿Qué te parece, Marsá, el comentario de Pedro G.? Toma tu propia medicina. A ver por dónde le sale ahora.

    Muy bien Pedro G, somos muchos los que estamos contigo, eres uno de los nuestros.

  6. Ricardo

    11:57 am · 25 Julio 2006

    Se confunden ustedes si creen que la presencia de la alcaldesa de Arrecife en este congreso o taller tiene algo que ver con la ciudad, los árboles o la sombra. Tiene que ver con el turismo y la publicidad política: hagamos concresos no para encontrar respuestas o reflexionar sobre los problemas de la ciudad, sino para llenar hoteles y conseguir salir en los medios.

  7. Sara

    12:09 pm · 25 Julio 2006

    En todos los ámbitos profesionales se acaba creando un gran abismo entre la teoría -racional, justa, detallista…- y la práctica -individualista, competitiva, corta de miras…- Los arquitectos son quizás el colectivo que más gusta de sacar a relucir sus efectistas teorizaciones… aunque la práctica de practicamente todos ellos sea tan poco meritoria como la de cualquier otro profesional. Quizás porque en el fondo se siguen gustando mucho a sí mismos, independientemente de lo que hagan, y porque no les falta ni dinero ni influencia institucional.

  8. Fernando Marcet

    2:58 pm · 25 Julio 2006

    Independientemente de la responsabilidad de Isabel Déniz en este asunto, que algo tendrá en cuanto alcaldesa, lo cierto es que la carencia de árboles en Arrecife es un problema que se magnifica en tanto que la polución producida por los coches va siempre en crescendo. A mí particularmente me llamó la atención que en ese parque ultramoderno que construyeron al lado del Gran Hotel no pusieran aunque fuera unos pequeños arbolitos. Ya sabemos que lo importante era el parking que hay debajo, pero ya que estaban pudieron aprovechar para oxigenar un poco la ciudad. Porque no hay que olvidar que los árboles no sirven solo para dar sombra, sino sobretodo para absorver dióxido de carbono y devolver oxígeno.

    En fin, que aquí me gustaría ver a la baronesa aquella de Madrid. Difícil le sería encontrar un buen árbol al que encadenarse.

  9. Manuel Perdomo

    5:27 pm · 25 Julio 2006

    Pedro G: Tampoco hubo demanda ciudadana de parque ni de árboles cuando en los años cincuenta del siglo XX se plantaron las casuarinas de La Marina y La Plazuela,y se realizó el Parque viejo. La diferencia es que cuando las mentes ilustradas, y perdón por la expresión, o llámalas observadoras, o sensibles, o adelantadas…, son las que gobiernan, se apresuran a dotar de calidad los espacios públicos, y no soló tratan lo urgente, sino que dan respuesta a lo importante, y entre esas cosas están las de dotar de calidad los espacios urbanos, y adelantarse a lo que un día debe ser una demanda, y a contribuir a formar a la ciudadanía en su papel. No es buen gobernante quien sólo se dedica a dar respuestas a la “mayoría de la población”.¿Y si no hay demandas de esa mayoría, qué hace?

  10. aloe

    6:37 pm · 25 Julio 2006

    Ya ven lo que hace la Alcaldesa y ya ven lo que ha hecho el PSOE con el PEPA, si se quiere cambiar la política que se hace en Arrecife hay que buscar alternativas, y solamente hay una que no haya participado en todos los destrozos de los que se habla aquí, Alternativa Ciudadana. El resto de las opciones son para seguir igual.

  11. Pepe Argana

    7:29 pm · 25 Julio 2006

    Casi que prefiero quedarme como estoy, Aloe.

  12. Mera

    12:29 pm · 26 Julio 2006

    Pedro G, el que un colectivo reivindique algo sensato para la comunidad y esa no sea una demanda ciudadana, no les quita la razón al colectivo, ni se la da al representante público para que no actúe sob ela demanda de tan singular minoría. Las mayorías serán ignorante en algunos temas, o podrán tener asuntos de mayor enjundia, que unido a una detereminada falta de espiritu cívico, solidarida o información , motiva que no opine sobre asuntos d la colectividad.

  13. Miguel Ángel

    7:26 pm · 26 Julio 2006

    ¿Qué sombra ni qué ocho cuartos? Cuando no tenemos problemas nos los inventamos. Hagan como yo: salgan sólo de noche. Siempre hay sombra.

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