Trasmallo
[Lancelot, 6 de octubre de 2006]
Candidatos a gogó
Los posibles aspirantes socialistas a encabezar la lista del Ayuntamiento de Arrecife no son pocos, precisamente. Y es que no sólo están los tres oficiales, es decir, los propuestos por los órganos PSOE lanzaroteño, que son Emilia Osuna, Nuria Cabrera y, especialmente, Carmelo García Déniz, presentado como el hombre del consenso. También suena con insistencia el nombre de la parlamentaria regional Manuela Armas, que es el que defiende la Ejecutiva regional y un importante sector empresarial de la isla. De hecho, el propio secretario de Organización del PSC, Manuel Armas -que curiosamente comparte nombre y apellidos con la susodicha- se presentó en la isla ni corto ni perezoso para, según cuentan a este TRASMALLO, reunirse con su homólogo en Lanzarote, Carlos Espino, y el secretario general de la Agrupación Local de Arrecife, Miguel Ángel Leal, para explicarles que la Regional ya había elegido a la candidata. Y no es que viniera a debatirlo o hablarlo, no, venía a comunicarlo, simple y llanamente, pues la decisión ya estaba tomada. Claro, ante la sorpresa y malestar de los socialistas lanzaroteños ante semejante oposición, se comenzó a pensar en otra vía. Así pues, se une también a este baile de candidatos el ex presidente del Cabildo, Enrique Pérez Parrilla, como una opción pacificadora que calme los ánimos y que no otorgue la razón a ninguno de los bandos. Una posibilidad que, como recordarán, ya publicó en su día este semanario, con entrevista al veterano socialista incluida.
El cuello de Leal
En esta ardua disputa entre los socialistas lanzaroteños y la dirección regional del partido, quien más duro está jugando, según muchos, es Miguel Ángel Leal. De hecho, no son pocos los que ven en esta operación un claro intento de derrocar al secretario general de la Agrupación Local de Arrecife y el hecho de que éste haya mantenido el pulso al ofrecer una lista de tres candidatos seguramente les habrá dado más motivos para seguir intentándolo. De todas formas, el cuello de Leal es duro de cortar, pues su veteranía le da ya unas cuantas tablas como para soportar embates de este tipo. Pero, sin duda, su principal baza ha sido el apoyo que brindado por el secretario general del Partido Socialista en la isla, Manuel Fajardo Palarea, que ha mostrado públicamente que está al lado de su compañero de partido lanzaroteño, a pesar de que muchos dudaban de qué postura iba a tomar. Seguramente, sin la ayuda de Fajardo ahora estaríamos hablando de Leal como del ex secretario general de la Agrupación Local arrecifeña. Sin embargo, ambos se han unido para mostrar su enfado no porque desde la Regional se prefiera a un determinado candidato, sino porque lo que se ha hecho no es proponerlo, sino imponerlo. De esta manera, el PSOE lanzaroteño da la imagen de no tener autonomía. Y si a esto se le añade que es la primera vez que ocurre algo así en el partido y que, además, detrás se encuentra un importante sector empresarial que quiere meter mano en las decisiones de esta formación, apaga y vámonos.
Dimas se repite
Ésta es la sensación que han tenido muchos al escuchar de nuevo los mítines del veterano líder. Estrategias como el catastrofismo, el victimismo y la crítica feroz a sus adversarios han sido la marca de la casa desde hace más de 20 años -festejados precisamente por el PIL en una revista-. Los discursos de Dimas han servido para vapulear oralmente a los miembros de ApL, que han decidido no entrar al trapo y que, de hecho, consideran que el pilista se equivoca al utilizar una estrategia que hace tiempo que quedó desfasada. Además de criticar, Dimas se encargó de ofrecer una imagen de la isla en la que nada funciona bien si él no está y se quejó de haber sido perseguido por el resto de los partidos políticos y maltratado por una justicia que perdona a los grandes delincuentes pero que a él le condena por trabajar para los ciudadanos. En fin, más de lo mismo.
Unanimidad en San Bartolomé
El Ayuntamiento de San Bartolomé ha celebrado en una semana dos plenos en los que se han tomado importantes decisiones y, además, de manera unánime. En una de las sesiones se aprobó el avance del Plan General, algo inusual a la par que positivo, pues es difícil que toda una corporación se ponga de acuerdo en un tema tan peliagudo como el planeamiento. También congeniaron grupo de gobierno y oposición a la hora de decir que no a la instalación del Centro de Internamiento de Extranjeros en El Polvorín, en Güime. Según explicó el alcalde, Miguel Martín, ubicar el centro en este lugar tendría repercusiones negativas tanto medioambiental como visualmente. Los grupos políticos apuestan por que estas instalaciones se construyan en los terrenos en los que se encuentra el aeropuerto y que llegan al millón de metros cuadrados, por lo que el centro no tendría por qué estar pegado a Guacimeta. A pesar de estos argumentos, no se puede obviar una alta dosis de populismo en esta negativa, teniendo en cuenta que las elecciones se acercan y que poca gente quiere tener el Centro de Internamiento de Extranjeros cerca de su casa. Aunque nosotros, sinceramente, no entendemos qué daño puede hacer.
La Cámara y la alcaldesa
Un mes después de la celebración de su pleno constituyente, la Cámara de Comercio de Lanzarote pidió el miércoles 4 audiencia a la alcaldesa de Arrecife, Mª Isabel Déniz, algo que no es de extrañar teniendo en cuenta que se trata, sin duda, de una entidad muy importante para el sector empresarial de la isla. Lo raro de todo esto y lo que parece que ha molestado es que el presidente del ente cameral, Eduardo Spínola, y los dos vicepresidentes no pidieran la cita precisamente para presentarse de forma oficial a la primera edil capitalina. Es más, ni siquiera para plantear asuntos que tuvieran que ver directamente con el comercio, sino para hablar, dialogar e intercambiar impresiones sobre el Plan General de Ordenación Urbana de Arrecife y el Plan Especial del Puerto de Arrecife.
El juicio que no se celebró
Lo de retirar la demanda que interpusieron los trabajadores de los CACTs por la contratación de cinco directivos parece lógico ya que, al parecer, los servicios jurídicos del Cabildo evidenciaron un “error de bulto”. Algo tan simple como que las dos partes en conflicto parecían tener en mente el mismo objetivo: el cumplimiento del convenio colectivo. Así que no había caso alguno que dilucidar en el juicio. Desde la dirección de los Centros no tienen intención alguna de entrar a valorar de nuevo las acusaciones de Andrés Barreto cuestionando la valía de algunos de los seleccionados por “graves deficiencias en el proceso”. Y es que lo que sí parece de cajón es que los nuevos directivos se merecen al menos una oportunidad para demostrar su valía. También hay que reconocer que la actual EPEL es la única que se ha preocupado por sacar los Centros adelante y prueba de ello es que, a pesar de los pesares, se encuentra inmersa en la negociación de un convenio colectivo que llevaba ya dos años caducado. Por eso no se entiende el boletín que hizo circular Intersindical Canaria días antes del inicio de las conversaciones, adelantando lo que supuestamente iba a hacer la empresa. Los adelantamientos no son siempre buenos.
Baile de cifras
Los Presupuestos Generales del Estado 2007 son malos para Canarias y aún peor para la isla de Lanzarote. Al menos, eso es lo que dice el diputado nacional del Partido Popular Cándido Reguera, que asegura que en todo el archipiélago la inversión disminuye un 1,9 por ciento con respecto al año anterior, a pesar de que los presupuestos aumentan un 8,4 por ciento y que sólo otra comunidad, Cantabria, disminuye también en inversiones. Según el diputado popular, mientas la media nacional de la inversión per cápita por comunidad autónoma es de 479,02 euros por habitante, en Canarias es de 277 euros y en Lanzarote, de 168,19 euros. La inversión total en la isla de los volcanes es de 22.301.000 euros. Pero claro, todo depende del color del cristal con el que se mire porque resulta que, a pesar de todo, Marcos Hernández (PSOE), senador por Lanzarote, subrayó durante su intervención en la tertulia El Sorondongo de Lancelot Radio Onda Cero que las afirmaciones de Cándido no son ciertas, que la inversión real es un 5,4 por ciento superior en aportaciones básicas y que el promedio del Gobierno socialista (desde que lleva gobernando) es de 561 millones de euros, mientras que en el período de Aznar (2000/2004) fue de 414, es decir, más de 100 millones de euros de diferencia.