La erótica del poder es menopáusica
Francisco Suárez Álamo
[Canarias 7, 11 de octubre de 2006]
Al Partido Socialista Canario-PSOE no le va a salir gratis la conformación de candidaturas municipales para los comicios de mayo de 2007. Aspirar a gobernar y creérselo supone pasar por el duro trance de seleccionar con lupa a quién se coloca en los puestos de salida y ese proceso conlleva un peaje humano y político muy caro.
De entrada, tuvo que intervenir la dirección nacional para cepillarse de un plumazo las primarias en las principales corporaciones y ahora, cuando estamos en la fase de poner nombres y apellidos a los números uno de las diferentes listas, empieza a correr la sangre y se revoluciona el personal. Una revolución, si se quiere, chiquitita, casi doméstica, pero con una hemorragia de grandes dimensiones…
El primer caso fue Las Palmas de Gran Canaria. Que la herida abierta con la defenestración política de Arcadio Díaz Tejera no se ha cerrado es más que evidente. Basta con recordar las imágenes del llanto sincero de algunos concejales socialistas en el momento de despedir a quien iba a ser su candidato hasta un aciago -para él- domingo. No sólo lloraban por el amigo que se va del banquillo municipal; también lo hacían al comprobar que las miserias de la política son mayores cuantas más posibilidades de gobernar tenga el partido correspondiente. Lloraban, en resumen, porque veían que aquello de las nuevas formas de hacer política, el talante, el buen rollito y la regeneración no eran sino un invento de marketing que se esfuma al instante.
Díaz Tejera no es el único. También en Lanzarote hay llanto y crujir de dientes. La agrupación local propuso una terna de candidatos y, de la noche a la mañana, les imponen el nombre de Enrique Pérez Parrilla, un histórico del socialismo conejero que lo fue todo y ahora es rescatado en una operación que, según una parte del PSC de esa Isla, tampoco tiene mucho de renovación. ¿Será casual que tras Saavedra retorne a la primera fila Pérez Parrilla? ¿Quién más queda por recuperar en este ejercicio de arqueología acometido por cuarentones como los que Rodríguez Zapatero ha instalado en los despachos de Ferraz? Ya sólo queda que Carmelo Artiles desplace a José Miguel Pérez en el Cabildo de Gran Canaria y que Marcial Franco suceda a Conchi Narváez en San Bartolomé de Tirajana…
La tan cacareada erótica del poder resulta que es menopáusica. El PSOE se tomó tan en serio aquello de los cien años de honradez que se ha empeñado en buscar a quienes más cerca están de la centuria para ponerlos al frente de un partido que, recordémoslo, ganó las generales de 2003 en gran medida por su capacidad para conectar con el millón de jóvenes votantes que por primera vez acudía a las urnas.
A lo mejor por esto había tanto interés en aprobar la ley de dependencia…
Pedro G
11:58 am · 12 Octubre 2006
Estoy completamente de acuerdo en que hay que parar a los viejos, se me ocurre que podría arbitrarse una ley que prohibiera el acceso a las candidaturas de los partidos a los mayores de 50 años… y ya son muchos. ¡Qué grande es ser joven!
mae
7:59 am · 13 Octubre 2006
Lo de Lanzarote no habia sido una renovación, sino una golfada y el resultado es la corrupción y las formas que se expresan en un Ayuntamiento como el de Arrecife. Enrique no merecía lo que se le hizo ni cómo, ni siquiera estaba acabado políticamente. En política, la edad es un grado, como en otras parcelas de la vida en la que el conocimiento acumulado es un valor. Lo de los jóvenes, si valen, adenlante, pero renovar por lo de quitate tú para ponerme yo, ya sabemos qué resultados da:los miguelángeles y las nurias… Renueva y quitate a los vividores, pero deja a quienes ademas de saber les adorna la honestidad.