El pensamiento simple
Miguel Gallardo
Espero que no se interprete como un ataque a la Ley de Igualdad si expreso mi opinión de que no todos los humanos son iguales. Por poner un ejemplo: algunos muestran notables dificultades para desempeñarse con el pensamiento complejo, y no puede extrañar que para expresar sus ideas tiren de sencillos recetarios como el de lo políticamente correcto o el de la ideología pasada por agua. El sábado nos informaba La Provincia de que Pedro Zerolo inauguró el Foro socialista por la igualdad y la solidaridad.
Nos obsequió el secretario federal de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG del PSOE con unas cuantas muestras de sus habituales vaciedades y, sobre todo, de su superioridad moral con respecto a sus adversarios. Y alcanzó el clímax: “Zerolo entiende que España está atravesando una ‘revolución democrática’ por su atención especial a los derechos y valores”. ¡Ahí es nada! ¡Una revolución!
Y se refería el orate a la inmigración. De acuerdo, como decía, en que no parece exigible que todo humano se maneje con soltura con pensamientos complejos. Pero tampoco parece mucho pedir una poca de memoria cuando el humano desempeña cargo público. Vamos, que valdría con que fuera capaz de recordar las declaraciones del último trimestre: “Zerolo (PSOE) afirma que el derecho al voto en las municipales facilitará la integración de los inmigrantes” (Diario de Lanzarote de 16 de agosto de 2006).
Si será desmemoriado el adalid de la igualdad, los derechos y los valores (los suyos, claro está) que se le olvidó que al PSOE se le ha olvidado que un día, allá por el mes de agosto, defendió que nada más justo que conceder el derecho al voto, aunque sólo fuera un poco, a todos los que viven y trabajan en la España plural.
Y mira que la idea era simple; pues ya ni la recuerda. ¿Le ocurrirá a Zerolo como decían que le ocurría a Gerald Ford?, que el presidente norteamericano era incapaz de hacer dos cosas al mismo tiempo: caminar y mascar chicle. ¿Le resultará imposible tirarse el rollo y, a la vez, acordarse del último que nos largó?
Carmen Delgado
7:54 pm · 23 Octubre 2006
Es una falta de respeto tratar con este desprecio a una persona que siempre ha sido un luchador contra las discriminaciones, se puede estar de acuerdo con el o no pero hay que respetarle como a cualquier persona.
Miguel Gallardo
8:26 pm · 23 Octubre 2006
Pero mujer, cómo se me iba a ocurrir a mí faltarle al respeto a tan insigne personaje. Lo único que he intentado, modestamente, es justificar alguna de las pequeñas limitaciones que siempre caracterizan a un cantamañanas: su dificultad para lidiar con el pensamiento complejo y su escasa memoria. Es una carga que lleva el hombre, pero que a lo mejor ninguna responsabilidad tiene en el asunto, que bien puede ser genético. Así que si se puede interpretar lo que he escrito como una falta de respeto, ahora mismo que pido disculpas y daré las muestras de arrepentimiento que tenga usted a bien exigirme.
Ricardo
10:03 am · 24 Octubre 2006
La verborrea altisonante de algunos cargos no tiene más objeto que agitar las tripas de sus propios seguidores. Esto sería pasable si no tuviera el efecto colateral de devaluar el lenguaje, ese instrumento que nos permite entendernos y del que depende nuestra capacidad de comprender y representarnos el mundo que nos rodea y, por supuesto, a nosotros mismos. Pero, además, roza el esperpento que hable de ‘revolución’ una persona cuyo mayor logro ha sido la reivindicación de una institución tan carca como la del matrimonio.