Confidencial: la estrategia de la tensión
El Picudo Rojo
La crisis en el grupo de gobierno del Cabildo ocupa no pocas conversaciones en estos días. Es natural. Pero no hace falta que el Picudo Rojo les diga que no es esa la única carajera que se tiene montada el “tripartito”, que ApL, CC y PSOE se las tienen también en el Ayuntamiento de Arrecife, donde la Adaptación Básica del Plan General cumple el papel del Plan Territorial en el Cabildo: el núcleo de la discordia.
La estrategia de la tensión a la que parecen jugar los socios amenaza con hacer saltar por los aires la estabilidad institucional en la capital. Un año tan sólo es lo que falta, así que todo se contempla en clave electoral y, en esa clave, el Plan General aparece como una pieza tan codiciada como el Territorial, esto es, que puede colaborar a reforzar las expectativas de algunos a la vez que a menoscabar el cartel electoral de otros.
La socialista Nuria Cabrera –posible candidata a la alcaldía– insiste una y otra vez en que la corrección de la Adaptación Básica está terminada. Sin embargo, a la espera seguimos de que se convoque el pleno municipal para su aprobación. No lo consigue la responsable de Urbanismo. Parece que lo impide la alcaldesa. Son muchas las voces que opinan que no hay acuerdo entre los miembros del gobierno municipal sobre el documento en cuestión, y que a algunos les preocupa sobremanera que el PSOE pudiera salir reforzado de ésta. Más aún, dicen, después del tanto que se apuntaron los socialistas al obligar a la alcaldesa a renunciar a la contratación como asesor del ex-secretario de la corporación.
Lo cierto es que las excusas para justificar que la Adaptación Básica continúe en el cajón no se las cree ni el más ingenuo de la localidad. El enfrentamiento resulta cada día más difícil de ocultar. Tan difícil como le resulta a María Isabel Déniz renunciar a los compromisos adquiridos con los propietarios de suelo que provocaron los ya famosos 116 errores de la Adaptación.
Compromisos adquiridos y expectativas electorales para 2007. La pelea está servida. Y la alcaldesa, ApL y CC saben que el adversario a batir es el PSOE, por lo que se cuidan muy mucho de proporcionarle cualquier tanto que pudiera sumar en su casillero, con más razón aún si la protagonista se postula como “alcaldable” (aunque este asunto lo deja el Picudo Rojo para otra ocasión).
Sólo falta en esta historia la parte que es de interés de los ciudadanos, porque la carajera es asunto que los políticos consideran, con toda la razón, cosa propia. Y quizá un día encuentren el momento de pensar en la ciudad, de dedicarse al urbanismo, a ese Plan General que María Isabel Déniz consideró la prioridad de su mandato y que, como no tenga otro, crudo lo tiene. Como crudo lo tienen los vecinos de la capital, cuyo Plan General tendrá que seguir esperando a que los políticos terminen con su ajuste de cuentas. Pese a todo, les desea el Picudo Rojo que lo resuelvan sin que haya que lamentar heridos de gravedad.
Plácido
5:56 pm · 5 Mayo 2006
En un ayuntamiento normalizado y transparente se podrían hacer predicciones y guardar un lugar destacado para el optimismo.. pero en el estado actual de cosas, con tantos intereses particulares distorsionando el interés colectivo, con tan poca altura de miras política, con tanta complicidad general… quien sabe… en todo caso, no cabe esperar una respuesta coherente a las necesidades de la ciudad