¿Cultura, religión o parranda?

18 de Septiembre de 2006 · (Cultura)

Jorge Marsá

Pasada la resaca de Los Dolores, parece el momento de que se plantee el debate que han sacado a relucir dos comentaristas de La Opinión. C. Miguel: “la mayor parte del ‘presupuesto anual’ de la consejería de cultura del Cabildo, se gasta en esa feria de las vanidades”. Mendoza: “La Feria ha costado 60 kilos de los de antes que han salido del Departamento de Cultura del Cabildo (ahí queda eso) y el resto de los gastos los ha abonado la propia Presidenta con unos 30 millones”.

Sostiene la presidenta del Cabildo, contra lo que algunos consideran evidencia, que “no es sólo de parranda sino porque en esta fiesta hay algo muy espiritual para todos los conejeros”. Lógico que la apoye el cura de Tinajo: “Santiago Quintana asegura que estas fiestas suponen un acto de fe de los lanzaroteños hacia su Virgen”. Más extraña que lo haga el autor de la crónica de La Provincia: “la tradicional ofrenda a la Madre de todos los conejeros. Una marea de devoción”. En el caso de que tuvieran razón, habría que explicar qué hace el Cabildo dedicando semejante cantidad de dinero a la promoción de la muy católica devoción mariana. Y si no queda más remedio que apechugar con el gasto porque así lo quiera la mayoría, pues que instituyan una consejería de Asuntos Religiosos –o de Festejos si la cosa va de parranda–, y la doten de presupuesto, para que la de Cultura se pueda dedicar a lo que parece lógico esperar que se dedique.

Y si es cuestión de identidad, pues más o menos lo mismo; aunque habría que preguntarse si tan mal va la identidad de los lanzaroteños que hay que destinar tantos fondos públicos a revitalizársela. Porque también a ello se refería la presidenta: “el sentimiento de identidad que tienen para los lanzaroteños las fiestas en honor a su Virgen de los Volcanes”. E insistía el periodista: “Unas fiestas que se han convertido en una demostración de canariedad”.

Si a estos criterios le añadiéramos un dato más, el de la cantidad de litros de alcohol consumidos, dispondríamos de los mimbres suficientes para que cada uno se haga su composición de lugar sobre qué es exactamente lo que incita a la gente a acudir a Los Dolores. Y una vez despejada la duda, ya podríamos discutir tranquilamente lo que se está haciendo y lo que debería hacerse con el presupuesto de la consejería de Cultura.

12 Comentarios

  1. LZ-III

    6:42 pm · 18 Septiembre 2006

    Y qué más da que el dinero salga de Cultura o de donde sea, lo que importa es que la juerga sea del quince y que nos la paguen como hasta ahora. Y además, como decía en el otro artículo, todo se resuelve si la parranda se acompaña sólo con vino de la tierra… y para los religiosos, que hagan vino de misa en cantidad y con uva de La Geria.

  2. Juan Tormento

    6:54 pm · 18 Septiembre 2006

    Yo pasé por Los Dolores el sábado por la noche. La cantidad de gente era brutal, pero lo que me llamó la atención fue la basura que había por todos sitios. ¡¡¡Qué guarros somos !!!

  3. Carlos W.

    10:19 pm · 18 Septiembre 2006

    Los Dolores supuso un acto de reafirmación del sentimiento nacional. Las banderas de las 7 estrellas ondeaban por doquier. La juventud proclamaba a los cuatro vientos su condición de canarios con canciones que hacían referencia a la estrella tricolor. El vino, tomado como buenos cristianos, festejaba el Día Grande de la Virgen de los Dolores. Un acto, como dije, de reafirmación de nuestra conciencia nacional, que lejos de ir perdiéndose, va in crescendo al unirse canarios de otras islas.

  4. Marta

    9:52 am · 19 Septiembre 2006

    Esa muchachada borracha a la altura de Montaña Mina a honrar a su patrona y toreando al tráfico en medio de la calzada. Si a dos minutos de Arecife estaban así, no quiero pensar a la altura de Mozaga. Esa es la esencia de la canariedad que hay que subvencionar.

  5. Mendoza

    10:12 am · 19 Septiembre 2006

    De niño, me llevaban a Los Dolores cada 15 de septiembre. Lo recuerdo como si fuera ayer. Cogíamos una de las guaguas especiales que se habilitaban para esa fecha en el “Garaje de las Guaguas” y trasponíamos a Tinajo desde las cuatro de la tarde. A mí aquello me gustaba, era como una segunda parte de los Sangineles, pero en el campo. Había cochitos chocones, ventorillos con parrandas, una procesión con romería y un gentío venido de todos los lugares de la isla. Pero, que yo recuerde, nadie se disfrazaba de “típico” y por ello no éramos menos (o más) canarios de los que ahora siguen yendo a Mancha Blanca por esas mismas fechas vestidos de “canarios”, como dice nuestra Presidenta. El Cabildo y el Ayuntamiento de Tinajo, lo más que hacían por aquellas estupendas fiestas, era sino pintar y adecentar la iglesia, controlar el tráfico y la seguridad, y poco más. Ahora que somos “ricos” el disparate (o la paranoia del borreguismo) ha elevado a signo de la canariedad el hecho de hacer un botellón a plena luz del día.

    Aunque respeto profundamente que cada cual se divierta como quiera y se sienta a traido hacia determinadas festividades, inclinaciones religiosas o ideas de lo que es (o no) la canariedad, particularmente me niego a participar en un evento socio-religioso donde ser canario se relacione con coger un carro de Hiperdino llenarlo de botellas de ron y refrescos,dejar restos de basura en todos los márgenes de carretera y las explanadas de Mancha Blanca, vestirse de cualquier forma que recuerde “a lo típico” y hacer de Mancha Blanca una gran “TYPICAL PARADE” a lo Berlin o Paris. Perdonen, pero yo me desmarco.

    Adoro el Carnaval en febrero, pero en septiembre me resulta una cosa extraña. De la misma manera que me parece una idiotez que los organismos oficiales paguen subvenciones millonarias a murgas, se hagan patéticas y costosas elecciones de reinas de carnaval y no sé cuántas paridas más para promocionar al Carnaval, también me parece una inmoralidad que las instituciones desplilfarren el dinero “PUBLICO” (que nadie olvide este adjetivo) para financiar una Feria obsoleta y costosa, como trampolín para “derrochar identidad”. Yo, sinceramente, no me identifico con eso y soy conejero.

    Una romería religiosa como la de Los Dolores y los Carnavales no necesitan más apoyo institucional que el de su salvaguarda como festividad en el almanaque. EL resto sobra. La colaboración de las instituciones debe centrarse en la organización de la seguridad ciudadana en este tipo de concentraciones (llámese caravana de peregrinos, verbenas en el parking del Almacén, coso de carrozas, etc…). Aunque el Ayuntamiento de Arrecife o el Cabildo no den un sólo euro para las murgas o las reinas, quién duda que la gente saldrá disfrazada al Almacén a pasárselo bien el lunes de carnaval por la noche. Duda alquien que aunque no se haga la Feria de Artesanía los conejeros no irán a los Dolores el 15 de septiembre.

    No me cansaré de insistir en que es una verdadera vergüenza que el dinero PUBLICO (insisto)sea destinado a sufragar esos gastos de “festejos”, mientras hay familias (en estos momentos) que no pueden pagarles los libros y el material escolar a sus hijos o mientras cada vez hay más “Niños Llaveros” en Playa Honda o Argana que esperan solos a sus padres en las casas, por no haber guarderías municipales….

  6. independentista

    12:52 pm · 19 Septiembre 2006

    Mira que se pone pesado Marsá con la identidad canaria, que hable de la suya y nos deje en paz con la nuestra.

  7. alfil

    7:57 pm · 19 Septiembre 2006

    Yo propongo cambiar el nombre a las concejalías de cultura de los ayuntamientos. Podrían llamarse: Concejalía de los fuegos artificiales. Sería un nombre muchísimo más apropiado… donde va a parar.

  8. Dolores Fajardo

    9:20 pm · 19 Septiembre 2006

    Suscribo la opinión de Mendoza. No me parece bien gastar 90 millones en una fiesta cuando se desatienden todas las actividades de Educación y Cultura, siempre con la escusa de que no hay presupuesto.
    No son pocas las actividades que se podrían realizar con esa cantidad.

  9. Pedro Z.

    10:33 pm · 19 Septiembre 2006

    Costas va a derribar 70 casas de El Golfo, entre las que se incluyen los restaurantes de toda la vida. Nuetra identidad, nuestros recuerdos y nuestro pasado se disuelven como aspirinas en agua ante una política colonial que no tiene piedad. Y nosotros preocupándonos por chorras.
    Enhorabuena Marsá y compañía. Ya sólo les falta que quiten Los Dolores.Sigan así y verán como acabarán por desaparecer también las fiestas.

  10. Hilda

    1:32 pm · 20 Septiembre 2006

    Hola, Pedro Z.
    Nadie me ha dado vela en este entierro, pero permíteme que diga lo siguiente.
    El litoral es una de las pocas cosas que nos queda en Lanzarote, pese a que todo el mundo lo quiere, patrimonialmente hablando, para sí (hoteleros, particulares, instituciones…)
    Los Restaurantes de El Golfo llevan ahí, en la misma orilla, muchos años. Han ocupado un trozo de la playa donde hace años yo me bañaba, ahora ya no voy, porque me resulta incómodo y molesto bañarme ante la mirada de los apetitosos comensales de los mencionados restaurantes. Y no es una cuestión de complejos, sino de intimidad. Apenas hay fronteras física (espacio vital, dicen otros) entre la franja costera intermareal y las mesas con los turistas. El problema está en que si todos reclamáramos un trozo de litoral para cada uno, no habría espacio de nuestras costas para tanta gente. Ahora bien, si existe orden de derribo para las casas del Golfo, deberían derribar también La Mareta, el Hotel Fariones, el Hotel San Antonio y los locales de toda la vida de Playa Blanca, Arrieta, Órzola, La Santa, Caleta de Famara… y tantas otras edificiaciones que vulneran la Ley de Costas.

  11. chino kudeiro

    4:16 pm · 20 Septiembre 2006

    No podría estar más de acuerdo con Hilda. Tanto con lo que dice respecto a los restaurantes, como lo de que también deberían derribar los hoteles antes. Me hizo gracia el informativo de canal 6 el otro día. En una noticia lamentaban el derribo del pueblo costero y en la siguiente ensalzaban las maravillas del Hotel Fariones, que al parecer ha ganado no se cuantos premios y no sé qué más… menudo cante. ¿Cómo pueden colar publicidad tan descarada de un hotel en medio de un noticiario?

  12. Faya

    12:05 pm · 9 Octubre 2006

    Estoy totalmente de acuerdo con Mendoza.
    No naci en Lanzarote, pero vivo aqui desde hace muchos años y lo que veo es que muchisima gente tiene totalmente sorbido el seso, la preocupacion por autoreafirmarse “canario” le lleva a su autocondena, y es que le ponen cualquier fiestilla, unas banderas canarias, y poco mas y se hinchan el pecho olvidandose de lo realmente importante. Y es que los politicos son mas listos que todo eso, es como poner caramelos a la puerta de un colegio. Por favor señores, no se dejen embaucar, el caso es que estan usando nuestro dinero para patrocinar fiestas populares con las que nos hagan olvidarnos de los problemas tan graves que tiene el municipio: educacion, transporte, carreteras, cultura…

    Las fiestas de los Dolores pueden ser igual de buenas sin ese derroche de dinero, lo que ocurre es que es una forma de despistar de los problemas que realmente tiene el municipio.

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