Jueves, 14 de Junio de 2007

El Cabildo contra los feudos municipales

Roberto Allende

Quisiera rescatar un artículo publicado hace poco más de un año en este mismo medio. “¿Una posibilidad inquietante?”, era su título, y venía firmado por Miguel Hernández.

En aquel texto, Miguel nos apuntaba la posibilidad de que los siete municipios en los que actualmente está dividida la isla desaparecieran como tales para así vislumbrar Lanzarote como un todo sobre el que poder llevar a cabo políticas globales. Tal vez parezca una solución demasiado drástica, habida cuenta de que ya existe un organismo como el Cabildo, supuestamente creado en su momento con este fin. De todos modos no habría que tomarlo a la ligera, especialmente si tenemos en cuenta las cifras que nos ofrece el último censo electoral, no hace ni un mes.

Arrecife… 35.000 personas…….. 2.270 Ha
Haria……. 3.900 ” ………………..10.660 ”
San B….. 11.600 ” ………………..4.090 ”
Teguise….11.600 ” ……………..26.400 ”
Tias…….. 9.200 ” ………………..6.460 ”
Tinajo….. 4.000 ” ………………..13.530 ”
Yaiza…… 3.440 ” ……………….21.180 ”

Esta es la cantidad de gente que fue llamada a votar en las últimas elecciones locales en Lanzarote. Y al lado he puesto el territorio que cada municipio cubre, en hectáreas.

La desproporción es tan brutal que vemos como en Yaiza, segundo municipio en extensión, tenemos más de seis hectáreas por votante, mientras en Arrecife, el municipio más pequeño de todos, las hectáreas que tocan no llegan a 0,07… Dicho de otro modo, mientras en Arrecife tocamos a 648 metros cuadrados por votante, en Yaiza la relación es de 60.000 metros cuadrados por votante.

Pero estas estadísticas ofrecen más juego. Si sumamos el territorio de los tres municipios con menos habitantes, Haría, Tinajo y Yaiza, tenemos cerca del 50 por ciento de la isla. El cincuenta por ciento de la isla, la mitad, es directamente gestionada por los políticos que eligen apenas el 14 por ciento de los lanzaroteños.

Obviamente, nada de esto sería un problema si existiera un Cabildo fuerte capaz de someter a los distintos municipios, de tal forma que los políticos que los rigen no pudieran ejercer su voluntad según su capricho. Nada de esto sería un problema si los ayuntamientos funcionaran como meros órganos de gestión, sin capacidad para recalificar sus territorios o para funcionar como pequeños estados feudales.

Lanzarote es una isla pequeña, ¿de verdad nos podemos permitir el lujo de que existan siete municipios yendo cada uno por su cuenta? No lo creo. Esperemos que el Cabildo sepa ser, durante esta legislatura, esa institución hegemónica y cohesionadora, capaz de poner en su sitio a los alcaldes y sus corporaciones municipales. Por el bien de todos.