Carta abierta a la felicidad (leyendo entre líneas)
Fernando Marcet Manrique
Se torció el camino, tú ya sabes que no puedo volver. Aunque haya de seguirlo, lo haré a partir de ahora sin mucha esperanza de encauzarlo. Mi oportunidad la tuve, y bien que la dilapidé, son cosas del destino, que siempre me quiere morder. Sin embargo ha sido divertido, y me equivocaría otra vez. No vine aquí para seguir rumbos ciertos, por más que correctos. Aunque, eso sí, me gustaría haber querido lo que no he sabido querer. Es lo malo de ansiar lo no poseído, que en cuanto lo consigues, su aroma deja de ser el mismo. Continuar leyendo »