Antonio García
La playa segunda de Puerto del Carmen, tal y como la denominaba en su día la gente del pueblo, se ha convertido definitivamente en la playa del Hotel Fariones. De su exclusiva propiedad o casi. Esta playa se encuentra entre la playa chica o de La barrilla y Playa Grande de La Tiñosa. Para mi gusto es la mejor playa de Puerto del Carmen. Guarecida de los vientos, un claro déficit de Playa Grande, y con un libre acceso de rocas hacia el mar, no como le ocurre a playa chica, la hacen a mi entender la mejor lámina de agua del sur.
Con el paso de los años los accesos a playa chica, su muelle, o Playa Grande han sido modernizados y renovados en cuanto ha flojeado alguna teja. En cambio, la playa segunda siempre ha visto limitada su afluencia a una suerte de tercermundista acceso que se cae a cachos mientras a quien le corresponde mira para otro lado. La verdad es que al dueño del hotel le viene de perlas. Vende la playa como parte de la infraestructura alojativa. Sin embargo, ¿cuánta gente se ve impedida a bañarse en esta playa pública sin arriesgar sus piernas o su azotea? Fíjese en la foto: una birria de escalinata, por lo que tendrás que mirar al suelo para no dejarte una pierna, adornada en la parte superior con unas tuneras que sobresalen por sus pinchitos a la altura del cogote del viandante.

A nadie se le escapa que desde Madrid la Dirección General de Costas ha creado espectaculares avenidas y paseos envidiables en todas las zonas turísticas de Lanzarote, empezando por Puerto del Carmen. Desde Matagorda a Pocillos, desde el Centro Comercial Atlántico hasta el Apartahotel Fariones, desde playa chica al Varadero. Todo este espacio, casi 10 kilómetros, bendecidos por unos dignos paseos. Todo este espacio exceptuando los míseros 150 metros de paseo entre playa chica y playa segunda, la playa del Hotel Fariones quise decir. ¿Es humano soportar el pedazo de agujero del escalón dos, tres y cuatro subiendo la escalera de acceso (ver foto inferior) a la playa? ¿A dónde van esas palabras que anhelan el turismo de calidad pronunciadas, entre otros, por el dueño de este Hotel Fariones? ¿Qué pasaría, Dios no lo quiera, si un turista se rompe la tibia, el peroné y parte de la crisma por pisar erróneamente? ¿Qué pasaría si cualquiera que accede a la playa se clava un pincho de tunera en el ojo?

Plácido
12:53 | 24 Octubre 2007 | Permalink
Pensé que te referías Antonio al acceso a Internet! estamos tan metidos en el ciberespacio que no reparamos en cutradas como esa.
Romulo
17:32 | 24 Octubre 2007 | Permalink
ah, ¿es que esa playa es pública de verdad? pues yo estaba convencido de que era propiedad de los del hotel… para que tú veas, lo que no pueda hacerse con dinero y un buen abogado. Construirte un hotel en plena playa y encima quedarte con la misma, por ejemplo.