Miércoles, 14 de Junio de 2006

La muchacha más inteligente de Lanzarote

Josechu Pérez Niz

Continuando con la inteligencia, tal como fue descrita ayer en este mismo blog, les diré que entre los siete magníficos, entre tanto alcalde –a los que les va mogollón el puñetazo en la mesa–, emerge ella: la muchacha más inteligente de Lanzarote. Se trata de mi alcaldesa, y digo mía, porque en Arrecife vivo. Ella, María Isabel, es, de sobra, la más inteligente de Lanzarote. La más inteligente, la más lista, la más sobrada y la que mayor capacidad de comunicación posee.

Resulta que, otra vez, María Isabel secuestra la decisión que colectiva y concertadamente debería abordarse con el frente litoral, portuario y las relaciones de estas estratégicas piezas de suelo con el resto de la trama urbana de la capital y sus conexiones con el norte, oeste y sur de Arrecife. La secuestra y la hace suya. Eso sí, todo muy lícito, porque ella, cualquier alcalde aunque no fuera tan inteligente como ella, tiene la competencia para decretar, sin paso por el pleno ni otras cuestiones menores, la aprobación provisional del Plan Especial del Puerto de Arrecife (PEPA). Secuestra la decisión y la hace suya gracias, crucial detalle, a la connivencia de sus compañeros de partido (me refiero a los de CC) y al PSOE.

En la práctica, un reducido grupo de personas de Lanzarote participa en la definición de tan importante pieza de la ciudad y, más allá de esta cuestión, ha quedado claro el supuesto caso que nos iba a hacer la Autoridad Portuaria a cuantas opiniones y pronunciamientos se produjeran en la Isla y Arrecife. El caso ha sido nulo. De 21 alegaciones presentadas, ni una ha sido atendida por el ente que define y decide (ellos se lo guisan, ellos se lo comen) cómo será el frente portuario capitalino. Paradójicamente, la sede de este ente no está en Arrecife sino en Las Palmas de Gran Canaria.

Sólo la gente inteligente, como sucede con María Isabel, es capaz de vacilarnos de arriba a abajo, una y otra vez, y nosotros, dormiditos, sin tener ni pajolera idea de las grandes ideas, valga la repugnancia, de la dueña de la ciudad y sus secuaces. En esta partida, aunque como meros o simplones figurantes, aparecen los del PSOE y los primos de zumosol de María Isabel, un tal Luis Morales que dice ser segundo teniente alcalde de la capital (o algo así).

El litoral ya está vendido. Bueno, cambio el tiempo verbal. El litoral lleva vendido un lustro. Que les cunda, que cundir, cundirá.