El Picudo Rojo
Aunque sea animal y, por lo tanto, carezca de alma, no deja de ser el Picudo Rojo receptivo a la máxima religiosa de ayudar a los necesitados, y por eso les cuenta hoy acerca de la práctica que da nombre al Convento de la Caridad (CC). No obstante, no deja de extrañarle al bicho que en esa cofradía consideren necesitados exclusivamente a quienes a ella pertenecen.
Nada objeta el Picudo a que que se atiendan las súplicas de Pepe Torres y Jesús Machín y se les concedan las dádivas que solicitan. Así que como Machín necesitaba un par de carpas en las que situar un cenáculo de Coalición Canaria en Tinajo para saciar a unos cuantos hambrientos de la hermandad, pues a solucionar su necesidad se prestó la consejería de turno de CC en el Cabildo. Y si es menester una manita de pintura para embellecer lo que haga falta en Tinajo, en su ayuda acude el concejal Luis Morales desde Arrecife con 70 cubos de pintura. Y si alguien se pregunta qué hace el Ayuntamiento de Arrecife regalando tal cantidad de pintura, pues la respuesta es de cajón: haciendo caridad con los necesitados, aunque para ello tenga que disponer de los dineros públicos del municipio. Y si no se ha hecho pública la ayudita será porque, como prescribe la norma religiosa, mal está la presunción a cuenta de las obras de caridad realizadas.
Sin embargo, reconoce el Picudo Rojo su extrañeza por tanta humildad y tanto silencio en un gremio tan dado a publicar hasta la más mínima minucia. ¿Será que consideran en el Convento de la Caridad que su público, el que paga, no está preparado para compadecerse y poner remedio a las necesidades de los alcaldes de CC de otros municipios? Podría ser. No es descartable que se produjeran síntomas de incomprensión entre la parroquia arrecifeña al comprobar que se sustraen las monedas del cepillo de su iglesia para engalanar la diócesis vecina, y que esto sólo ocurre cuando el párroco de ésta pertenece a la misma orden (CC).
Le da por pensar al Picudo que quizá en este caso no estuviera demás dejarse de comportamiento tan humilde, y que resultara pertinente dar una explicación a los feligreses de la parroquia sobre la peculiar forma de entender la práctica de la caridad que tienen en CC.
Juan Tormento
18:42 | 14 Junio 2006 | Permalink
En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo….. Amén. Todo se arregla confesando los pecados en el momento oportuno.
colgao
19:10 | 14 Junio 2006 | Permalink
tienen ustedes un bicho de primera y bien simpático en este blog, mis felicitaciones.
alfil
19:29 | 14 Junio 2006 | Permalink
Eso de rendir cuentas y de ser transparentes con los dineros comunes no es cosa propia de políticos tan caritativos como los nuestros. Caritativos con ellos mismos, como dice el buen picudo.