Jorge Marsá
Nos vamos acostumbrando a los dobles lenguajes, a considerar normal que una misma persona nos haga propuestas claramente contradictorias en el espacio público. Y esto es lo que está ocurriendo desde hace ya unos meses con las “soluciones” que nos ofertan para el aeropuerto de Lanzarote, que un día nos hablan de contener el crecimiento turístico –de moratorias y otras historias–, y al día siguiente se refieren sin mayor problema a la urgencia de transformar la terminal aérea para que sea posible seguir creciendo.
Ahora ha sido el mismísimo presidente del Gobierno: «Martín pide a Aena la ampliación de la pista y mejorar la conexión entre las terminales». Así lo contaba ayer La Provincia: «El Gobierno canario ha entrado por tanto de lleno en el debate sobre el futuro de la terminal». En realidad, el Gobierno había entrado en el asunto tiempo atrás, cuando el consejero de Turismo, Manuel Fajardo Feo, se plantó en Aena como portavoz de los empresarios turísticos que abogan por la ampliación aeroportuaria.
En fin, que hoy toca crecimiento turístico; en cuanto llegue el momento de plantear la renovación de eso que llamaron moratoria, de las Directrices, tocará medio ambiente y contención del crecimiento. Y Adán nos hablará entonces con la misma convicción y la misma seguridad con la que nos alecciona ahora. Y con eufemismos parecidos: «Creo que esto nos permitirá un transporte mejor». Como si no supiéramos todos que lo que nos está proponiendo es más transporte, que es cuestión de cantidad que nada tiene que ver con la calidad.
Claro que, puestos a hacer prácticas de cinismo, la perla de la comparecencia del presidente con los medios lanzaroteños fue otra: «Adán Martín dijo que los problemas surgidos con el reparto del REF entre los cabildos ’son culpa del Estado’». El perenne argumento del nacionalismo: la culpa es de «Madrid». Madrid es la responsable de que el Gobierno de Canarias le haya estafado a los Cabildos sus buenos millones de euros en el reparto del REF, y Madrid es la responsable de que él decida recurrir la sentencia en vez de pagar lo que debe. Y nos lo contó Adán como si fuera posible que alguien se lo creyera, sin sonrojarse siquiera.
Con la misma cara con la que se refirió a los servicios públicos en Lanzarote: «El presidente no aprecia problemas relevantes en los servicios básicos de la Isla». Sería raro que apreciara nada en servicios que no usa. Desconozco si tiene razón cuando afirma que «son mejores en las islas menores»; si la tiene, compadezco a los habitantes de las mayores.
Aquí todo va perfecto. Si España iba bien con Aznar, y mejor aún con Zapatero, en Canarias no nos quedamos atrás. Tenemos un gobierno que debe ser la envidia del mundo mundial: «En los colegios la transformación ha sido brutal»; «el esfuerzo que estamos haciendo en la sanidad es enorme»; «la respuesta que se ha dado desde el Gobierno de Canarias a esta realidad ha estado a la altura de las circunstancias»; y sobre las ayudas que reciben las familias para los desplazamientos a las islas capitalinas: «de las mayores del España». Y será verdad, o sea, que a los de Guadalajara no les subvencionan el desplazamiento entre islas.
Así que tomen nota: se acabaron las quejas por el funcionamiento de los servicios públicos en la Isla, que todo va de cine, que lo ha dicho el director.
chafalmeja
9:32 | 15 Junio 2006 | Permalink
Pues si la culpa de lo del REF es Madrid ya es que va a tener la culpa de todo. Vaya careto que tiene el tío.
Lea
8:00 | 16 Junio 2006 | Permalink
Los servicios de transporte en Gran Canaria y tenerife son magníficos y además existe una cultura d ela guagua, no sé si por eso son magníficos o su uso propicia que los hayan mejorado.
Aquí no sé si no se usan y por eso son detestables, o lo son porque todo dios tiene coche. ¿Cómo es posible que no haya líneas a los centros turísticos?