Miguel Hernández
Siempre me ha llamado la atención el principio de la navaja de Occam. Para los que no lo sepan, este principio postulado por Guillermo Occam (también Ockham) en el siglo XIV dice, literalmente, “Entia non sunt multiplicanda sine necesitate” (los entes no deben multiplicarse sin necesidad o no expliques por lo más lo que puedas explicar por lo menos), en términos más actuales podíamos decir que de las explicaciones posibles la más simple es la correcta. Es un concepto usado desde entonces en multitud de situaciones, aunque lo más común es emplearlo en un contexto puramente científico.
A mí me gustaría en este caso aplicarlo a la política conejera. Y concretamente, me gustaría usarlo para tratar de encontrar la mejor de las explicaciones a la siguiente pregunta ¿Por qué existen tantas deficiencias en materia de infraestructuras en Arrecife a pesar de todo el dinero que ha entrado en Lanzarote en los últimos años?
Yo plantearía las siguiente hipótesis:
– El dinero ha sido abducido por oscuras fuerzas extraterrestres que lo emplean con propósitos indefinidos.
– El dinero ha sido invertido en obras que nunca acaban, en las que cada semana que pasa es dinero que se pierde, debido al mal hacer de las empresas a las que se adjudican las obras.
– El dinero ha sido mal empleado por quienes lo administran. Mal gastado, mal usado, mal dilapidado.
Dejo al sabio lector discernir cual de estas tres razones aquí expuestas se ajustaría más a lo que Occam consideraría verdadero.
LZ-III
9:51 | 7 Noviembre 2006 | Permalink
Mira, Miguel, si el Occam sacara su navaja en Arrecife le corrían a gorrazos, porque aquí las navajas son contadas y tienen dueño, se utilizan para los recortes de la Adaptación básica o del Plan General, para recortar los cachos de territorio que les van a recalificar a los propietarios de las navajas, se utilizan también en la prolongación mediática de la guerra empresarial, o para recortar las grandes superficies comerciales que no tienen padrino local. Bueno, a lo que iba, que seguro que el Occam no se comía una rosca con su navaja en Arrecife, que sería un aprendiz al lado de los auténticos profesionales de la navaja que tenemos por aquí.