Rubén Acosta
Te planteas en ocasiones en qué tipo de sociedad vivimos. Pues bien, estos días tiene lugar la Bienal en Lanzarote y junto a ella la Bienal Off, que durante tres ediciones me ha tocado codirigir con el fin de enfocarlo a la gente local y de llevar el arte a la calle.
Esta mañana desayuné como siempre en una cafetería de Arrecife y mientras uno que estaba a mi lado enseñaba unas fotografías a su amigo, éste le respondía: “Esto sí que son fotos guapas pa´ hacer una exposición, y no la mierda que ponen por ahí”. No pude evitar oírlo y ver las fotos, y para mi sorpresa esas fotografías eran el resultado de una jornada de pesca ilegal con fusil en el Archipiélago Chinijo. Me vienen a la cabeza muchas cuestiones, pero lo principal es: ¿qué tipo de sociedad admira más a un furtivo que comete ilegalidades que a una persona que intenta expresarse y crear belleza? Sencillamente: una sociedad enferma, donde parece que la profesión de artista es la de vividor y donde casi todos creen que los que estamos en esto lo hacemos por una subvención. La cultura no significa elitismo, es educación y sensibilidad.
Tendría muchas razones para defender la Bienal Off o cualquier otra actividad cultural que se haga en la isla, pero hace tiempo que me pregunto para qué. Sin dejar de alabar y admirar a aquellos que también reman a contracorriente, mi fe personal en la enseñanza cultural ha perdido fuerza. Creo que no es posible en la actual sociedad, pero espero y deseo que lo sea en generaciones futuras. Para los demás, ya tendrán sus héroes furtivos.
Fernando Marcet
12:52 | 16 Octubre 2007 | Permalink
Bueno, en principio dos personas son muy pobre muestrario para juzgar a una sociedad entera a partir de sus actitudes. Bien es cierto que la sensibilidad artistica en Lanzarote no brilla por su presencia, como nunca lo ha hecho, pero es que el arte siempre ha sido, y seguramente será, una cosa de minorías. Incluso en New York, la ciudad de las exposiciones y el arte por excelencia, porcentualmente hablando seguramente habrá poquísima gente que se interese por el arte y que prefiera ocuparse de sus negocios en Wall Street, o simplemente de sobrevivir.
Imaginemos la de ruedas de molino que hubo de combatir alguien como César Manrique, en una sociedad por aquel entonces eminentemente compuesta de pescadores y agricultores, para quienes eso del arte contemporáneo era poco menos que majaderías propias de locos.
Lo que quiero decir es que, aunque a veces este tipo de actitudes nos hagan caer en el desánimo a quienes sí que nos interesamos por las distintas expresiones artísticas, lo mejor es contemplar el arte como un enriquecimiento personal, y tirar para adelante. Si, en cambio, concebimos el arte como una forma de culturizar o educar a las masas, seguramente nos demos de cabezazos contra la pared, porque siempre tendremos la sensación de que no vale la pena… y puede que nos estemos equivocando, porque el arte no creo que sea el mejor de los educadores posibles. Al arte acuden quienes ya tienen un amplio bagaje cultural, aquellos que desde pequeñitos han sido educados en la curiosidad, mediante lecturas y enseñanzas que hacen trabajar las neuronas. Las neuronas sedentarias no se interesan por el arte… y tratar de que dejen de ser sedentarias enseñandoles arte es, para mí, empezar la casa por el tejado.
kurturizado
13:46 | 16 Octubre 2007 | Permalink
Muy bueno el texto de Rubén. Estoy de acuerdo ya que uno lo vive a diario en los distintos ámbitos en el que se mueve, y Fernando, dos no son ningún muestrario pero en esta isla son miles….(o cienes y cienes, como quieras contarlos).
Sabemos que César vivió en una época en la cual no había la cultura que tan a mano tenemos hoy en día, pero sí había una cosa fundamental: RESPETO. Echo de menos ese concepto en mucho de mis vecinos, en compañeros de trabajo, en políticos, periodistas, funcionarios……en fin, en todos los sectores de la población.
A partir del respeto, le puede surgir a cualquier persona esa curiosdidad de la que habla Fernando, pero no sólo para interesarse por las artes, sino también para que el artista se interese por el arte del pescador, del agricultor o hasta del furtivo para como sortear la ley.
Ahora bien, que alguien “flipe” más por un mero cogido de manera ilegal que por un graffiti, es que aquí falla algo.
Ana Gil
14:45 | 16 Octubre 2007 | Permalink
¿Bienal OFF? Mejor Bienal Fuera (o Fuera la Bienal, por papanata). ¿GRAFFITI? Mejor Mural. Chacho, hablen en cristiano. Cuando aprendan a “jablar”, igual hasta los demás nos acabamos interesando por esa supuesta Bienal cultural. ¿Cómo vamos a creer en la cultura de unos incultos que desconocen su propio idioma? Anda, caminen todos para la escuelita primero.
kurturizado
16:52 | 16 Octubre 2007 | Permalink
ños con la ana!!!
la palabra respeto es cristiana?
está dentro del diccionario?
maria moliner la ha admitido?
por cierto, ¿qué significa papanata?
papas con nata? ños, que chungo
Opinión
18:22 | 17 Octubre 2007 | Permalink
Cierto es, como apunta el señor Fernando, que dos personas no representan a una mayoría. Pero también lo es, que en los foros de diferentes medios todos o casi todos los comentarios sobre la Bienal Off son muy negativos, uno hablaba de excusa para emborracharse. En fin, habrá qien lo haga, pero para cogerse una tranca no hacen falta ese tipo de excusas, digo yo.
El arte es tan tan subjetivo, tan personal, a veces de difícil exportación, no hay que ser un entendido en arte para maravillarse con una obra. he visto a gente que ustedes pueden suponer son ignorantes, encantados con una escultura de un artista del que no pueden ni pronunciar su nombre. En cambio a otros con más formación que despotrican sobre la misma obra. ¿A quién hacemos caso? ¿Al que sin tener ni idea se emociona, o al que teniéndola no la valora?
Si yo fuera artista me interesaría más la opinión del primero, porque sin saberlo, el que yo supongo paleto ha entendido lo que se quería expresar.
Cada uno que piense lo que quiera, pero aunque sea por cuiriosidad que se acerquen a estos eventos para después ponerlos del color que se quiera.
Erik
21:27 | 17 Octubre 2007 | Permalink
“Imaginemos la de ruedas de molino que hubo de combatir alguien como César Manrique, en una sociedad por aquel entonces eminentemente compuesta de pescadores y agricultores, para quienes eso del arte contemporáneo era poco menos que majaderías propias de locos.”
Disculpe, pero no puedo estar más en desacuerdo.
Presumirles a pescadores y agricultores falta de cultura es demasiado pedante.
De hecho, fueron inspiradores de César, que admiraba la intervención en el teritorio que desarrollaban.
Erik2
21:41 | 17 Octubre 2007 | Permalink
Rubén,
No te desanimes, lo malo de la “cultura” en Lanzarote es que parece estar en lucha siempre, y el exceso de modelo único.
No caigas en la tentación de separarte de la gente. Proponle a Matías un graffiti de una pesca furtiva, pero igual de grande que el del Almacén y en la fachada de la biblioteca.
Fernando M.
22:07 | 17 Octubre 2007 | Permalink
Erik, creo que me ha entendido mal. O lo ha interpretado un poco a su manera. ¿Qué le hace suponer que pensar que el arte contemporáneo es una majadería propia de locos es lo mismo que tener poca cultura? La cultura de los pescadores y la de los agricultores era la que era, la suya propia, y como tal tenía su valor, que será mayor o menor, pero no me voy a poner a juzgarlo ahora.
Y que el arte contemporáneo era concebido por un 99 por ciento de ellos como una pérdida de tiempo, cuanto menos, eso te lo aseguro yo y te lo asegura cualquiera de los que continúen entre nosotros hoy en día. Mira, si me lo preguntas a mí, te diré que de todas las expresiones artísticas habidas en la historia, eso que hemos venido a denominar como “arte contemporáneo”, con todas sus corrientes, estilos, modalidades, etc, es el que personalmente menos me gusta. Desde Matisse hasta Warhol, pasando por Pollock y por Miró. Tal vez sea por mi falta de cultura, o tal vez no, pero es lo que hay, entre un Picasso y un Velázquez, yo no tendría ninguna duda en decantarme por el segundo.
Así que no intentemos dar lecciones de lo buenas y magníficas personas que eran los campesinos y pescadores, que es algo que ya sabemos queda muy bien de cara a la galería, y ciñámonos a los hechos. Y los hechos son que el oficio de César, y el estilo artístico que escogió, no eran el ideal de la mayoría de conejeros de aquella época. Y que tuvo que combatir la incomprensión de sus contemporáneos isleños es algo indudable, al menos hasta que llegó a ser una figura ya reputada, momento en el que se le abrieron todas las puertas y pudo hacer y deshacer a su antojo.
Erik
10:05 | 18 Octubre 2007 | Permalink
Fernando M, permite que te tutee.
Dudo en primer lugar del dato que aportas: “el arte contemporáneo era concebido por un 99 por ciento de ellos como una pérdida de tiempo, cuanto menos, eso te lo aseguro yo y te lo asegura cualquiera de los que continúen entre nosotros hoy en día”.
Dudo por dos razones: porque no tienes datos, y porque el porcentaje que fuera me da en la nariz que no será muy distinto al actual porcentaje de respeto al arte contemporáneo. Esto segundo supone que no puedes entonces referirte a aquella generación minusvalorándola.
Es lógico desde mi punto de vista que no haya más acercamiento al arte contemporáneo, pues porque es contemporáneo y la educación artística que la estructura educativa promueve no es nada moderna. Eso es otro debate, si quieres.
Luego pareces confundir, o analizar como si fuera lo mismo, el que una obra te guste o no, con que hacerla sea una pérdida de tiempo.
Bueno supongo que para un campesino con menos medios económicos que César, y menos favorecido por el régimen político, ponerse a hacer arte contemporáneo no era sólo una pérdida de tiempo sino materialmente imposible. Sin embargo, y esto es lo fantástico, su trabajo diario moldeando el paisaje fue claramente inspirador para César.
Por último, disculpa que señale este párrafo: “Así que no intentemos dar lecciones de lo buenas y magníficas personas que eran los campesinos y pescadores, que es algo que ya sabemos queda muy bien de cara a la galería, y ciñámonos a los hechos. Y los hechos son que el oficio de César, y el estilo artístico que escogió, no eran el ideal de la mayoría de conejeros de aquella época.”
Tienes tendencia a valorar en términos morales casi todo, lo cual te hace perder argumentos, en mi opinión. Nadie ha dado lecciones. Nadie valora en términos morales a la sociedad de antaño (tarea imposible). Nadie relaciona la bondad con el gusto por el arte contemporáneo. Acércate a la realidad y verás qué sorpresa.
Erik
10:09 | 18 Octubre 2007 | Permalink
Acerca de las obras que comentas someramente, parece que no te va nada el arte de raiz africana.
Pegacorta
13:17 | 22 Octubre 2007 | Permalink
Estimado poeta Kurtural,
Es de agradecer que la Bienal Off, reuna a tan insignes personajes de la vida artística y cultural de esta, nuestra isla (de todos Kurtitos y cortitos, como tú.)
Lo poco que he visto me ha maravillado, sobre todo los focos y las risas que entre todos los Kurtos como yo, nos hemos hechado.
Sólo decirle al señor Acosta, que no se preocupe, quizá un paseo por Muñique, por donde antes corría alegremente el jable y plantábamos batatas (no papanatas), puede que le inspire para que su obra por ejemplo refleje los gritos de la tierra y la ira que está por venir.
Me he inspirado en la Kurtura que como aire fresco, estas páginas nos saludan y nos ofrecen todos los días.
Juntos podemos ser todos artistas.
Pon un artista en tu vida.
Si no hay arte… ¿de qué como?